Vida y estilo

“Ponernos tres cremas en la cara por la mañana es una olla de intoxicación a presión"

Durante años hemos creído que cuidar la piel consistía solo en aplicarse cremas sofisticadas y someterse a interminables tratamientos. “Buscábamos en el exterior los secretos para una piel perfecta, sin darnos cuenta de que la verdadera clave está en escu
Gisella Gil.
Gisella Gil. / Paulina Aleshkina

En la búsqueda constante de una piel perfecta solo miramos en el exterior tratando de encontrar los secretos para conseguirlo. Por ello, con demasiada frecuencia, creemos que cuidar la piel consiste únicamente en tratamientos dérmicos y en la aplicación de cremas y potingues sofisticados, “cuando la verdad es que la clave del bienestar de nuestra piel está en escuchar sus mensajes susurrantes e interpretar su lenguaje”. En Cosmética Emocional, Gisella Gil replantea esta escucha dérmica activa, “la forma en que cuidas tu piel y te ves en el espejo”, explica.

QUIÉN ES

Gisella Gil Buxadé es técnico de laboratorio. Trabajó diecisiete años en la industria farmacéutica, donde adquirió la rigurosidad científica y la formulación de productos. Es experta en química orgánica y naturopatía con veinticinco años dedicada al bienestar y la salud integral. Está especializada en terapia floral, oligoterapia y descodificación biológica. Desde 2016 lidera Cosmética Emocional® que aúna ciencia y naturaleza en una propuesta que integra lo emocional y lo energético en el cuidado de la piel. Imparte charlas, talleres y retiros, y presenta un programa de entrevistas en tvB.

Se dice que la cara es el espejo del alma, ¿su estado es buen indicador de nuestra situación emocional?

Totalmente, la cara es el espejo del alma y de la piel, es el reflejo de nuestras emociones. Cuando alguien está enfadado, molesto y estresado no hace falta que nadie diga que lo está, porque se ve claramente en su rostro. Incluso aquí entran las manifestaciones cutáneas: rosácea, eccema, dermatitis o soriasis, entre otras. Todo lo que se muestra en la piel es la prueba visible de la situación emocional de la persona. 

Frente a la cosmética como algo meramente físico, usted ve un compendio imbricado físico, mental, espiritual y emocional. ¿Es un holístico indisoluble?

La piel trabaja con el sistema nervioso, con el inmune y con el cerebro; es un coworking, no actúa sola. Es un portal de entrada, una grandiosa oportunidad para llegar al cerebro y, si se trabaja desde la energía, a todas las partes del cuerpo. El nivel cosmético se ha quedado siempre en un plano superficial, que no erróneo, pero sí superficial. Pero si desde la cosmética se emplean los principios activos adecuados para llegar a todas las partes del cuerpo, se trabaja de forma holística.

La piel es el eco del alma, testigo silencioso de emociones y sentimientos

Con frecuencia vemos los genes como responsables de todo. En nuestra piel, ¿qué papel juegan? ¿Y la epigenética a través de la dieta, el ejercicio, el sol…?

La genética repercute un 10 al 20%. La epigenética estudia cómo influyen los factores ambientales o las experiencias vitales en la actividad de nuestros genes o alterando la secuencia básica de nuestro ADN. Aquí entra el exposoma, un término acuñado en 2005, donde interactúan factores externos como el tabaquismo, el medio ambiente, la polución y el propio estilo de vida, que es parte de la epigenética, el entorno del que te rodeas, cómo percibes tu vida... Algo al final te lleva a vivir una vida de desesperanza y estrés, o de todo lo contrario. La epigenética bien entendida es crucial, aunque veo marcas de cosmética “basada en la epigenética”, que es claim de marketing. Hay demasiada frivolidad en la cosmética y eso nos lleva por mal camino, porque la gente ya no se cree nada. Hay proyectos serios, pero la gente los mira con incredulidad. Pero sí, la cosmética se adentra en la epigenética, porque es parte de su futuro. Como decía el padre de la epigenética, “si cambias el entorno del individuo cambiarás la química de su cerebro”. Cultivemos lo que nos rodea, el entorno, las amistades.

Cambio climático, mayor radiación UVA, contaminación, ambientadores... ¿Qué importancia da al medioambiente su cosmética emocional?

Es una cosmética natural, sin conservantes, ni emulsionantes, ni estabilizantes. Las fórmulas suelen ser bifásicas y hay que agitarlas antes de usarlas, porque los estabilizantes o emulsionantes, a mí, particularmente no me gustan; busco que sean lo más auténticas posibles. Frente al medioambiente, como en cosmética emocional nos regimos por la energía, medimos los campos electromagnéticos en la frecuencia de los cosméticos. Según el principio de resonancia se equilibran y sellan los campos de energía, los electromagnéticos propiciando la limpieza energética, dependiendo del producto. Todo enfocado a lo que llamo la cosmética del siglo XXI en una campaña que preparo ahora, porque con el estilo de vida actual ya no sirve solo con limpiar, exfoliar o hidratar; vamos estresados, generando cortisol todo el día, con móviles y aparatos electrónicos, y la cosmética tiene que adaptarse a nuestro estilo de vida.

¿Se controla adecuadamente el efecto cruzado y combinado de los principios activos que hay en los cosméticos?

En general, te diría que no. Hay marcas que trabajan muy bien, pero es una sandez lo que veo en algunas etiquetas, donde solo figuran los efectos de cada principio activo por separado. El catedrático Nicolás Olea decía recientemente que, al ponernos tres cremas en la cara por la mañana en un imposible y horroroso skin-care; estás añadiendo, entre excipientes, exfoliantes y demás, casi cien principios activos. Es una burrada, porque entre ellos hay efectos cruzados con mayor o menor repercusión; es una olla de intoxicación a presión.

Conexión piel y cerebro. ¿Cómo se establece esa relación, es neuronal, por neurotransmisores, hormonal…? ¿Es una relación de influencia recíproca?

Son mensajes de ida y vuelta, en la embriología comparten capa embrionaria, por tanto, desde la formación del feto hablamos de que piel y cerebro son uno; a partir de ahí existe una conexión de por vida con mensajes de ida y vuelta. Lo que pasa en la piel va al cerebro directamente, y viceversa. Lo que sucede en tu piel sucederá en tu cerebro, porque los receptores cutáneos captan esa información. Por eso, abogo por trabajar con la energía. Porque la piel es el órgano que más siente y no se le está tratando como tal, así que busco trabajar la raíz, lo que va directamente a modificar la información celular para que cuando la piel reciba esa información podamos cambiar textura, brillo, calidad, arrugas o lo que sea.

La portada del libro de Gisella Gil.

La portada del libro de Gisella Gil. Cedida

Acné, salpullido, arrugas, celulitis… ¿qué incidencia tiene el aspecto emocional en estos hechos fisiológicos?

Nos han metido el estrés como un cajón de sastre; como si fuera algo que valiera para explicar todo. Hay muchos tipos de estrés, cada uno en función de cómo vivas, qué sientas y con qué intensidad… te va a generar una patología u otra. Cuando hablamos de que impactan en la piel, habrá que analizar individualmente en cada uno el resentir que esconde la función arcaica en la que está implicada la capa de la piel, desglosar uno a uno para saber lo que nos dice uno a uno.

Expone que la piel es el eco del alma, testigo silencioso de emociones y sentimientos. ¿Deberíamos escuchar más a nuestra piel? ¿cómo hacerlo?

No es cómo te cuidas, sino desde donde te cuidas, si lo haces desde la carencia, desde el no me gusto o si te cuidas desde la obligación. Ahí empieza la escucha. Cuando detectas qué parte de ti estás cuidando es cuando escuchas, te informas y sabrás aplicarte tu crema, tu sérum… qué conciencia tienes que emplear. No solo se trata de ponerte crema mientras piensas en las cosas para hacer esa mañana, sino de detectar lo que necesita tu piel y tú misma. Si escuchas, la piel está viva en un sentir constante y responde no solo al tacto, sino también a lo que sientes y te dice. Porque con el envejecimiento creciente llega el deterioro de la piel y frente a esto mis propuestas ofrecen portales y guías de qué hacer para alargar los telómeros, retrasar el envejecimiento y mantener tu piel sana y radiante.

La cosmética no es solo cremas y potingues externos, también hay pastillas. ¿Los suplementos son buena solución para una piel resplandeciente?

Siempre y cuando se tengan los filtros limpios. Hay cinco filtros importantes en el cuerpo. Puedes tomar un suplemento nutricional, pero si tu hígado está colapsado absorberá muy poco de lo que tomes. Lo primero es limpiar hígado, riñones y pulmón; mantener los filtros limpios y luego trabajar con micronutrientes y oligoelementos, para que el cuerpo las vea como suyas, en lugar de como macromoléculas ajenas. Funciona si pasamos de lo físico a lo sutil, de lo macro a lo micro. Puedes hincharte a tomar colágeno, pero si estás estresada todo el día, desnudas a un santo para vestir a otro.

La cosmética tiene que adaptarse a nuestro estilo de vida

Además de química orgánica también es naturópata. ¿Cómo es su relación con la medicina convencional? ¿Por qué regulan las llamadas terapias naturales?

No lo puedo entender. Estudié Naturopatía en 1997; luego cambié de bando, me formé en Química orgánica y trabajé en la industria farmacéutica 17 años. Para mí, si por nuestro bien nos juntáramos todos, científicos, naturópatas y médicos de otras especialidades, el mundo iría mejor. Habría más avances dentro y fuera. Pero los intereses de la industria son impresionantes y algunos bastante feos; arrinconan ciertas terapias por intereses bastante espurios.

La salud mental ya es casi una epidemia. Gestionar bien el cuidado holístico de la piel, ¿cuánto y en qué favorecería nuestra salud integral?

Favorecería muchísimo, porque piel y cerebro son uno. La mente va por delante y nunca miente; tiene una información celular que no nos puede mentir. Si hay equilibrio en el cuerpo, cuando bailas, ríes y andas, generas endorfinas, neurotransmisores básicos, cruciales en nuestra salud mental. En los talleres, a las mujeres les digo que se centren en generar neurotransmisores: que mediten, que se rían y queden con las amigas, porque generan oxitocina, la hormona de la felicidad. Generar neurotransmisores de calidad es fácil y esto repercutirá en nuestras emociones, en la piel y en la salud mental.

¿Cree que una piel bella y sana es solo cosa de mujeres?

La piel no hace diferencia de género y los hombres deberían visitar también el mundo de la cosmética emocional. Pero también escribo especialmente para las mujeres que todavía no han aprendido a quererse ante el espejo.

2026-01-11T00:49:10+01:00
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