La posible eliminación de las bonificaciones a los carburantes el próximo 30 de junio provocará un encarecimiento inmediato del combustible, coincidiendo con el inicio de los desplazamientos estivales. Ante esta situación, la presidenta de la Asociación de Estaciones de Servicio de Bizkaia, Estaserbi, Nuria Lekue, ha alertado del perjuicio que esta medida supondrá para familias y empresas. Según ha advertido en Onda Vasca: "Vamos a vivir una subida en la gasolina de 29 céntimos por litro y en el diésel de 22". Por ello, Estaserbi solicita al Gobierno español prorrogar estos descuentos hasta el 30 de septiembre.
Lekue ha querido desmentir la creencia popular de que las estaciones aprovechan las vacaciones para enriquecerse, recordando que los propios informes de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia reflejan una reducción reciente en sus márgenes de beneficio. Otro de los frentes críticos para las estaciones de servicio es la proliferación de prácticas ilícitas y la competencia desleal. Lekue ha denunciado la existencia de empresas fantasma que evaden el pago del IVA y no incluyen el 14% obligatorio de biocarburantes, lo que constituye un doble delito, fiscal y medioambiental. A esto se suma el incumplimiento por parte de algunas nuevas instalaciones de la obligación legal de contar con postes de recarga eléctrica desde el primer día de apertura. La presidenta califica de inadmisible que las pymes vizcaínas asuman grandes inversiones por exigencia normativa "y luego, sin embargo, se abran otras instalaciones que están esquivando esta norma".
Respecto a la coyuntura internacional y la transición energética, desde Estaserbi transmiten total tranquilidad sobre las reservas, apoyadas por el sistema nacional y la capacidad logística de instalaciones estratégicas locales como la refinería de Petronor. A pesar de la volatilidad actual en los precios, Lekue espanta el alarmismo asegurando que en ningún caso se producirá un desabastecimiento. De cara al futuro, marcado por las normativas de descarbonización, la asociación defiende la neutralidad tecnológica y un modelo de movilidad basado en un mix de energías que no excluya los combustibles renovables, situando al cliente en el centro.