La lucha contra el Parkinson, una enfermedad conocida como la de las "mil caras", ha encontrado un aliado tecnológico fundamental en la unidad de Neurorrehabilitación robótica del Hospital Quirónsalud Bizkaia. Sara García, responsable de esta unidad, destaca que aunque el temblor en reposo es el síntoma más conocido, la patología abarca alteraciones motoras complejas como la bradicinesia (lentitud de movimientos), la rigidez muscular y la inestabilidad al caminar.
Por eso, en esta patología, la rehabilitación no es solo un complemento, sino un pilar esencial que puede reducir la velocidad del avance de la enfermedad, tal y como nos comparte la sanitaria. Mediante el ejercicio guiado, los profesionales logran prevenir caídas y mejorar la coordinación y el patrón de marcha, incidiendo incluso en la mejora anímica y el estímulo cognitivo del paciente.