Navarra

San Fermín 2026: comienza el montaje del vallado del encierro en el callejón de Pamplona

La carpintería Hermanos Aldaz inicia la instalación de los 900 postes y 2.700 tablones que garantizan la seguridad en las calles de la capital navarra
Operarios de la Carpintería Hermanos Aldaz Remiro instalan el vallado del encierro de San Fermín 2026. Javier Bergasa
Operarios de la Carpintería Hermanos Aldaz Remiro instalan el vallado del encierro de San Fermín 2026. Javier Bergasa

Actualizado hace 1 hora

Comienza un nuevo mes y el sonido de los martillos y el roce de la madera sobre el pavimento han regresado al entorno de la Plaza de Toros, confirmando la inminencia de los Sanfermines 2026. Los operarios de la Carpintería Hermanos Aldaz Remiro, naturales de Puente la Reina, han comenzado a colocar los primeros elementos de la estructura que delimitará el recorrido del encierro, despertando un sentimiento festivo que ya recorre cada rincón de la ciudad.

Como ya es tradición, los trabajos han arrancado en el acceso al callejón, un punto neurálgico donde la precisión técnica es fundamental para asegurar el correcto encaje de una estructura que debe soportar la tensión y el peso de las carreras entre el 7 y el 14 de julio. Este acto no es solo una tarea de carpintería, sino el primer signo visible de que Pamplona se prepara para su semana más universal.

Un trabajo de precisión

La magnitud del montaje es considerable y requiere una logística perfectamente engrasada. En total, el vallado se compone de 900 postes de madera, 2.700 tablones y aproximadamente 2.500 cuñas, elementos que se ensamblan para formar una doble barrera de seguridad a lo largo de todo el trazado. Para que nada falle, cada pieza tiene asignado un código específico de letras y números pintado sobre la madera, lo que permite a los carpinteros saber con exactitud la ubicación de cada elemento en los 848 metros que separan los corrales de la plaza.

Ignacio Aldaz, responsable de la carpintería que asume esta labor desde el año 1992 por encargo de la Casa de Misericordia, ha destacado la profesionalidad y experiencia del equipo: "Ya sabemos perfectamente dónde va cada elemento", ha señalado a pie de obra, subrayando que, a pesar de ser un trabajo rutinario, siempre se afronta con la ilusión y el orgullo de formar parte de la esencia de las fiestas.

El mantenimiento: la clave de la seguridad

La seguridad de corredores y público depende directamente del estado de los materiales. Por ello, la madera elegida es siempre de abeto, valorada por su flexibilidad ante los posibles impactos de las reses o las aglomeraciones. Antes de que el primer poste toque el suelo, el material se somete a una revisión exhaustiva en los corrales del Gas, donde se almacenan durante el resto del año.

Debido al desgaste natural provocado por la manipulación y el transporte, cada año se renueva aproximadamente un 2% del material. Postes, tablones y burladeros que presentan desperfectos son sustituidos para garantizar que la estructura sea inexpugnable. Además, el Ayuntamiento colabora en las labores previas mediante la limpieza y revisión de los cajetines de hormigón con tapa metálica donde se anclan los postes, asegurando que no haya obstáculos ni suciedad que impidan un montaje fluido.

Las puertas: el elemento más crítico

Dentro del complejo puzzle que supone el vallado, las puertas representan el componente más delicado. Este año se instalarán entre 70 y 80 puertas de distintos tamaños a lo largo del recorrido. Su función es permiten el cierre del recorrido una vez pasan los toros, pero también sirven como vías de evacuación rápida para los servicios de emergencia y seguridad en caso de necesidad.

Aldaz ha explicado que el ajuste de estas piezas debe ser milimétrico: "Tienes que contar con que vayan bien y no tengas ninguna sorpresa, porque cualquier fallo en una puerta conlleva mucho tiempo de reparación". La eficacia en su apertura y cierre es una de las prioridades técnicas del equipo de carpinteros de Puente la Reina.

Un recorrido que trasciende el encierro

Aunque la mirada de todo el mundo se centra en el tramo comprendido entre la Cuesta de Santo Domingo y el coso pamplonés, el trabajo de la Carpintería Hermanos Aldaz va más allá. El montaje incluye también el vallado que une los corrales del Gas, en la Rochapea, con los Corralillos de Santo Domingo, tramo por el que transcurre el encierrillo cada noche de fiestas.

El despliegue de la madera se realizará de forma progresiva durante las próximas semanas. No obstante, ciertos tramos que afectan directamente al tráfico rodado de la ciudad no se instalarán de forma definitiva hasta el inicio de las fiestas, ya que muchos de estos elementos se montan y retiran a diario para minimizar las afecciones a la movilidad de los pamploneses.

El ambiente sanferminero se huele en la calle

La colocación de estas primeras maderas coincide con la instalación de la Tómbola de Cáritas, que este año se traslada a la plaza de Baluarte debido a las obras que se están acometiendo en el paseo de Sarasate.

Para los operarios, ver el vallado tomando forma es un motivo de satisfacción compartida con la ciudadanía. "Al final es un orgullo verlo todo montado", reconoce Ignacio Aldaz, reflejando el sentir de una ciudad que, tras ver los primeros postes en el callejón, ya siente que el 7 de julio está a la vuelta de la esquina. Con la madera ya en la calle, Pamplona inicia oficialmente su cuenta atrás más emocionante.

2026-06-02T06:03:06+02:00
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