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Osakidetza plantea pluses salariales y más horas libres para fidelizar a los tutores MIR

En septiembre revisará el decreto de 2012 para reconocer la responsabilidad de formar a las nuevas promociones. La negociación plantea equilibrar libranzas y complementos salariales que en otras comunidades rondan los 100 y 300 euros
Un grupo de médicos residentes a las puertas del Hospital de Cruces. / ZIGOR ALKORTA

Formar a las nuevas generaciones de médicos tendrá mayor reconocimiento en Eukadi. El Departamento de Salud actualizará la normativa para incentivar la labor docente de los facultativos y poner en valor su labor en la red pública. Osakidetza abrirá formalmente en septiembre la negociación con los sindicatos para actualizar el Decreto 34/2012, el marco que regula las funciones y compensaciones de los médicos tutores del programa MIR. El Servicio Vasco de Salud se ha fijado el objetivo de acordar y revisar el nuevo texto antes de que finalice el presente año para cumplir el punto octavo del acuerdo alcanzado con el Sindicato Médico de Euskadi (SME) en la Mesa Sectorial de Sanidad el pasado 20 de julio.

Un total de 438 nuevos médicos residentes (MIR) se han incorporado este año a Osakidetza tras cubrirse el 100% de las plazas ofertadas en la última convocatoria de Formación Sanitaria Especializada. Con estas nuevas incorporaciones, Osakidetza consolida una plantilla flotante de más de un millar de facultativos en formación repartidos en sus distintos años de residencia. Esta inyección de personal refuerza de manera prioritaria la Atención Primaria y las áreas de difícil cobertura, destacando plazas asignadas a Medicina Familiar y Comunitaria, Pediatría y la nueva especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias, junto a otras disciplinas hospitalarias tradicionales como Anestesiología, Cirugía General o Cardiología. De este modo, se garantiza el relevo generacional en los centros de salud y hospitales vascos, cuya tasa de fidelización ronda el 80% al concluir el periodo formativo.

La revisión de este decreto aborda una asignatura pendiente tras catorce años sin modificaciones sustanciales en lo relativo a la retribución de la función docente. El propósito de la administración sanitaria es adaptar la normativa a las necesidades actuales del sistema, ajustando el cómputo de exención asistencial en función del número real de residentes a cargo e introduciendo un marco regulado de incentivo económico individual.

Decreto congelado desde 2012

El origen del debate se sitúa en la aplicación del acuerdo sectorial de julio y en las reclamaciones del colectivo médico sobre el desarrollo de la figura del tutor. En declaraciones a Grupo Noticias, la directora general de Osakidetza, Lore Bilbao, contextualiza la apertura de esta negociación. “Lo que queremos hacer –dice– es revisar el decreto que había en 2012, porque en aquel momento se reguló todo esto pero quedó abierta la parte de los incentivos económicos, con la posibilidad de que se pagaran, pero sin concretar cómo se valoraría. Parece ser que en algún momento se hizo alguna propuesta, pero al no contar con desarrollo financiero, no siguió adelante”.

Bilbao subraya que la iniciativa responde a las demandas planteadas por la representación de los profesionales en las recientes mesas de trabajo. “Precisamente en las reuniones de estas negociaciones nos han sacado el decreto argumentando que no se está cumpliendo. El decreto en sí, sí se está cumpliendo, pero es verdad que el incentivo económico no está regulado en ninguna parte. Desde 2012 han pasado catorce años y nadie le ha metido mano a ese tema”, afirma. Por su parte, la directora de Personas y Talento de Osakidetza, Josune Retegi Ormazabal, detalla la estructura original del Decreto 34/2012 y cómo se han ido desarrollando de forma progresiva sus diferentes vertientes laborales hasta llegar al punto retributivo que ahora se abordará.

En este sentido, Retegi señala que el decreto “hablaba del reconocimiento de la función tutorial en diferentes ámbitos: en carrera profesional, en procesos de selección y provisión, en preferencia para formación continuada y, finalmente, en un incentivo económico individual”. Añade que ese texto recogió todos estas mejoras laborales en genérico y que se han ido desarrollando poco a poco si bien “el reconocimiento en carrera profesional va en el nuevo decreto; el de los procesos de selección y provisión también se identifica como una valoración aparte; y ahora lo que queda por desarrollar es el incentivo económico individual”. A este respecto, Lore Bilbao añade que los progresos no se limitan a este decreto específico, sino que ya se reflejan en las últimas reformas del marco profesional sanitario: “En el decreto que aprobamos recientemente sobre el desarrollo profesional del ámbito sanitario, ya se computa el haber sido médico tutor». La negociación de los pluses a las tutorías llega precedida la presión de los colegios médicos vascos. En diciembre de 2025, las vocalías de tutores de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa trasladaron formalmente a la Dirección de Recursos Humanos de Osakidetza la urgencia de atajar la escasez de tutores para evitar “su desaparición”.

Y es que, a diferencia de otras comunidades donde la función tutorial se compensa mediante complementos salariales mensuales, las resoluciones de reacreditación en Euskadi no conllevan ningún plus. Esta asimetría entre el reconocimiento curricular y el retributivo es, precisamente, el desfase histórico que la Dirección General busca corregir en la mesa de negociación.

Balancear libranzas y remuneración

Uno de los núcleos centrales de las conversaciones de septiembre será definir la compensación adecuada. En la actualidad, Osakidetza ofrece exención horaria a los tutores, pero de manera genérica y sin matizar la carga lectiva asumida. La directora de Osakidetza explica que el decreto actual “otorga a los médicos tutores una serie de horas por tutorizar a entre dos y cinco alumnos, pero queda un poco abierto y no hay diferencia entre tutorizar a dos o a cinco residentes. Lo que queremos es negociar y revisar ese decreto para matizar todas estas cosas: no puede ser lo mismo tutorizar a dos que a cinco, o por lo menos revisar el número de alumnos necesarios para que pueda computar”.

En relación a la implantación de un complemento económico, Lorea Bilbao plantea una negociación abierta para medir las preferencias del colectivo. Así, afirma que “queremos valorar la posibilidad de establecer un incentivo económico. En algunas comunidades autónomas tienen incentivos económicos y no tienen horas, y en otras es justo al contrario; nosotros tenemos lo contrario. No son grandes cantidades —en algunos sitios pagan cien euros al mes, en otros doscientos o trescientos como máximo—, pero queremos revisar el modelo”.

Según las responsables de Osakidetza, el objetivo final de este paso busca reconocer una labor de alta responsabilidad académica y asistencial. A pregunta sobre si esta reforma persigue valorar y cuidar a los profesionales dedicados a la formación médica, Bilbao enfatiza el compromiso institucional con el colectivo: “Eso siempre. Tener una serie de residentes a tu cargo es una gran responsabilidad. Lo que queremos hacer es balancear y saber qué prefiere la gente, si horas o dinero, porque hay quien prefiere un incentivo económico, quien prefiere alguna hora más y quien querrá un modelo mixto. Esa es la parte que queremos negociar. No se trata solo de un incentivo económico: siempre se ha pensado que a los tutores hay que cuidarlos e impulsarlos”. Las reuniones con los sindicatos a partir del próximo mes determinarán la fórmula final que adoptará finalmente Osakidetza para conjugar la sostenibilidad del sistema, el reconocimiento económico y el tiempo de dedicación docente de los médicos tutores MIR en Euskadi.

24/08/2026