La noche de ayer no prometía ser más que un simple partido de preparación para la selección española de cara al Mundial. Un encuentro que no tenía grandes alicientes, más que la primera posición en el ranking FIFA. Sin embargo, los cánticos xenófobos ocurridos en las gradas del RCDE Stadium, han hecho que un simple amistoso se haya convertido en una de las mayores vergüenzas del fútbol español.
Los primeros compases del choque ya presagiaban una noche amarga cuando el himno nacional de Egipto fue recibido con una sonora y generalizada pitada por parte de un sector de la grada. Lo que en un principio se interpretó como una burda falta de respeto protocolaria, no tardó en escalar hacia terrenos delictivos y repudiables.
A medida que avanzaban los minutos, desde uno de los fondos del estadio perico comenzó a orquestarse un cántico que pone al Estado español bajo la lupa del del debate futbolístico: "Musulmán el que no bote". La estrofa, repetida en bucle y dirigida a los jugadores del combinado norteafricano, tuvo que ser reprimida por los marcadores y la megafonía del estadio.
También se escucharon insultos dirigidos al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, por parte de un grupo reducido de aficionados.
Lamine Yamal alza la voz
Más allá de las repulsivas proclamas por parte de un sector del estadio, todas las miradas apuntaron a la reacción de Lamine Yamal, estrella del equipo español, y musulmán. Al extremo catalán se le vio salir cabizbajo del terreno de juego, pero no fue hasta este miércoles cuando publicó un mensaje durísimo y condenatorio hacia los que profirieron esas palabras.
El '10' azulgrana colgó una foto en Instagram en la que declaró lo siguiente: "Sé que iba por el equipo rival y no era algo personal contra mí, pero como persona musulmana, no deja de ser una falta de respeto y algo intolerable. Entiendo que no toda la afición es así, pero a los que cantan estas cosas: usar una religión como burla en un campo os deja como personas ignorantes y racistas. El fútbol es para disfrutarlo y animar, no para faltar al respeto a la gente por lo que es o en lo que cree", señalaba en su red social.
Unas palabras contundentes y que hacen replantearnos que, quizás, sí que hay un problema de islamofobia en el Estado español, ya que no fueron precisamente cánticos aislados, sino más bien generalizados.
En la misma línea, el seleccionador español Luis de la Fuente, condenó estos ataques en la posterior rueda de prensa, con un rostro serio y visiblemente contrariado: "Repulsa absoluta ante cualquier actitud racista, xenófoba y de falta de respeto. Los cánticos han sido intolerables".
Pese a la contundencia de las declaraciones de los protagonistas, la gestión in situ del incidente ha suscitado fuertes críticas institucionales. Los protocolos antirracismo de la FIFA y la UEFA contemplan avisos por megafonía e incluso la suspensión temporal del partido si la situación lo requiere. Sin embargo, los mensajes proyectados en los videomarcadores del estadio del Espanyol pidiendo respeto y exigiendo el cese de los comentarios ofensivos llegaron con excesiva demora.
Sobre esto, Berni Álvarez, conseller de Deportes de la Generalitat de Catalunya, se mostró tajante en una entrevista, donde calificó los cánticos de "inaceptables" y criticó abiertamente que la activación de los protocolos de seguridad durante el partido fue "tardía", subrayando que se debería haber actuado con mayor firmeza ante un incidente tan grave.
En sus redes sociales, la RFEF condenó lo sucedido y reiteró su compromiso en la lucha contra el racismo. "La RFEF se suma al mensaje de nuestro fútbol contra el racismo y condena cualquier acto de violencia en los estadios", señaló el organismo.
Investigación de los Mossos
Durante la mañana de este miércoles, los Mossos d'Esquadra confirmaron oficialmente a través de sus canales la apertura de una investigación para identificar a los instigadores de los cánticos islamófobos y xenófobos, analizando de manera exhaustiva las imágenes de seguridad del recinto deportivo.
Por otra parte, desde el Gobierno central, el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, también se pronunció a través de la red social X, alertando sobre la preocupante normalización de estos discursos de odio en los recintos deportivos y señalando la responsabilidad colectiva: "Los insultos y cánticos racistas nos avergüenzan como sociedad. La extrema derecha no va a dejar un espacio libre de su odio y quienes hoy callan, serán cómplices. Seguimos trabajando por un país tolerante y respetuoso con todos", comentaba en su publicación.
En un comunicado de prensa del ministerio que dirige Milagros Tolón, se afirma: "Estos comportamientos son absolutamente inaceptables y no representan, en ningún caso, a la inmensa mayoría de la afición española, que entiende y vive el deporte como un espacio de respeto y convivencia".
Hay riesgo de sanción
El acta del colegiado será la pieza angular sobre la que la FIFA edificará su más que probable expediente sancionador. Los antecedentes recientes muestran que a la federación de El Salvador le sancionaron con multa económica de 50.000 francos suizos por los gestos racistas de sus aficionados en un partido de su selección, mientras que la Federación de Israel se enfrentó recientemente a cierres de estadio por no garantizar entornos libres de discriminación racial en su territorio.
La RFEF se expone a castigos similares, que podrían ir desde penalizaciones de carácter económico hasta la clausura, parcial o total, de las gradas en los próximos compromisos internacionales.