Ramón Espinar Gallego, primer presidente de la Asamblea de Madrid y consejero durante los gobiernos de Joaquín Leguina, ha fallecido este jueves a los 72 años después de una larga enfermedad degenerativa.
Su hijo, el exdirigente y exsenador de Podemos Ramón Espinar, ha comunicado el fallecimiento a través de las redes sociales. "Esta mañana ha muerto mi padre a los 72 años después de una enfermedad larga y dura. Quienes han lidiado con la enfermedad degenerativa saben de lo que hablo", ha escrito.
Condolencias de Ayuso y Leganés
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, también ha lamentado su muerte y ha trasladado sus condolencias a la familia. "La política madrileña pierde a Ramón Espinar Gallego, primer presidente de la Asamblea de Madrid, alcalde de Leganés y consejero del presidente Leguina", ha señalado en X. El Ayuntamiento de Leganés ha expresado su "profundo pesar" por el fallecimiento del que fuera alcalde de la ciudad tras las primeras elecciones municipales de la democracia. La corporación ha transmitido sus condolencias y su apoyo a familiares y amigos.
Primer alcalde democrático de Leganés
Abogado y licenciado en Derecho, Espinar también trabajó como administrativo y formó parte del Comité Provincial de UGT Madrid y del Comité Regional de la Federación Socialista Madrileña, a la que representó en el Comité Federal del PSOE.
Fue elegido alcalde de Leganés en las primeras elecciones municipales de la democracia, celebradas en abril de 1979, y renovó el cargo en mayo de 1983. Posteriormente dejó la Alcaldía para incorporarse como diputado a la Asamblea de Madrid.
Durante su etapa como regidor también formó parte de la Comisión Ejecutiva de la Federación Española de Municipios y Provincias. Fue diputado autonómico entre 1983 y 1999 y presidió la Asamblea de Madrid durante su primera legislatura, entre 1983 y 1987.
Consejero con Joaquín Leguina
Entre 1987 y 1991 ejerció como consejero de Cultura y portavoz del Gobierno regional, mientras que de 1991 a 1995 estuvo al frente de la Consejería de Hacienda. En 1995 abandonó la política activa para dedicarse a la abogacía. También presidió la Asociación Cultural Ideas y, entre 2007 y 2010, fue consejero y vicepresidente de Caja Madrid. Espinar fue posteriormente procesado en el caso de las tarjetas ‘black’ de Caja Madrid, por haberse beneficiado ilegalmente de una de las tarjetas opacas de la entidad. En febrero de 2017, la Audiencia Nacional lo condenó a un año de prisión.