El hantavirus ha puesto en jaque a un crucero de lujo que viajaba desde Argentina hacia Canarias. El navío MV Hondius, que partió el 20 de marzo desde Ushuaia rumbo a Canarias, permanece frente a Praia, capital de Cabo Verde, tras notificarse tres fallecidos y varios casos afectados por un posible brote de este virus zoonótico.
A bordo viajaban cerca de 150 pasajeros —catorce de ellos españoles— cuando comenzaron a detectarse los primeros síntomas de una enfermedad respiratoria que, en cuestión de días, encendió todas las alarmas. Según el Ministerio de Sanidad, se han confirmado seis afectados, tres de los cuales han perdido la vida.
Las autoridades sanitarias apuntan ahora hacia un posible contagio dentro del propio barco. “El hantavirus se contagia sobre todo por excrementos de ratas en zonas donde circula el virus. Una zona de aventuras donde estuvieron los fallecidos es zona de ratas con hantavirus. Aun así, no se descarta que alguno se haya contagiado dentro del barco por ratas o que el médico fuese contagiado con un contacto estrecho con uno de los fallecidos”, explican desde Sanidad.
Una pareja neerlandesa y un ciudadano alemán, los fallecidos
La OMS alertó este domingo de la muerte de tres personas una infección respiratoria. Todo comenzó el 11 de abril, cuando un pasajero falleció en plena travesía sin que se lograra esclarecer la causa. Su cuerpo fue desembarcado el 24 de abril en Santa Elena, mientras su esposa lo acompañaba en el viaje de repatriación.
Pero tres días después, el 27 de abril, la compañía Oceanwide Expeditions confirmó que la mujer había enfermado durante el regreso y falleció poco después. Ambos pasajeros eran de nacionalidad neerlandesa y por el momento no se ha confirmado que estas dos muertes estén relacionadas con la situación médica actual a bordo.
El 27 de abril, otro pasajero enfermó gravemente y fue evacuado por motivos médicos a Sudáfrica. El hombre, de nacionalidad británica, se encuentra en estado crítico –aunque estable-- en la unidad de cuidados intensivos de Johannesburgo. En su caso sí que se ha detectado una variante del hantavirus.
La secuencia trágica continuó el 2 de mayo, cuando un tercer pasajero, de nacionalidad alemana, murió también a bordo. Por si fuera poco, dos miembros de la tripulación presentan actualmente síntomas respiratorios agudos —uno leve, otro grave— y requieren atención médica urgente.
Posible escala del crucero con hantavirus
El Área de Sanidad Exterior de la Delegación del Gobierno español en Canarias confirmó que se mantiene en contacto con distintos organismos, en el marco de coordinación activado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), para aplicar las medidas sanitarias "basadas en la evidencia y en la evaluación de riesgos", ante una posible escala del crucero. Y es que Cabo Verde, donde se encuentra ahora el navío, ha denegado su desembarco.
Ante esto, el portavoz del Gobierno español en las islas, Alfonso Cabello, quiso trasladar "una relativa tranquilidad en la medida en la que [el problema] está detectado y se trabaja con total garantías".
Contagio y transmisión
El hantavirus es una enfermedad poco frecuente pero potencialmente grave. Su principal vía de transmisión es la inhalación de partículas contaminadas procedentes de la orina o las heces de roedores infectados.
En el continente americano, la transmisión más común es de animal a humano. Sin embargo, el Ministerio de Sanidad recuerda que existen precedentes de contagio entre personas, especialmente asociados al denominado virus Andes, endémico en la región andina de América del Sur. “Estos han sido en casos de exposición estrecha y prolongada, generalmente en entornos domiciliarios”, matizan.
Los datos más recientes reflejan que durante 2025 se notificaron casos en países como Argentina, Brasil, Chile o Estados Unidos, entre otros, con un total de 229 contagios y 59 fallecimientos. En Europa, por su parte, circulan variantes como Puumala y Dobrava, vinculadas a la llamada nefropatía epidémica y sin evidencia de transmisión entre personas.
A falta de un tratamiento específico, la prevención se convierte en la principal herramienta. Las autoridades insisten en extremar la higiene, evitar la presencia de roedores y mantener los espacios bien ventilados. También advierten del riesgo asociado a sistemas de ventilación o aire acondicionado cuyos filtros puedan haber estado en contacto con restos contaminados.