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Las dantzas volvieron a ser protagonistas el domingo en Oñati en una edición especialmente significativa del Haurren Eguna. Más de 500 dantzaris txikis participaron en una jornada que, además de reunir a once grupos de diferentes localidades, sirvió como escenario para la presentación del nuevo escudo de Oñatz, una imagen con la que la agrupación busca reflejar su “carácter y realidad”.
Y no es casualidad que ambas circunstancias hayan coincidido. La organización del primer Haurren Eguna, en 1970, fue precisamente el germen de la agrupación de baile, por lo que más de cinco décadas después Oñatz ha querido aprovechar esta cita para dar un nuevo paso en su trayectoria. El balcón consistorial mostró durante toda la celebración la nueva identidad visual, representada por un dantzari sin facciones y sin género, bailando las Korpus Dantzak como símbolo de igualdad. “Todo comienza con un solo paso; el nuestro empezó hace 56 años”, han explicado desde Oñatz, reivindicando una historia construida generación tras generación.
Animada fiesta
Portugalete, Hendaia, Arrasate, Lizarra, Gernika, Zarautz, Aretxabaleta, Eskoriatza y Antzuola estuvieron representados en una fiesta que también contó con la participación de numerosos niños y niñas de Oñati. La alcaldesa txiki, Ainara Igartua, fue la encargada de inaugurar oficialmente la jornada al mediodía con el tradicional aurresku de honor, antes de que los grupos se repartieran por calles, plazas y barrios. El sol y las altas temperaturas añadieron un punto de esfuerzo a las exhibiciones.