Mariano Rajoy ha llegado este jueves a la Audiencia Nacional con la espada de Damocles que le clavó el pasado lunes el extesorero del PP Luis Bárcenas y que le puso a los pies de los caballos al endilgarle acusaciones muy graves como que conocía la caja B de su partido, la destrucción de papeles de esa contabilidad extracontable o el robo de audios comprometedores sobre la trama Kitchen.
El expresidente del Gobierno español ha negado su implicación en estas actividades y no ha desperdiciado la ocasión para sacar a relucir su capacidad para olvidar y no recordar hechos del pasado. No obstante, ha recordado lo suficiente como para defender a ultranza la actuación de la cúpula del Ministerio del Interior, que se sienta en el banquillo de los acusados con el entonces ministro Jorge Fernández Díaz y su número dos Francisco Martínez, así como el comisario retirado José Manuel Villarejo. “Estoy convencido de que esa operación policial se adecuó a la legalidad”, ha sentenciado.
M. Rajoy
Entre tanta amnesia si ha logrado recordar que envió a Bárcenas el famoso mensaje de “Luis, sé fuerte” que le envió el 18 de enero de 2013, pero lo recuerda porque “a lo largo de los últimos 15 años se publicaba todos los días, así que ese creo que sí“, ha puntualizado.
Rajoy ha precisado que su relación con el extesorero “cambió cuando tuve la conciencia y la seguridad de que el señor Bárcenas tenía 48 millones en Suiza, en 2012 o 2013”.
El monosilábico y olvidadizo no ha sido el único perfil del político gallego durante su declaración frente a los tres magistrados, entre ellos la presidenta Teresa Palacios. También ha tirado de retranca, registro que domina a la perfección, saliendo al paso a la anotación de Bárcenas sobre M. Rajoy y de los motes que le dedicaba Villarejo: “Yo me llamo Mariano Rajoy, como todo el mundo sabe, y luego cada uno me llama como quiere”. Entre esos apodos con los que se le conocía dentro de la trama figuraban el de El Barbas y El Asturiano, a los que Asuntos Internos de la policía atribuye, en base a unos audios intervenidos por Villarejo, tener conocimiento de la operación Kitchen.
“ Yo me llamo Mariano Rajoy como todo el mundo sabe, y luego cada uno me llama como quiere ”
Mariano Rajoy - Expresidente del Gobierno español
Rajoy negó la existencia de una “operación política” contra Bárcenas y limitó los hechos a una “operación policial” para “coger el dinero” del extesorero y averiguar quiénes eran sus testaferros. Durante los 36 minutos de su intervención ha salido al rescate del Ministerio del Interior de su época y desvinculado de la trama a sus dos máximos responsables. Pese a la desmemoria de la que ha hecho gala, no se ha olvidado en desmentir que Bárcenas le entregara en un sobre el remanente de la caja b y que triturara la última hoja de la contabilidad b del partido, una escena que según Bárcenas grabó en un audio que se investiga si fue sustraído por la operación Kitchen. En todo caso, Rajoy se ha defendido diciendo que “si Bárcenas hubiese tenido grabaciones las habría dado a conocer como dio a conocer otros muchos documentos”.
Moción de censura
Rajoy ha negado en todo momento cualquier implicación o incluso la existencia del caso Kitchen, asegurando que jamás ordenó seguimientos a Bárcenas después de que estallara la investigación de Gürtel y, si habló con alguien del PP sobre eso, fue porque “era un tema que no era grato”, pero por ningún otro motivo. El objetivo de la trama era sustraerle al tesorero material sensible que poseía de altos cargos del PP para evitar que llegara a los investigadores del caso Gürtel, que amenazaba con hacer saltar por los aires partido con sede en Génova, como finalmente ocurrió con la moción de censura a Rajoy años después.
En el PSOE y el Gobierno español han cargado contra el expresidente. “Como jurista me parece absolutamente sorprendente, por no decir inaceptable, que el señor Rajoy no se haya sentado en el banquillo, ni en la Gürtel, ni en la Kitchen”, ha criticado el ministro de Transportes, Óscar Puente. “Con la cuarta parte de la cuarta parte de la cuarta parte seguro que a Pedro Sánchez le hubieran sentado en el banquillo”, añadió.
El PP salió en defensa del expresidente del Gobierno y tras señalar que “el tiempo y la justicia van a dar la razón al presidente Rajoy”, el vicesecretario de la formación, Elías Bendodo ha subrayado que este caso “pasó hace muchísimos años, pero lo que sí que vemos de mucha actualidad es que el sanchismo está sentado en el banquillo”.