Navarra

Prisión sin fianza para el joven que acuchilló a otro en la antigua ikastola Jaso de Pamplona

La jueza de Instrucción aprecia un evidente riesgo de fuga y la necesidad de proteger a la víctima
Policías forales y sanitarios en el exterior del inmueble que albergaba la antigua ikastola Jaso. Iñaki Porto
Policías forales y sanitarios en el exterior del inmueble que albergaba la antigua ikastola Jaso. Iñaki Porto

Actualizado hace 45 minutos

La titular de la plaza número 3 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Pamplona ha decretado este miércoles el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para un joven de 26 años acusado de asestar una grave puñalada en el tórax a otro hombre en el recinto de la antigua ikastola Jaso de la capital navarra.

Los violentos hechos ocurrieron en la mañana del pasado lunes 28 de septiembre, alrededor de las 09:45 horas, cuando el investigado asestó a la víctima un navajazo tras verse envueltos en una discusión por viejas rencillas. La magistrada imputa formalmente al detenido los delitos de homicidio en grado de tentativa y de daños, atendiendo al atestado instruido por la Policía Foral.

Cuchillada en el pecho y lesiones en el cuello

Según recoge la resolución judicial y las diligencias policiales, la agresión se produjo tras desavenencias anteriores que ambos implicados mantenían y que el propio imputado ha admitido. Durante el ataque, el agresor asestó un navajazo en la región clavicular izquierda del perjudicado, provocándole un corte profundo con un trayecto ascendente hacia la zona del cuello. Esta grave perforación ocasionó un sangrado activo y conllevó una probable lesión de la vena yugular, comprometiendo seriamente la vida de la persona agredida.

Además de la estocada principal sufrida en el tórax, los servicios de asistencia constataron que la víctima presentaba diversas heridas suturadas localizadas en la ceja izquierda, en la mano y en el antebrazo.

Acorralado tras saltar seis metros al río Ultzama

Inmediatamente después de perpetrar el ataque con el arma blanca, el responsable se dio a la fuga a la carrera para eludir la acción de las fuerzas de seguridad. La rápida movilización coordinada entre la Policía Foral y la Policía Municipal de Villava permitió ubicar al sospechoso durante la madrugada, tras un dispositivo de rastreo en el que el individuo trató de escapar en dos ocasiones consecutivas de los agentes.

En su intento por evadir la detención, el joven se precipitó desde una altura aproximada de seis metros para arrojarse a las aguas del río Ultzama, a su paso por el término municipal de Villava. El huido permaneció oculto agarrado a unas zarzas y escondido entre la maleza durante cerca de dos horas, sumergido en la corriente del río hasta que finalmente pudo ser neutralizado e interceptado por los efectivos policiales desplazados a la zona.

Alegato de legítima defensa

Durante su comparecencia en el juzgado de instrucción y en sus declaraciones iniciales en sede policial, el imputado admitió ser el autor material del apuñalamiento. Sin embargo, justificó su conducta sosteniendo que actuó para defenderse de un ataque previo de la víctima, quien según su testimonio le habría atacado utilizando una cadena y un candado. En el auto judicial consta asimismo el informe médico de asistencia que corrobora de forma objetiva las lesiones sufridas.

A fin de esclarecer con exactitud lo sucedido, el sospechoso dio su consentimiento para que le fuera extraída una muestra de ADN. Este perfil genético será cotejado en los laboratorios con los vestigios e indicios biológicos recuperados en el lugar de los hechos, entre los que figuran la navaja empleada, la cadena y una escalera con restos de sangre.

Por otra parte, la imputación por un delito de daños responde a la conducta del arrestado tras su traslado a dependencias policiales. Estando bajo custodia en la comisaría de la Policía Foral, el joven causó daños en la celda en la que permanecía retenido, provocando desperfectos cuyo importe económico se encuentra aún pendiente de determinar.

Sin arraigo social y con claro riesgo de fuga

Al argumentar la adopción de la medida cautelar de prisión provisional comunicada y sin fianza, la magistrada instructora enfatiza la existencia de un elevado e innegable riesgo de fuga. La jueza fundamenta este peligro en la falta de arraigo del encausado, quien carece de domicilio fijo y de trabajo, y se encuentra en situación irregular en el Estado. A esta circunstancia socio-laboral se suma el hecho probado de que el individuo trató de huir en dos ocasiones de los agentes de la Policía Municipal y de la Policía Foral antes de su interceptación.

Asimismo, la resolución judicial remarca la inaplazable necesidad de otorgar protección a la víctima. En este sentido, la instructora valora la violencia del ataque desplegado y las zonas del cuerpo afectadas, de gravedad vital, determinando el ingreso encarcelado sin perjuicio de la posterior calificación jurídica que adopte el procedimiento.

2026-10-01T05:46:57+02:00
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