Portugalete vive con gran intensidad la emblemática festividad de la Virgen de la Guía este 1 de julio, una jornada que congrega a miles de personas en la villa jarrillera. Para la alcaldesa del municipio, Mari José Blanco, "Es un día grande, quizás el más especial de todo el año", una fecha de reencuentro en la que los vecinos que residen fuera regresan para reunirse con sus familias y cuadrillas. Blanco ha participado en un programa exterior que Onda Vasca ha realizado desde el Puente Colgante Boutique Hotel.
La gran novedad de esta edición es el aspecto de la gran protagonista de la fiesta, la talla de la virgen, que ha sido restaurada gracias a la labor del Taller de Restauración del Servicio de Patrimonio Cultural de la Diputación Foral de Bizkaia. Una intervención que la alcaldesa ha puesto en valor: "Hemos descubierto muchas cosas de la talla. Está datada a finales del siglo XVII o principios del XVIII, que hasta ahora no lo sabíamos. Ha estado bien cuidada, porque normalmente las tallas de esa época, cuando empezaban a estar un poco estropeadas o tenían grietas y demás, lo que solían hacer es desecharlas y encargar otras diferentes. La nueva restauración ha querido ser muy fiel a la imagen original, se han utilizado todos los medios tecnológicos y científicos necesarios y ha sido muy minuciosa. Creemos que ahora es lo más fiel posible a lo que fue la original", destaca la primera edil.