Política

Melgosa se declara "feminista convencida" y defiende la memoria de todas las víctimas

La nueva consejera deja ver un relevo de continuidad y solicita 100 horas y no 100 días de gracia para poder despegar
La nueva consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, Nerea Melgosa

Nerea Melgosa ya es oficialmente la nueva consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales. La nueva integrante del Gobierno vasco ha tomado posesión del cargo este martes en una ceremonia breve, pero con algún momento emotivo, como el abrazo espontáneo de su antecesora Beatriz Artolazabal, quien ahora pasará a centrarse en su candidatura a la Alcaldía de Gasteiz. Este gesto es un indicativo de la continuidad que va a guiar su etapa: se mantienen todos los objetivos ya conocidos del departamento. La propia Melgosa había ejercido hasta ahora como asesora de Artolazabal, conoce el terreno que pisa y ha gestionado políticas relacionadas con la igualdad o la convivencia en sus cargos anteriores en el Ayuntamiento de Gasteiz y la Diputación alavesa. Este bagaje, o la intención declarada de la consejera de apoyarse en el equipo existente para “no partir de cero”, van a facilitar también un rápido despegue de Melgosa en su cargo. La consejera renunció a pedir los habituales 100 días de gracia para los nuevos cargos y solicitó, en cambio, 100 horas.

Tras tomar posesión del cargo, compareció en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno. Se pudo entresacar de su primera intervención algún rasgo del estilo que va a imprimir a su etapa. La consejera afirmó con rotundidad que es una “feminista convencida” y que cada mujer asesinada y agredida “tendrá justicia”, y destacó en su discurso los retos relacionados con la convivencia, la migración, la solidaridad y la apuesta por rescatar a las víctimas del franquismo de las cunetas, unos ejes que ya tuvo que abordar en sus cargos anteriores como concejala y en la Diputación, o en su frecuente relación con los agentes sociales, que también ha cultivado en calidad de voluntaria.

Son los mismos retos que ha tenido Artolazabal, quien precisamente dedicó su último acto como consejera a entregar los restos de seis gudaris y milicianos a sus familias. Melgosa puso el acento en estas tareas, pero no aparcó otros retos como la gestión de las cárceles o una justicia humanizada, que son precisamente los que protagonizan debates políticos más ardorosos por parte de algunos sectores y que este mismo martes han suscitado algunas preguntas de la prensa. La consejera deslizó también que no es una gran aficionada a la exposición pública, aunque afronta el reto con “total dedicación, orgullo, mucho respeto y humildad”.

Igualdad, memoria, víctimas...

Melgosa puso sobre la mesa los cometidos relacionados con la “memoria, víctimas, políticas de género, diversidad, migración, modernización de la justicia, medidas sociales y penitenciarias” y, en general, las “políticas que tienen que ver con las personas”. “A falta de año y medio para que termine legislatura, nos queda tarea por delante” dijo, para añadir que no empieza “de cero”, sino que hay un recorrido hecho. “Mi confianza en el equipo es absoluta”, zanjó. A continuación, descartó pedir 100 días de indulgencia, pero sí solicitó a las asociaciones, los interlocutores y los medios de comunicación “100 horas” para ponerse al día. 

Citó de manera expresa retos como las leyes de Memoria Histórica (en este caso, se ha conseguido ya el voto a favor de Elkarrekin Podemos-IU y la intención es que EH Bildu también pueda dar su apoyo y que el PP+C’s se abstenga), Cooperación al Desarrollo, Infancia, Lugares de Culto, o el decreto de concertación con las entidades sociales. Aludió también a las personas con discapacidad o a la gestión penitenciaria.

Y cerró la lista con una mención destacada a la igualdad: “No puedo olvidarme de la igualdad, un reto que es una constante en mi vida. Soy feminista convencida y me llena de orgullo poder decir que también soy la consejera de Igualdad del Gobierno vasco. La implementación de la nueva Ley de Igualdad nos preocupa y nos va a ocupar en los próximos meses. Acercar Emakunde a las nuevas generaciones es un reto clave para los próximos años, mejorar la atención integrada a las mujeres víctimas... Las víctimas siempre están en mi memoria. Cada mujer asesinada y agredida tendrá justicia”, zanjó. La Ley de Igualdad aprobada por el Parlamento recoge novedades como el abono de las ayudas a las víctimas sin recursos en pago único. En paralelo, a la vuelta de la esquina se encuentra la celebración del día de la mujer del 8 de Marzo. Una celebración que esta vez llega envuelta en la agitación política por la reforma de la ley estatal del solo sí es sí y el debate sobre si la propuesta socialista mantiene o no el consentimiento sexual como eje central.

La defensa de las víctimas le sirvió a Melgosa para hilar con los afectados por el franquismo, ETA o las vulneraciones de derechos cometidas por fuerzas policiales. “Tendremos que impulsar el memorial del 3 de Marzo, buscaremos a las víctimas en las fosas y cunetas y seguiremos devolviéndoles su dignidad, acompañaremos a las víctimas del terrorismo escuchándolas y tratando de reparar el dolor que nunca debieron sufrir, y seguiremos reconociendo a otras víctimas del Estado o de la policía. Vamos a seguir trabajando poniendo los derechos de todas las personas en el centro, por una sociedad más justa y solidaria, para vivir en paz y dignidad, sin dejar a nadie atrás”, culminó.

7.000 plazas de refugiados de Escrivá

En la ronda de preguntas, Melgosa reconoció que pudo tener algunas dudas iniciales por la exposición pública, pero añadió que asume el reto con ilusión, que cuenta con un trabajo contrastado y que Artolazabal también lo ha dejado “todo muy fácil”. En la rueda de prensa se le formularon preguntas sobre dos polémicas políticas, el macrocentro de refugiados que pretende abrir el Gobierno español con 350 plazas en Gasteiz y que choca con el modelo vasco de atención personalizada; o las opciones de convocar una oferta pública de empleo en las cárceles para dotarlas del personal necesario antes de que acabe la legislatura y tras haber recibido la transferencia de la gestión de las prisiones.

Sobre el primer asunto, Melgosa apostó por los “acuerdos y consensos” como Artolazabal, recordó que su antecesora ya envió una carta al ministro Escrivá pidiéndole información, y reveló que el ministro justificó la necesidad de este centro en que necesita poner en marcha más de 7.000 plazas en todo el Estado. Melgosa insistió en el modelo vasco “de cercanía” y, cuando se le preguntó si enviará otra carta, respondió que es Euskadi la que está a la espera de que el Gobierno español active las dos mesas de diálogo sobre la transferencia de las autorizaciones iniciales de trabajo de los migrantes, y sobre las políticas de acogida. “Tendrán que organizar los grupos y darnos el calendario para conformarlos”, dijo.

Sobre las OPE de prisiones, dijo que “se hará todo lo posible para llegar a buenos términos”. La consejera asume el cargo con una población reclusa total de 1.616 personas (146 de ETA) y 7 nuevos traslados previstos.

En la toma de posesión, Urkullu agradeció a Artolazabal su “compromiso y dedicación” y abogó por dar “continuidad” a su trabajo.

15/02/2023