Actualizado hace 8 minutos
Por desgracia, hay muchas ofertas de empleo con condiciones esclavistas que deberían ser denunciadas pero que hay personas que se ven obligadas a aceptar para poder sobrevivir. Y muchas de ellas tienen que ver con la hostelería. De ahí que haya gente que quiera saber de antemano en qué consiste el puesto y cuál es el salario y el horario. Algo totalmente comprensible pero que se está convirtiendo en una razón para el choque entre candidatos y empresas, como suele mostrar Jesús Soriano en su popular cuenta Soy Camarero, que recopila situaciones de todo tipo que suceden en el sector hostelero.
Preguntar por salario y horario
En este caso ha compartido la captura de una conversación entre empleador y aspirante en el que este último se pone en contacto por la oferta de trabajo en una pizzería y muestra su interés. Lo hace con un mensaje correcto y directo: saluda, muestra interés y pregunta por información básica como qué pizzería es, cuánto se paga y cuál es el horario. Nada fuera de lo común para alguien que está valorando una oferta laboral.
La sorpresa llega con la respuesta del empleador. Lejos de facilitar los datos, contesta con tono recriminatorio: cuestiona que esa sea “la manera de escribir” para un anuncio de trabajo y zanja la conversación invitando al candidato a buscar otro empleo, porque “esas actitudes” no le gustan. El aspirante, desconcertado, responde después defendiendo que sólo estaba “preguntando” y que no veía “ninguna mala actitud” en su mensaje.
Debate en las redes
La publicación ha corrido como la pólvora, con casi 700.000 visualizaciones en X y con más de 500 comentarios. “¿Cómo se debería responder a una oferta laboral en la que se está interesado?”, se pregunta Soriano. Y el debate queda abierto con una duda que últimamente está muy extendida cuando se quiere acceder a un trabajo: ¿es inapropiado preguntar por salario y horario desde el primer contacto o debería ser lo normal?
Entre los comentarios más destacados, buena parte de los usuarios se posicionan claramente del lado del candidato. “Lo que les molesta es que preguntes cuánto paga y el horario, porque saben que pagan una mierda y te harán trabajar como burro”, escribe uno. “Debe empezar así: un admirador, un amigo, un esclavo, un siervo”, propone otro con ironía.
También hay quien va más allá y apunta a una práctica habitual, la falta de transparencia en ciertos anuncios de empleo, especialmente en hostelería: “Lo raro no es que pregunte, lo raro es que haya ofertas donde no se indica el salario”, dice un tuitero. De ahí que muchos internautas consideren que la oferta no debía de merecer mucho la pena. “Tremenda bala esquivó la persona interesada”, afirma otro.
Como sucede casi siempre en las redes sociales, la unanimidad no existe, y también hay voces que consideran que el primer mensaje que escribió el aspirante al puesto de trabajo podría haber sido “más elaborado” o incluir una breve presentación para no quedar “descartado de primeras”, aunque incluso estos comentarios coinciden en que la reacción del empleador es desproporcionada.