Este pasado sábado, las laderas del monte Ernio (Errezil) han sido testigo del inicio del ciclo de romerías que marcarán el adiós al verano y la llegada del otoño.
Arandia Anaiak
Zelatun acogió la celebración de la tradicional romería de San Juan Txiki, un encuentro que volvió a reunir a decenas de montañeros atraídos por la espectacularidad del enclave y el ambiente que caracteriza a esta festejo.
Los trikitilaris Arandia Anaiak inundaron de música la campa de Zelatun.
Un festejo con tradición
Bajo la mirada de la mole calcárea de Ernio, los más animosos se pusieron a bailar, como viene sucediendo desde que este festejo se celebró por primera vez.
Su origen se vincula a la conmemoración de la festividad de San Juan Bautista y, en el pasado, fue la romería más popular de cuantas se celebraban.
El matiz religioso del festejo se ha ido diluyendo con el paso del tiempo y hoy es una excusa inmejorable para disfrutar de una bonita salida montañera, acompañada de un tentempié o una comida en las bordas de Antonio (606 975 966) y Agirretxe (636 743 827), y unos bailes al ritmo de la trikitixa antes de tomar el camino de vuelta a casa.
Arandia Anaiak fueron los encargados de poner musica a la romería del pasado sábado.
Nueva cita este domingo
La cita del sábado supuso el pistoletazo de salida al calendario de romerías que tendrán lugar en Zelatun los próximos cuatro domingos de septiembre.
La agenda echará a andar el 6 de septiembre, con Saioa Lizarralde y Maddalen Arzallus.
Esta primera jornada tendrá continuidad una semana después, en concreto el 13 de septiembre, con un encuentro amenizado por Izer y Alabier.
En competencia con las regatas
Las dos citas siguientes serán el 20 de septiembre y el 27 de septiembre. Se trata de los encuentros que más montañeros reúnen, y a ello ayuda el hecho de que no tengan que compartir protagonismo con las regatas de la Concha.
La jornada del 20 de septiembre tendrá como referentes a Ostolaza y Larrañaga, mientras que las hermanas Elizagoien se acercarán una semana después a Zelatun para inundar de música y alegría la campa.