Actualizado hace 6 minutos
El estado de Río de Janeiro, tercer mayor colegio electoral de Brasil, se ha convertido este sábado en el centro de la campaña presidencial con actos simultáneos del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y del senador Flávio Bolsonaro. Lula, que aspira a la reelección para ejercer un cuarto mandato no consecutivo, celebró su primer gran acto en el Estadio Moça Bonita de Bangu, situado en la zona oeste de la capital fluminense.
Se trata de un área con presencia de grupos paramilitares y milicias, organizaciones que el presidente prometió combatir mediante una nueva estrategia de seguridad pública. El candidato progresista apareció en el escenario con dos horas y media de retraso y dedicó buena parte de su discurso a presentar sus propuestas educativas.
"O invertimos en educación hoy o invertimos en prisiones mañana. Yo prefiero invertir en educación", afirmó Lula. El mandatario defendió la extensión de las escuelas públicas a tiempo completo para que los padres puedan trabajar con tranquilidad mientras sus hijos permanecen en los centros educativos.
Una fuerza federal contra las milicias
Lula también destacó la creación del Ministerio de Seguridad Pública y propuso desplegar una fuerza policial federal especializada para recuperar los territorios controlados por facciones criminales y milicias. El presidente defendió una respuesta institucional y firme, pero rechazó recurrir a la violencia indiscriminada.
"No vamos a matar a 100 o 200. Los vamos a detener y vamos a decir: la calle es del pueblo, no de los bandidos", sostuvo. Durante el acto también intervino la primera dama, Rosângela "Janja" da Silva, quien pronunció un discurso dirigido a las mujeres e interpretó una canción en homenaje a Lula junto a un pastor evangélico. El acercamiento a las iglesias evangélicas tiene un valor electoral especial, ya que Flávio Bolsonaro mantiene ventaja entre este sector, según las encuestas.
Bolsonaro promete "la guerra al terrorismo"
De forma paralela, el hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro encabezó un acto de menor tamaño en el gimnasio Maracanãzinho, el mismo recinto que acogió la convención presidencial de su padre en 2022. Flávio Bolsonaro centró su intervención en la lucha contra el crimen organizado y aseguró que el país no soporta "cuatro años más" de Gobierno del Partido de los Trabajadores.
El senador afirmó que "no bajará la cabeza" ante las organizaciones criminales, pese a haber recibido, según aseguró, más de 2.000 amenazas de muerte. Su principal propuesta consiste en declarar "la guerra al terrorismo" y clasificar formalmente al Primeiro Comando da Capital, el Comando Vermelho y las milicias paramilitares como organizaciones terroristas.
Bolsonaro también denunció que los grupos criminales están reclutando a menores para enseñarles a utilizar "drones bomba" contra la Policía y contra facciones rivales. En el acto participaron asimismo los candidatos del Partido Liberal al Gobierno de Río, el expolicía Douglas Ruas y la concejala Fernanda Louback, además del presidente nacional de la formación, Valdemar Costa Neto.
Lula lidera actualmente los sondeos para las elecciones presidenciales de octubre con un 39% de intención de voto en la primera vuelta, frente al 33% de Flávio Bolsonaro. Los datos corresponden a la primera encuesta publicada por Datafolha desde el comienzo oficial de la campaña electoral.