Vida y estilo

Sales aromatizadas: el toque secreto que transforma tus platos

Condimentar permite potenciar los sabores de los alimentos y existe todo un mundo de aromas que pueden incorporarse en los pucheros a la vez que se salan
La sal es uno de ingredientes que no falta en casi ninguna receta y que da un 'toque' a los platos.
La sal es uno de ingredientes que no falta en casi ninguna receta y que da un 'toque' a los platos. / Freepik

Actualizado hace 10 minutos

La sal es un ingrediente, salvo que los médicos indiquen lo contrario en casos concretos, que la mayoría de los que se sientan a una mesa mantienen a su alcance en caso de que el cocinero no haya logrado ese toque preciso que potencie el sabor del plato. La mayoría de los casos lo consigue y el resultado de su trabajo se convierte en una generosa sinfonía de aromas y sabores.

Pero el poder de la sal también se demuestra en su capacidad de absorber otros aromas, por lo que se puede enriquecer con otros toques que añadan sutileza al resultado final. Son las sales gourmet que se pueden encontrar en tiendas especializadas. O puedes hacerlas en casa en función de tus propios gustos o dejarlas preparadas para esas recetas especiales que son un secreto familiar.

Distintos tipos de sales listas para aromatizarlas.

Distintos tipos de sales listas para aromatizarlas. Freepik

Algunas preparaciones son sencillas ya que basta mezclar varias hierbas o especias con la sal. Otras necesitan algo más de elaboración e, incluso, un golpe de horno. Estas son algunas de las más sencillas.

Sal de romero y tomillo

Esta sal aromática es ideal para guisos variados, pescados a la plancha, pollo al horno, etc.

Ingredientes

  • Una taza de sal marina
  • Media taza de romero
  • Media taza de tomillo

Elaboración

De las ramas del tomillo y del romero solo hay que aprovechar las hojas y eliminar los tallos. Seleccionar solo las hojas del tomillo y del romero, desechando los tallos. Cuando ya tengamos preparada la cantidad adecuada, llevará un rato ya que se parte de un manojo, por lo que se puede comprar un bote ya preparado de estas plantas aromáticas para ahorrar tiempo. Luego se trituran con un molinillo de café, una batidora potente o un robot de cocina. Finalmente se mezclan con la sal marina. Si esta es muy gruesa, se le puede dar una pasada por el molinillo o, incluso, por un molinillo de pimienta. Bien guardada en un bote hermético, la sal irá absorbiendo los aromas del romero y del tomillo.

Sal a las finas hierbas

La elaboración de esta receta es similar a la anterior, pero en esta ocasión se usa perejil, estragón, eneldo y cebollino, las consideradas como finas hierbas a las que se puede añadir o intercambiar albahaca, tomillo, orégano, romero o mejorana. La proporción básica es la misma cantidad de sal que de la mezcla de hierbas elegidas. Resulta ideal para ensaladas, cremas de queso o masas de pizzas.

Sal a la pimienta

Muchas recetas utilizan la expresión salpimentar. Pues esta sal especiada es el ejemplo físico de la expresión, un dos en uno. Además cuenta con la ventaja de poder mezclar varios tipos de pimienta, siendo las más habituales la roja y la verde. Aunque como en todos, cada chef tiene su propia receta en cuanto a ingredientes y proporciones. Eso sí, en este caso es mejor usar un mortero para triturar y mezclar los granos de pimienta con los de la sal.

Sales para dar color

Además de dar sabor, esta sal aromática también puede añadir color a un arroz o a unas patatas sin necesidad de usar colorante.

Ingredientes

  • Media taza de sal marina
  • Una taza de cúrcuma
  • Media taza de pimentón
  • Una cucharadita de pimienta blanca

Elaboración

Mezclar todos los ingredientes bien hasta conseguir una mezcla homogénea. En este caso no hace falta usar batidora, pero a lo mejor es necesario vigilar que la sal no quede muy gorda.

Sal cítrica

En ocasiones la elaboración de una sal aromática necesita algún paso más, como es el caso de esta sal aromatizada con limón y con naranja.

Ingredientes

  • La piel de dos naranjas
  • La piel de dos limones
  • 200 gr de sal marina gruesa

Elaboración

Lavar bien los limones y las naranjas. Tras pelarlos, reservar los gajos y de la piel eliminar toda la parte blanca de su interior. En una bandeja de horno, sobre papel sulfurizado, colocar las cáscaras con su parte exterior hacia arriba. Calentarlas a 60º durante 75-90 minutos, hasta que se sequen y se rompan con facilidad. Una vez enfriadas, triturarlas con un molinillo o una batidora y mezclarla con la sal en un mortero para machacar los granos gordos. Conservar en un recipiente hermético que se guardará en un sitio fresco y seco.

En función de los gustos, se puede añadir o cambiar por cáscara de mandarina o de lima. Resulta especialmente agradable en recetas de pescado, marisco, ensaladas o carnes blancas.

Sal de vino tinto

También se puede hacer con vino blanco u otra variedad aromática.

Ingredientes

  • 200 gr de sal gruesa
  • 40 ml de vino tinto

Elaboración

En una fuente o una bandeja, ambas aptas para el horno, mezclar la sal con el vino y extenderla bien por toda la superficie. Meter el recipiente en el horno 20 minutos a 180º o al microondas, durante 8 minutos a una potencia de 800 W. Pasado este tiempo, sacar y romper la costra que se ha formado hasta que se vuelva a granular la sal.

2026-04-03T16:39:57+02:00
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