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"Mi futuro está en Euskadi"

Oualid dejó sus estudios en Tetuán para terminar viviendo en las calles de Bilbao. Gracias al programa Trapezistak continúa estudiando y espera poder trabajar el sector turístico
Oualid en su vivienda junto a Nuria y Laura, las educadoras de Agintzari que le acompañan.

El paso a la edad adulta nunca es fácil y menos si se es migrante y no se cuenta con una red familiar y social. Para acompañar a jóvenes en esta situación se ha puesto en marcha el programa Trapezistak. La iniciativa pretende ir más allá de la labor asistencial, y ofrece una vivienda, formación e intermediación laboral, apoyo psicosocial, y lo que es más importante, acompañamiento emocional. Trapezistak es una iniciativa del departamento de Políticas Sociales del Gobierno Vasco que desarrolla otros muchos programas, entre ellos, los financiados con el Fondo Isuri, creado para ayudar a los refugiados ucranianos, pero también a las familias o personas que ya estaban en situación de vulnerabilidad pero a los que la crisis tras la guerra ha dejado contra las cuerdas.

Trapezistak es una iniciativa pionera en la que participan más de un centenar de jóvenes de entre 18 y 25 años, y que hacen posible 17 entidades sociales, entre ellas, Agintzari que se encarga de acompañar a jóvenes sin red social a los que alberga en pisos de estudiantes.

“Es muy importante que puedan compartir su vida con un núcleo en el que no todos son migrantes” explica Laura Trueba, una de las educadoras de Agintzari, que comparte labor con Nuria Gutiérrez, quien destaca la apertura y buen disposición de los jóvenes ‘trapezistak’. “Están muy abiertos a todas las actividades que les proponemos. Quieren ser un ciudadano más”, añade. Ambas destacan que a los jóvenes se les exige un compromiso, entrega y responsabilidad que cumplen con creces.

Es muy importante que puedan compartir su vida con un núcleo en el que no todos son migrantes

Laura Trueba - Educadora de Agintzari

De Tetuán a Bilbao

Oualid el Kahan vive en uno de los pisos de Agintzari en Bilbao, y es un ejemplo claro del usuario de Trapezistak. En 2019 abandonó Tetuán donde cursó el primer año de Psicología, Sociología y Filosofía, aunque después se decantó por filología inglesa. Con 20 años dejó todo atrás “para buscarse la vida” y entró en el Estado de forma ilegal. Recaló en Bilbao y pasó una temporada en la calle, pero tenía claro que debía adaptarse y aprender el idioma. 

Para Oualid, como para sus compañeros ‘trapezistak’, el gran reto es acceder al mercado laboral. Para conseguir un contrato es obligatorio disponer de un permiso de residencia y trabajo en el Estado. Como no lo tienen es el empresario el que debe cursar la solicitud, con unas condiciones bastante estrictas, y la respuesta tarda en llegar más de seis meses. Pero las empresas en muchos casos no pueden esperar tanto.

Es lo que le sucedió a Oualid que cuenta con un grado superior de Turismo, domina el inglés, e hizo prácticas en un hotel. “Me querían contratar, pero no pudieron porque no tenía papeles, y un hotel no puede esperar a un trabajador”. Oualid se ha visto obligado a estudiar otra materia que no le gusta, pero con la que tendrá más fácil conseguir un contrato, y por tanto, su permiso de residencia.

El otro gran reto para estos jóvenes es acceder a una vivienda, un trámite fundamental a la hora de acreditar los tres años de estancia exigidos para conseguir la regularización. Josean Macarro, coordinador de Trapezistak en Agintzari, explica que existe un “mercado negro y oportunista” a la hora de alquilar una vivienda, o incluso una habitación. A la escasez del mercado y a los precios desorbitados se une el racismo al que tienen que hacer frente los migrantes. “Cuando llamas preguntando por una habitación, te preguntan de dónde eres, y cuándo respondes te dicen que no está disponible”, confiesa Oualid.

Pero pese a todas las dificultades, el programa está dando excelentes resultados. “Todos salen con un trabajo. Todos serán los próximos ciudadanos vascos”, asegura Josean.

Y Oualid tiene claro que con esfuerzo saldrá adelante. “Aquí lo tengo más fácil que en Marruecos. Tengo muchas expectativas. Quiero quedarme porque me ha gustado la sociedad vasca y estoy muy contento”.

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FONDO ISURI

Acompañamiento a jóvenes sin red familiar. El Fondo Isuri es una iniciativa del Departamentos de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales del Gobierno Vasco de ayuda a personas y familias en situación de vulnerabilidad por los efectos de la guerra. Contacto: Agintzari. Tfno: 94.475.70.05 Email: agintzari@agintzari.com

05/12/2022