La presidenta de la Asociación de Estaciones de Servicio de Bizkaia (ESTASERBI), Nuria Lekue, ha alertado sobre la preocupante escalada en los precios de los carburantes, impulsada por las cotizaciones internacionales de los derivados y los problemas de refino tras el bloqueo en el estrecho de Ormuz y los conflictos bélicos, situando la gasolina a 1,92 euros y el gasóleo a 1,90 euros tras encarecerse un 29% y un 34% en el último año, respectivamente.
Lekue ha desmentido que las gasolineras se beneficien de esta coyuntura, detallando que las estaciones operan con márgenes fijos unitarios y han tenido que estrecharlos aún más para contener el descenso de ventas derivado del encarecimiento de los carburantes.
Ante la retirada total de las bonificaciones para el próximo 1 de octubre -que conllevará un incremento adicional de 24,20 céntimos por litro en el diésel y 6,05 céntimos en la gasolina-, Lekue subraya que han urgido a la administración a restaurar la reducción del IVA al 10% y a la rebaja temporal en el impuesto sobre hidrocarburos, advirtiendo de que la estabilidad fiscal es fundamental para proteger a los consumidores y al transporte en una crisis que no tendrá una solución inmediata a corto plazo.