La música de fray Francisco Martín de Cruzeláegui ha cobrado vida en Elgoibar más de dos siglos después de su fallecimiento en la Nueva España. El territorio que albergó a lo que hoy es México es también el lugar de origen de quien lo ha hecho posible: el investigador, musicólogo y profesor universitario Alonso Hernández Prado. Con el acompañamiento musical de su esposa, Mirna Barrios, y del Coro Parroquial de Elgoibar, interpretaron la pieza Misa vizcaína, una de las obras del músico elgoibartarra rescatadas por Hernández Prado, en el auditorio de la escuela de música Inazio Bereziartua..
¿Cómo llegó a la obra de Martín de Cruzeláegui a sus manos?
Mi actividad en el campo de la investigación se centra en el rescate histórico de compositores mexicanos poco conocidos. Como parte de esa labor, el estudio de la música de la Nueva España ocupa un lugar fundamental. Mientras revisaba el catálogo musical de la Basílica de Guadalupe, en Ciudad de México, encontré numerosas composiciones firmadas por Martín de Cruzeláegui. Me llamó la atención que apenas existiera información sobre él, y decidí comenzar una investigación para reconstruir su trayectoria y recuperar su legado musical.
¿Qué hallazgos hizo en ese camino por tratar de recuperar la vida y la obra del religioso elgoibartarra?.
Además de su obra, sabemos que Cruzeláegui nació en Elgoibar y posteriormente viajó a la Nueva España, donde desarrolló toda su carrera. La obra que hoy conocemos pertenece precisamente a esa etapa americana. Aunque es muy probable que hubiera compuesto música antes de 1770, no se conservan esas partituras o, al menos, no han llegado hasta nosotros.
Saga familiar
Cruzeláegui pertenece a una familia ilustre de Elgoibar. Varios miembros de esa saga familiar destacaron como militares, marinos y comerciantes. Sin embargo, no había datos sobre fray Francisco Martín de Cruzeláegui.
En algunas publicaciones encontré referencias a un lugar llamado Elgoibar y decidí viajar hasta aquí para conocer el entorno en el que había nacido el compositor. En 2024 preparé el viaje y encontré una acogida extraordinaria por parte de personas interesadas en conocer datos de un personaje del que hasta entonces no tenían noticia. La sorpresa fue mutua. Yo encontraba el lugar de origen del compositor y, al mismo tiempo, muchos vecinos descubrían la existencia de un paisano del que no tenían noticia.
Pese a que en su localidad natal no existían datos sobre él, hemos sabido por sus investigaciones, que fue un hombre con un gran peso en la Orden Franciscana.
Fue prelado general de la orden, un cargo de enorme relevancia que le permitió disponer de los medios necesarios para interpretar sus obras en la Catedral Metropolitana de México y que explica, en buena medida, la dimensión de su producción. Muchas de ellas estaban concebidas para doble coro y orquesta, lo que exigía una plantilla de gran envergadura, con recursos humanos y musicales que solo instituciones como la Catedral podían sostener.
Obra sacra
¿Cómo definiría el estilo musical de Cruzeláegui?
Desde el punto de vista estilístico, pertenece al denominado estilo galante, plenamente integrado en el periodo clásico. Fue contemporáneo de Mozart; de hecho, nació antes que el compositor austríaco y falleció después. Aunque Mozart tuvo una vida mucho más breve, ambos compartieron un mismo lenguaje musical caracterizado por la claridad formal, el equilibrio y la elegancia melódica. Toda su producción es música sacra y está escrita en latín. Sin embargo, no todas sus obras presentan el mismo grado de dificultad. Algunas composiciones son especialmente complejas, sobre todo para los violines, con pasajes de gran virtuosismo que requerían intérpretes de alto nivel. Otras, como la Misa Vizcaína interpretada en Elgoibar, son más sencillas y buscan hacer más accesible el mensaje de la Iglesia al pueblo
Acaba de presentar su segundo trabajo sobre Cruzeláegui. ¿Da por cerrada su investigación sobre el compositor elgoibartarra?
Queda camino por recorrer, aunque ya comienzan a verse resultados. Mi trabajo consiste en transcribir las partituras originales conservadas en los archivos históricos. Utilizo programas informáticos para convertir la notación antigua en una escritura moderna que facilite su interpretación. La directora Alondra de la Parra ya ha interpretado parte de su repertorio y su obra se va a poder escuchar el Festival de Música Antigua de Úbeda y Baeza, uno de los más importantes de España, gracias al trabajo de Javier Marín López. Poco a poco vamos haciendo que el nombre de Cruceláegui vaya ocupando el lugar que merece en la historia de la música. l