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Iñaki Artola es el primer pelotari que ha logrado el pase a la final del Manomanista. Un arranque de partido descomunal, en el que ha barrido de la cancha del Atano III donostiarra a Unai Laso, le permitía obtener el triunfo (22-13) y ganarse una segunda oportunidad para pelear por el título de la competición reina. El año pasado disputó la final frente a Altuna III, que le venció por 22-19, y el próximo 31 de mayo repetirá presencia en la cita decisiva, con la intención de quitarse la espina y enfundarse al fin esa txapela de Primera que le falta en su palmarés.
La primera de las semifinales del Manomanista ha tenido dos partes diferenciadas. La primera, más prolongada, se ha convertido en un monólogo de Artola. El de Alegia ha llegado a disfrutar de una máxima diferencia de 14 tantos, reflejada en un apabullante 16-2. En ese periodo ha destrozado a Laso con el saque, siempre muy bien cruzado a pared. En el total de la contienda Artola ha obtenido cuatro tantos directos con la jugada inicial, los mismos que su contrincante, pero a ellos ha sumado otros siete a vuelta de resto, finiquitados de todas las maneras posibles.
Con el 16-2, un Artola desatado se lanzaba en busca del cartón 17 con un gancho ganador, pero su pelotazo ha botado justo en la chapa de contracancha. Laso recuperaba el servicio, se marcaba un bonito saque-remate e iniciaba una reacción que ha llegado a encender las alarmas en el rincón colorado. El navarro le pagaba con la misma moneda al guipuzcoano y, también aferrado a un saque envenenado, ha ido recortando distancias hasta colocarse con un esperanzador 17-10. Cuando Artola parecía grogui, una dejada de sotamano que se le iba a Laso bajo chapa y el séptimo saque-remate de Artola parecían apagar el fuego (19-10). Laso no estaba dispuesto a arrojar la toalla y encadenaba otros tres tantos para establecer el 19-13, pero su reacción acababa ahí. Con dos buenos pelotazos y un regalo de Laso, que mandaba el cuero arriba en la pared izquierda, Artola sellaba una merecida victoria frente al delantero de Bizkarreta-Gerendiain, que para cuando logró liberarse de la tensión que la ha atenazado en la primera mitad se le ha hecho demasiado tarde.
El Adarraga, una olla a presión
Artola se medirá el próximo 31 de mayo en el Navarra Arena al ganador del duelo que este domingo (17.15 h.) disputarán en el Adarraga de Logroño Darío Gómez e Iker Larrazabal.
El riojano está siendo la sensación del torneo, especialmente por la solvencia con la que está labrando su trayectoria en la competición, en la que ha derrotado a tres campeones del mano a mano. Empezó barriendo de la cancha a Elordi (22-6) en octavos de final y, ya en la liguilla de cuartos, no aflojó el pie del acelerador y vapuleó de forma consecutiva a Jaka (10-22) y Altuna III, al que endosó un sorprendente 8-22 tras una tremenda exhibición de pegada y de defensa. Con los deberes virtualmente hechos, únicamente otro ganador del Manomanista, Laso, le doblegó por 14-22.
En estas circunstancias y en un recinto que será una olla a presión en su favor, Darío se planta como favorito frente a Larrazabal. A sus 30 años, y tras ver escaparse el billete a la cita decisiva en sus dos comparecencias anteriores en semifinales –en 2020 ante Altuna III y en 2023 frente a Elordi–, intentará hacer valer su excelente momento de juego y su mayor experiencia frente a su joven rival (23 años). El de Amurrio, no obstante, es un delantero en franca progresión. Hace tiempo que empezó a validar la apuesta firme que por él hicieron desde su tempranero debut -en 2020, con solo 18 años- en Baiko, como ya demostró colándose en las semifinales del año pasado. Dotado de un saque demoledor y de instinto rematador, es un contrincante peligroso.