Verdadero o Falso

¿Qué es el clickbait?

La prensa digital camina hacia un modelo en el que captar la atención del titular es cada vez más importante
Imagen de archivo de una persona trabajando con un ordenador. / EP

La prensa siempre ha tenido el objetivo de captar la atención del lector desde el mismo titular. Esta necesidad se ha multiplicado con el auge de lo digital, y más si cabe debido a la menor capacidad de atención, la llegada de las redes sociales —que restan protagonismo a los medios de comunicación—, la globalización y la masificación de la información.

Lo que antes se basaba en el rigor informativo, ahora se mide por la capacidad para atraer el clic del usuario. Es ahí donde entra en juego el clickbait. Este concepto consiste, en esencia, en redactar titulares engañosos, ya sea falseando la realidad u ocultando parte de ella, para lograr dicho propósito.

Dadas las tendencias de la sociedad actual, resulta de extrema urgencia saber reconocer y señalar aquellos titulares que prometen algo irreal. El autor se aprovecha de la curiosidad del lector y, mediante el uso del lenguaje, sabe cómo manipularlo para inducirlo a acceder al artículo. A menudo, el clickbait está estrechamente vinculado con las noticias falsas o fake news.

Todo esto no implica necesariamente que haya que demonizar este fenómeno. Es completamente legítimo que un medio busque generar interés en sus lectores y atraer a potenciales consumidores, pero dicha práctica debe estar siempre supeditada a la ética periodística.

Tipos de clickbait

Uno de los recursos más habituales para forzar el clic es el sensacionalismo y la exageración. Mediante esta técnica, se emplea un lenguaje alarmista, plagado de adjetivos como “brutal”, “definitivo”, “letal” o “histórico”. El objetivo es magnificar un hecho que cuando el usuario entra en la noticia descubre que es completamente mundano.

Ejemplo: “El repaso histórico del Ministro de Vivienda…”

En una línea muy similar actúa la manipulación emocional, que apela directamente a los sentimientos más primarios e impulsivos del lector. Ya sea buscando la indignación, la ternura, el miedo o la compasión, el titular se diseña para provocar una reacción visceral e inmediata que empuje a pinchar en el enlace.

Ejemplo: “La injusticia que ha sufrido esta anciana en un supermercado te hervirá la sangre”

Por último, otra práctica muy extendida en la prensa digital es la descontextualización de declaraciones. Aquí, el redactor extrae una frase, un dato o una cita de su contexto original para otorgarle un significado distinto y a menudo polémico, que no se corresponde en absoluto con la realidad de la noticia.

Ejemplo: “Pepe anuncia el final de su carrera: Pienso en dejarlo todo y retirarme” (El artista solo habla del cansancio que está padeciendo, pero en ningún momento ha anunciado su retirada.

PIENSA ANTES DE HACER CLIC. COMPRUEBA ANTES DE COMPARTIR.

07/10/2026