Los ojos son, tras el cerebro, uno de los órganos más complejos del cuerpo. "Detectan la luz y la transforman en impulsos nerviosos que son procesados por el cerebro, al que llegan a través de las neuronas. Cada ojo tiene un diámetro de unos veinticinco milímetros y está controlado por seis músculos extrínsecos, que permiten que podamos moverlo y que se mantenga sostenido en la cavidad orbitaria", relatan desde Medical Óptica.
Esta complejidad que permite a los ojos transformar la luz en impulsos nerviosos es, precisamente, la clave para entender el ojo vago o ambliopía, "una patología que se origina en la infancia, y cuyas consecuencias se prolongarán durante toda la vida de la persona si no es diagnosticada y tratada precozmente. La ambliopía u "ojo vago" consiste en la baja visión de uno o ambos ojos por una falta de uso en el período de desarrollo visual", tal y como así relatan los profesionales de Vithas.
Cuando aparece un problema en un ojo, el cerebro bloquea su capacidad de visión y la centra en el ojo sano
En la línea con lo que recogen desde el grupo de salud con 22 hospitales y 39 centros médicos en 14 provincias, "la plasticidad del cerebro marca los primeros años de vida. Muchos son los mecanismos cerebrales y neurológicos que participan durante esta etapa hasta alcanzar la madurez en torno a los cinco o seis años de vida. Entre estos mecanismos se encuentra la agudeza visual, que se desarrolla hasta los 8/10 años, edad en torno a la cual viene a completarse la maduración cerebral visual. El sofisticado funcionamiento cerebral tiene sus propias reglas. Y así, en cuanto a la visión se refiere, 'cuando aparece un problema en un ojo', explica la Dra. Inmaculada Gascón, Responsable de la Unidad de Oftalmología de Vithas Granada, 'el cerebro bloquea su capacidad de visión y la centra en el ojo sano, de forma que el ojo enfermo deja de 'trabajar', se vuelve 'vago'. Aparece entonces la ambliopía, más conocida como ojo vago".
¿Por qué aparece el ojo vago y cuáles son sus síntomas?
Pero, ¿por qué se produce' Pues bien, según explican desde Quirónsalud, hay diversas causas que producen ambliopía, entre las que se encuentran: "Estrabismo: Cuando en la infancia se da una desviación de los ojos, el cerebro del niño suprime la visión de uno de los ojos para evitar la visión doble. En la miopía, hipermetropía o astigmatismo, ocurre lo mismo que con el estrabismo: el cerebro suprime la visión del ojo con mayor defecto refractivo y prioriza la visión con el otro ojo. Cataratas congénitas, párpado caído, u otras enfermedades retinianas son otras enfermedades que pueden interferir en el desarrollo de la visión durante la infancia".
Si bien, el ojo vago no presenta síntomas claros, lo cierto es que acudir de manera periódica al oftalmólogo desde que los niños son pequeños reducirá, en la medida de lo posible, las probabilidades de la ambliopia y otras patologías visuales como puede ser el estrabismo. Desde Sanitas hablan de síntomas como: "retraso escolar o dificultades en el aprendizaje, frotarse los ojos, ojos rojos, etc. y falta de puntería en el juego".
Todo ello puede generar pérdida de agudeza visual en un ojo, problemas de percepción de profundidad y dificultad para realizar tareas que requieren precisión, como leer o conducir. De ahí la importancia de una detención precoz, pues mayores serán las posibilidades de recuperación.
Un oftalmólogo le revista la vista a una menor
¿Cuál es el tratamiento para el ojo vago?
Como bien dice una popular expresión, es mejor prevenir que curar. De ahí la importancia de la prevención, sobre lo que desde Quirónsalud indican que "la ambliopía se puede evitar y revertir con facilidad si se detectan y corrigen precozmente las anomalías que la producen, por ello es importante realizar una revisión oftalmológica a todos los niños antes de los 3 años de edad".
El tratamiento fundamental del ojo bajo "es corregir la causa, y a su vez, hacer 'trabajar' al 'ojo vago', normalmente mediante la oclusión de la visión del ojo sano con un parche o similar, durante un tiempo determinado", añaden los especialistas de este mismo organismo.