Gipuzkoa

Los trabajadores en huelga de Txinzer expresan un paso atrás en la negociación por parte de la empresa

Indican que la dirección ha eliminado un requisito indispensable de su propia propuesta, por lo que han vuelto "al punto de partida"
El comité de empresa de Txinzer este pasado lunes, instantes antes de una protesta en la plaza San Juan de Irun / Unai Macias

Cuando todo apuntaba que el fin de la huelga de los trabajadores de Txinzer, la entidad encargada de las aguas y basuras de Irun y Hondarribia, podía llegar a su final después de 174 días de huelga, la situación ha dado un giro de 180 grados. El comité sindical ha informado que “la empresa ha decidido dar un paso atrás que rompe la confianza generada durante los últimos días”, retirando una parte indispensable del acuerdo para que la huelga llegue a su término.

En un comunicado emitido en la mañana del viernes, el comité de empresa expresa que el pasado viernes Txinzer “presentó una propuesta que resolvía el principal escollo que impedía alcanzar un acuerdo”, que no era otro, dicen, que “garantizar que las personas trabajadoras que se encuentren en situación de incapacidad temporal percibieran la misma retribución que el resto de la plantilla”, un requisito “imprescindible” para la parte sindical.

Tras una semana en la que “ambas partes hemos intercambiado propuestas”, este jueves se ha mantenido una reunión enfocada en “cerrar al menos un preacuerdo”. Sin embargo, desde el comité de ELA expresan "la mayúscula sorpresa cuando la dirección presentó un nuevo documento, en el que había eliminado precisamente la cláusula que garantizaba ese derecho”, que constituye “el único elemento que permitía desbloquear el conflicto” para los trabajadores.

Vuelta al punto de partida

Este paso atrás indicado por los trabajadores en huelga supone “volver al punto de partida”, al no garantizar la empresa, siempre en términos del comité, “que las personas trabajadoras que se encuentren en situación de incapacidad temporal perciban la misma retribución que el resto de la plantilla”, dejando ese cobro “en manos de su propia voluntad, sin recoger ninguna garantía por escrito”.

Desde el comité insisten en que es la empresa “quien destruye la confianza necesaria para alcanzar un acuerdo”, al eliminar “de su propuesta la cláusula que garantizaba el mencionado derecho de cobro”, que impide a la parte trabajadora confiar “en un compromiso verbal cuando la dirección ha decidido suprimir precisamente la única garantía que hacía posible cerrar el conflicto”. Aludiendo de nuevo a la falta de confianza, en el escrito insisten en que “la confianza se construye con acuerdos escritos y compromisos que se cumplen, no eliminando del texto aquello que se había presentado como la solución”.

Deteriora "todavía más" las relaciones laborales

Desde el comité de ELA manifiestan que “esta forma de actuar solo sirve para prolongar innecesariamente un conflicto que dura ya más de 170 días”, y que deteriora “todavía más unas relaciones laborales que la propia empresa está empeñada en romper”. Expresan, además, que la dirección de Txinzer ha dejado claro que este año las fiestas “estarán marcadas por un conflicto laboral que ha decidido mantener abierto”, recalcando los esfuerzos que ha hecho la plantilla para alcanzar un acuerdo.

Finalizan su escrito expresando que la plantilla “seguirá defendiendo un principio tan sencillo como irrenunciable: quien enferma no puede ser castigado económicamente”, un conflicto que, informan, seguirá abierto “mientras la empresa no garantice ese derecho por escrito y con todas las garantías”.

Dos encierros hace dos semanas

Hace apenas dos semanas, tras 163 días de huelga, los trabajadores en huelga de Txingudiko Zerbitzuak elevó la presión trasladando su protesta al interior del Ayuntamiento de Irun. Allí protagonizaron un encierro pacífico de quince minutos en la escalinata, con pitos y consignas, para exigir a los responsables políticos el fin del conflicto, en una acción que concluyó sin altercados tras la aparición de la Ertzaintza y la Policía Local. El comité sindical considera inaceptable que la empresa condicione su equiparación salarial al control estricto de las bajas médicas.

Solo dos días después, al cumplir 165 jornadas de huelga, los trabajadores hicieron lo propio en la oficina de atención al cliente de Txinzer en Irun. Esta protesta ruidosa, en la que tampoco se produjeron altercados, duró alrededor de media hora, finalizando tras acordar la salida con la Ertzaintza. Con estos actos, los huelguistas exigen la implicación directa de la alcaldesa irundarra, Cristina Laborda, y del alcalde de Hondarribia, Igor Enparan, para desbloquear el conflicto. Sin embargo, tanto las instituciones locales como la propia dirección de la empresa mantienen silencio.

26/06/2026