La de hoy ha sido una de las jornadas más duras del juicio que se está desarrollando en la Sección Primera de la Audiencia de Gipuzkoa sobre la muerte, a puñaladas, de Lukas Agirre. El joven hernaniarra recibió dos puñaladas mortales la mañana de Navidad del 2022, cuando se produjo una pelea entre dos cuadrillas a la salida de una céntrica discoteca de Donostia. En el banquillo de los acusados se sientan otros dos jóvenes -uno de ellos, considerado autor material de los navajazos, y el otro, colaborador necesario ya que fue quien le proporcionó el arma-, y una mujer, imputada como encubridora.
La sesión de esta mañana se ha iniciado con el testimonio desgarrador de la madre de la víctima. Zuriñe Izko ha comparecido como testigo en este juicio, arropada por amigos, familiares y vecinos de Hernani que han llenado la sala, y sin la presencia de los tres acusados. Izko ha respondido solo a las preguntas de su abogado, Iñigo Iruin, que ejerce una de las acusaciones particulares, en una declaración que, por momentos, ha provocado las lágrimas de algunos miembros del jurado popular.
Cariñoso, empático y artista
Zuriñe Izko ha comenzado su relato describiendo a su hijo Lukas Agirre, quien tenía 24 años cuando fue asesinado. "Era cariñoso, mimoso, sensible" ha dicho su madre, "nunca me dio un problema". Ha asegurado que era un "niño empático, juguetón, muy querido por toda la familia" y ha añadido que "era un artista, le encantaba el arte: pintar". No en vano, cursó el Bachillerato Artístico en el Instituto Usandizaga de Donostia y, después, cursó un Grado Superior en Artes Gráficas. Había comenzado a trabajar en una empresa del sector, ubicada en Urretxu.
Lukas Agirre tenía planes de futuro. "Tenía novia. Y ahorros, porque era muy ahorrador. Tenía planes de comprarse algún día una casa y de ser padre. Le encantaban los niños y siempre me vacilaba con los niños. Siempre pensé que iba a ser el primero en darme nietos". Sin embargo, sus planes quedaron truncados la mañana del 25 de diciembre de 2022. "Fue muy duro heredar de tu propio hijo" ha lamentado su madre.
Familia destruida
En su relato como testigo, Zuriñe Izko ha recordado que celebraron la Nochebuena en casa de su hermana en el barrio donostiarra de Egia y ha rememorado el momento en que se despidió de su hijo "que había quedado con su cuadrilla". "Le di un abrazo, dos besos y le dije que se lo pasara bien", ha relatado la madre de Lukas Agirre, "y no le volví a ver".
Izko ha recordado también el momento en que le comunicaron la muerte de su hijo. "En ese momento pegué el grito más desgarrador que alguien pueda dar. Se tuvo que oír de todo Donosti. No me lo podía creer ¿Cómo alguien puede ser capaz de hacer algo así?", ha descrito entre sollozos.
A preguntas de su abogado, la madre de Lukas Agirre ha subrayado que la muerte de su hijo supuso "destruir una familia" y ha desvelado que tanto ella como su ex marido y sus dos hijos han tenido que recibir, y en algún caso siguen todavía, atención psicológica. "Una familia que tenemos que ir ahora reconstruyéndonos como si fuera un edificio destruido, estamos en ello. Yo no sé si algún día volveré a tener una vida plena", ha lamentado pero también ha agradecido todo el apoyo recibido a lo largo de este tiempo, por parte de su familia, amigos, la asociación Bidegin y vecinos de Hernani. "Todos los días tengo muestras de cariño".
Condena justa
Sobre los dos principales acusados de la muerte de su hijo, Zuriñe Izko ha pedido que "cumplan una condena justa". Además, ha asegurado que lo que le gustaría, sobre todo, "sería que pudieran deshacerse de esa violencia y ese odio que tienen dentro, que ha causado tanto daño a tanta gente, a nosotros, a nuestro entorno, a todo aquel que quería a Lucas, a la ciudadanía, pero también a ellos mismos y a sus familias".
Tras el testimonio de Zuriñe Izko, la sesión ha continuado con la declaración, también como testigos, de varios amigos de Lukas Agirre que estaban aquella noche y madrugada con él. Uno de los primeros en comparecer, ha explicado, cómo se produjeron dos incidentes aquella mañana en la plaza Okendo de Donostia. "En el primero no participó Lukas" ha dicho y también ha desvelado que tras ese primer incidente, él habló con el acusado de ser colaborador necesario, para intentar calmar la situación. Sin embargo, ha asegurado que este le dijo "que no sabíamos con quién nos estabamos metiendo" y a preguntas del Fiscal de Gipuzkoa, Jorge Bermudez, ha apuntado que sonaba a "amenaza".
Está previsto que este juicio continúe en la Sección Primera de la Audiencia de Gipuzkoa hasta el próximo 1 de junio.