Damon Lindelof y Tom King, los creadores de la adaptación para HBO de Linternas, del universo DC Comics de James Gunn y Peter Safran que abarca títulos como Superman, Supergirl o El Pacificador, afirman que querían “una historia a lo True Detective para paliar la fatiga del género”.
Así se unieron el guionista y productor de títulos como Perdidos o Crossing Jordan y el autor y guionista de comics como Mister Miracle para crear la historia de los Linternas Verdes John Stewart y Hal Jordan en una trama con los pies en la tierra, según ellos mismos la presentan. “Damon ya había hecho Watchmen demostrando, en cierto modo, que se pueden hacer series de superhéroes al nivel de HBO”, señala King.
La historia de Linternas sigue al nuevo recluta encarnado por Aaron Pierre y a la leyenda de los Linternas al que da vida Kyle Chandler, dos policías intergalácticos envueltos en un oscuro misterio terrestre mientras investigan un asesinato en el corazón de Estados Unidos.
Para los no muy avezados en el mundo de estos cómics, los Linternas Verdes son un cuerpo de policía intergaláctico a quienes los Guardianes del Universo entregan unos anillos de color verde que otorgan poderes a quienes los portan para velar por la seguridad del sector espacial que les haya sido asignado. La diferencia, en la serie, está en que aquí los superhéroes van a ras de suelo.
King recuerda como se encontraron “literalmente, ante un acontecimiento muy extraño, de esos que solo ocurren una vez en la vida, en el que a Gunn y Safran les habían dado, por así decirlo, las riendas para reimaginar los cómics de DC y reunieron a un magnífico equipo de guionistas. Gunn puso una pizarra blanca y dijo: ‘Vale, el cielo es el límite. ¿Qué queréis ver? ¿Cuál es la mejor versión de estos personajes?”
Superhéroes redefinidos
Lindelof opina que “más allá del carácter mitológico de los superhéroes, a lo que siempre volvemos es a que nuestras conexiones emocionales con ellos se basan en su humanidad”. Y King señala que a veces se cae en el error de “usar el género como un salvavidas asumiendo que se tiene un público asegurado pero el público ha evolucionado, se ha vuelto más exigente, ahora solo pide calidad y dice: ‘No, ya no nos vale eso’”.
King cuenta que con el proyecto de Linternas lo que le apetecía “era sentir la hierba. Parece realmente ridículo pero es que ves tanto material de cómic y todo se ha convertido en algo que se puede hacer con ordenadores que de alguna manera dejas de creer en los superpoderes porque no parecen reales. Así que lo primero que quise hacer fue crear una escala en la que los superpoderes volverian a parecer poderosos para situarlo todo en el ámbito de lo humano, porque si no estás en el ámbito de lo humano lo ‘super’ deja de serlo. Y pierdes esa sensación de asombro, de maravilla y de lo simplemente fantástico que siempre me ha encantado de los superhéroes. Quiero sentir que estas personas son tan reales como las que conozco”, explica.