Actualizado hace 9 minutos
Después de que el pulso se le parara a la Vuelta el pasado sábado con la dura caída y el posterior abandono de Tadej Pogacar, la carrera trata de enfocarse en una nueva competición, de la que Enric Mas es líder.
El foco, en cualquier caso, no abandona al esloveno, el mejor ciclista del mundo, el hombre que esta marcando una era estrafalaria.
Operado el lunes con éxito de la fractura de la clavícula izquierda por Xavier Mir, un eminente especialista en traumatología, el esloveno recibió el alta médica este miércoles para abandonar el hospital en el que fue ingresado.
A partir de este instante, Pogacar regresa a su residencia en Mónaco para comenzar el proceso de rehabilitación tras la cirugía a la que fue sometido y en la que le atornillaron una placa para fijar la clavícula fracturada.
Pogacar, tras la caída del pasado sábado.
La rotura de la vértebra c7 deberá soldar sola al no detectarse desplazamiento. Con ese diagnóstico, el esloveno deberá evaluar junto a los doctores y los rectores del UAE si merece la pena forzar para estar en la salida del Mundial de Montreal, que está fijado para el 27 de septiembre.
En los próximos días, una vez que inicie su recuperación en el rodillo, el ciclista conocerá cuál es su estado de forma exacto para poder encarar el final de curso, que de momento es una incógnita por resolver.
Además de la cita mundialista, Pogacar tenía la intención de participar en el Europeo, que se disputará el 4 de octubre en Eslovenia, su país, y en Il Lombardia, el 10 de octubre.