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La comunidad motera de Bizkaia ha querido dar su último adiós a Oskar que el pasado jueves recibió tres disparos de escopeta en el abdomen cuando salía de su trabajo en la planta de ITP Aero de Barakaldo. Presuntamente fue el ex novio de su pareja, detenido el mismo día en Amurrio, quien le quitó la vida.
El grupo de moteros ha sido muy numeroso y se han reunido a las 18.45 en el parking del centro comercial Carrefour de Sestao para llegar juntos al funeral que ha tenido lugar esta tarde en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús del barrio de Retuerto. La convocatoria, realizada ayer a través de las redes sociales, ha tenido una amplia respuesta. También los agentes de la Policía Local de Barakaldo que han abierto con sus motos el paso a la comitiva en su camino hacia Retuerto.
El motivo más emotivo se ha vivido en la plaza del kiosko de Retuerto tras el funeral cuando los moteros han brindado una larga ovación a los padres de Oskar, mientras sostenían la urna con las cenizas de su hijo.
Violencia vicaria
Desde el Centro Asesor de la Mujer de Barakaldo, Argitan ha querido, en primer lugar, trasladar su "preocupación y condena" ante este último caso. A través de un comunicado ponen de relieve que el asesinato de Oskar es un caso de violencia vicaria. "Este crimen no es un conflicto entre hombres, ni un asunto personal, ni un acto impulsivo. Esto es violencia vicaria: la violencia ejercida contra el entorno de una mujer con el fin de dañarla a ella", han indicado desde el Centro Asesor de la Mujer fabril.
Desde Argitan han denunciado que este tipo de violencia "surge de una cultura machista que normaliza los celos, la posesión y la idea de que las mujeres pertenecen a alguien".