Actualizado hace 3 minutos
El BCE vuelve a estar en el centro de todas las miradas tras la vuelta de las vacaciones de verano. La mayor parte de los expertos del mercado financiero coinciden en que el Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE) subirá los tipos de interés hasta el 2,5% en su reunión del jueves ante unas expectativas de inflación al alza. Del mismo modo, no descartan otro posible incremento de la tasa de referencia antes de que acabe el año.
Este posible ajuste se produce en un contexto de tensiones en Oriente Medio y un incremento del precio del petróleo, con el Brent rozando los 100 dólares por barril, por lo que la decisión de política monetaria apunta a un endurecimiento en línea con la ya tomada en el mes de junio.
Los datos económicos respaldan este posible aumento. La inflación de la eurozona se situó en el 3,3% en agosto, frente al 2,9% registrado en julio, con los precios de la energía incrementándose desde el 10,3% de julio al 14,4%. Aun así, la inflación subyacente se moderó una décima, hasta el 2,1%, lo que muestra signos de una contención en las expectativas inflacionistas.
Con este telón de fondo, Carsten Brzeski, director global de macroeconomía de ING Research, considera la futura decisión como una "subida de tipos de precaución", a pesar de que "al BCE no le guste el término", con la que el banco central buscaría "reforzar su credibilidad y anticiparse a cualquier posible efecto indirecto o incluso de segunda ronda derivado de la actual crisis de los precios de la energía". A la mayoría de los responsables de la política monetaria del BCE les resultará difícil "no ver motivos suficientes para otra subida de tipos", ha resaltado Brzeski.
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Esta visión encaja con lo que varios miembros del BCE han venido diciendo en las últimas semanas. Por un lado, Isabel Schnabel, representante alemana en el Comité Ejecutivo del BCE, defendió que "será necesario un mayor ajuste" y, por su parte, el economista jefe de la entidad con sede en Fráncfort, Philip Lane, anticipó que la tasa de inflación "se mantendrá en niveles próximos al 3% durante el resto del año". Asimismo, la jefa de Renta Fija de Ibercaja Gestión, Cristina Gavín, ha declarado que "los miembros más hawkish --halcones-- como Schnabel o Lane han recalcado la necesidad de mantener una política monetaria 'levemente restrictiva' para luchar contra la evolución negativa de los precios derivada de los elevados costes energéticos".
En dicha reunión, el BCE publicará también sus proyecciones macroeconómicas que darán pistas sobre los próximos pasos del banco en política monetaria, y los mercados se mantendrán atentos a la interpretación de las expectativas de inflación para los próximos meses, mientras múltiples analistas ya adelantan que se están moderando, sobre todo al descontar la energía.
El economista senior de DWS, Ulrike Kastens, ha destacado, que "en estos momentos no parece necesario adoptar una política monetaria significativamente restrictiva". No obstante, Kastens vaticina que, mientras persista la incertidumbre sobre posibles efectos de segunda ronda a causa del incremento de los precios energéticos, "es probable que el BCE mantenga una orientación restrictiva".
En este sentido, el gestor de Carteras de Renta Fija en Mediolanum, Niall Scanlon, considera que será fundamental saber si la entidad todavía mantiene el cálculo de 2,25% de julio o "si el umbral para subir los tipos más allá de ese nivel es sustancialmente mayor, dado que hacerlo situaría la política monetaria en territorio restrictivo".
Posibles diferencias dentro del Consejo de Gobierno
"Aunque las últimas decisiones se han adoptado con bastante consenso, comienzan a apreciarse mayores diferencias dentro del Consejo de Gobierno. Los miembros más restrictivos pueden defender otra subida en diciembre, hasta el 2,75%, apoyándose en la persistencia del 'shock' energético y en la resistencia de la economía. Las posiciones más moderadas argumentarán que no debería llevarse la política monetaria a terreno claramente restrictivo mientras el repunte inflacionista continúe concentrado en la energía y no aparezcan efectos de segunda ronda", ha matizado el analista de A&G Global Investors Germán García Mellado.
Christine Lagarde, presidenta del BCE.