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Polideportivo

Sinner juega contra la historia

El italiano persigue en la final de Roma ante Casper Ruud completar la colección de todos los Masters 1000 del calendario, algo que solo ha conseguido Novak Djokovic a lo largo de la historia, pero puede batir al serbio en juventud
Jannik Sinner, durante el Maters 1000 de Roma, donde puede seguir extendiendo sus récords.
Jannik Sinner, durante el Maters 1000 de Roma, donde puede seguir extendiendo sus récords. / EFE

Actualizado hace 1 minuto

La semifinal del Masters de Roma gozó de tintes épicos. Jannik Sinner, el tenista de hierro, el hombre que ha impuesto el gobierno en el circuito, caminaba con paso firme hacia una cita con la historia. A sus espaldas, 32 victorias consecutivas que habían sentado un nuevo récord de triunfos en el contexto de Masters 1000 que obraba en poder de Novak Djokovic desde 2011, con 31 el serbio. Solo dos sets cedidos durante este recorrido casi inmaculado. El legendario italiano ya se había convertido en el primero en conquistar los cinco primeros Masters 1000 de una temporada. Nada parecía poder detener al de San Candido, que exprime el calendario aprovechando la ausencia por lesión de su archirrival, Carlos Alcaraz, para afianzarse en el número 1 mundial y engordar su palmarés. Es su oportunidad. Es su momento. Se abraza posesivo a la ocasión.

En el Foro Itálico de Roma, donde la historia puede seguir dando giros, Sinner azotaba con su raqueta a Daniil Medvedev para adentrarse en la final del torneo y tratar de adquirir otra dimensión, la de ser el segundo tenista de la historia en certificar el Career Golden Master, o lo que es lo mismo: igualar a Djokovic, el único que ha ganado los nueve torneos de Masters 1000 desde que el formato se instaurase en 1990, en el caso del de Belgrado en dos ocasiones, 2018 y 2020.

Sinner, acalambrado y con vómitos

Sin embargo, la fatiga hizo irrupción en esta carrera por la historia. Sinner fue invadido por los calambres en la semifinal que comenzó en viernes y terminó en sábado. Una cojera se hizo ostensible. Su estómago comenzó a estrujarse. Aparecieron los vómitos, los mareos. Se detuvo la semifinal. El italiano se sentó con rostro compungido. Comenzó a retorcerse. Los temblores, los sudores amenazaron con zancadillear a Sinner, que era la imagen viva de la derrota. Recurrió al fisioterapeuta y a un milagroso jugo de pepino. Perdió el segundo set (5-7) tras imponerse en el primero (6-2). Era el tercer set que cedía desde que en noviembre de 2025 iniciase en París la triunfal racha de 32 partidos vencidos en torneos de Masters 1000. Se antojaba una muerte anunciada, el final de la racha jamás vista antes.

No obstante, Sinner se recompuso para el tercer set, su billete a la final de Roma, su cita con la historia. Se aferró a los restos de una nave que se hundía de forma irremediable: el orgullo, a flote. En un fenómeno que parecía incomprensible, recondujo la situación a su favor. Sinner resucitó. Como los gatos. En esta segunda vida, el italiano instaló un 4-2 en el marcador cuando el cielo de la Ciudad Eterna lloraba lleno de poesía. El agua entraba en la escena. Tras las protestas de Sinner, que proclamó “¡está lloviendo a cántaros!”, la jueza de silla optó por mandar a los jugadores a cobijo. Después de cerca de una hora de espera, el partido se pospuso al día después.

Nuevo récord de 33 victorias consecutivas en Masters 1000

Y así se reanudó al día siguiente un episodio cargado de drama. Era la belleza de la dificultad. Era la expresión de la resiliencia. Sinner necesitó 13 minutos –el partido se fue hasta las 2 horas y 34 minutos– para aplacar la resistencia de Medvedev, con un 6-4 en el tercer set, y firmar un nuevo episodio triunfal. El italiano amplió el récord de victorias consecutivas en Masters 1000 a 33. Sinner sigue reescribiendo la historia, luchando contra ella por prolongar su jerarquía. En la final también estará en condición de poder estirar a seis su propio récord de triunfos en torneos de Masters 1000 en el comienzo de la temporada.

Sinner es atendido en el Foro Itálico de Roma.

Sinner es atendido en el Foro Itálico de Roma. EFE

El último tropiezo de Sinner en un Masters 1000 data de octubre de 2025, en Shanghái, frente a Tallon Griekspoor, cuando tuvo que retirarse por lesión. Fue el cierre de una etapa para abrir otra. Su privilegiada racha arrancó en noviembre en París, donde tumbó en la final a Félix Auger-Aliassime (4-6 y 6-7). En marzo de este año se impuso en la final de Indian Wells a Medvedev (6-7 y 6-7) y en la de Miami a Jiri Lehecka (4-6 y 4-6) para ser el primero en completar el llamado Sunshine Double desde que Roger Federer lo lograra en 2017, siendo además el primero en conseguirlo sin ceder un solo set. Desde su triunfo en la capital francesa hasta su victoria en la tercera ronda de Miami, el de San Candido se impuso en 37 sets seguidos. Devastador.

Posteriormente, Sinner extendió su dominio en la tierra batida, donde venció en la final de Montecarlo a Alcaraz (6-7 y 3-6). “Son los partidos por los que me despierto”, aseguró el italiano, que descabalgó al murciano del pedestal más elevado del mundo. Seguido, en la final de Madrid doblegó a Alexander Zverev (6-1 y 6-2). Era el primero en enlazar los cinco primeros Masters 1000 de la temporada. Ya no era una racha, Sinner se había apropiado del calendario. El ganador de cuatro Grand Slam mostraba el rostro de la regularidad.

“La verdad es que está siendo una gira espectacular. Siento que las condiciones de juego me están viniendo bien y estoy pudiendo generar un tenis espectacular. Mi saque me está ayudando mucho, especialmente, en los momentos importantes. Estoy haciendo un tenis increíble”, expresó tras derrotar a Zverev, sorprendido incluso de sí mismo.

Puede batir a Djokovic en juventud

Y así se presentó en Roma, la frontera, su Rubicón, con la posibilidad de ser el segundo tenista de la historia en completar el Golden Masters. Ahora, si se impone en la final ante Casper Ruud, Sinner, de 24 años, será el tenista más joven en ganar los nueve torneos Masters 1000, una colección que Djokovic completó por primera vez con 31 años. Asimismo, sería el primer italiano en adjudicarse el torneo de Roma desde Adriano Panatta, que venció en 1976.

Cierto es que tras la imagen proyectada en la semifinal romana se abre el debate sobre sus límites, que serán nuevamente sometidos a examen ante Ruud. Sinner ha explotado con éxito su estado de forma, que parece implacable, pero está por ver si esta hazaña llevada a cabo hasta la fecha se extiende más allá o si pasa una factura en forma de agotamiento. Tras Roma llegará Roland Garros, que se celebrará entre el 24 de mayo y el 7 de junio, el único grande que falta en sus vitrinas, donde la ausencia del campeón, Carlos Alcaraz, ante quien se arrodilló en la final de la edición anterior, sirve mayores oportunidades. Continúa la lucha contra la historia de Jannik Sinner.

2026-05-16T15:27:52+02:00
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