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Los incendios forestales que han mantenido en alerta a buena parte del Estado en los últimos días comienzan, poco a poco, a dar un respiro. Tras varias jornadas marcadas por evacuaciones masivas, cortes en carreteras y un gran despliegue de medios de extinción, las llamas perdieron este martes intensidad en algunos de los frentes más complicados y permitieron que miles de vecinos regresaran a sus hogares. Pese a ello, las autoridades insisten en que la emergencia no ha terminado.
El Ministerio del Interior levantó desde las 17.00 horas las órdenes de evacuación que afectaban a ocho municipios de la Comunidad de Madrid y cinco de la provincia de Ávila, además de poner fin al confinamiento de otras cuatro localidades situadas entre ambas provincias. La decisión llegó tras una jornada en la que los equipos de emergencia lograron frenar el avance de varios de los incendios más peligrosos del centro peninsular.
En la Comunidad de Madrid pudieron volver a sus hogares los vecinos de Cadalso de los Vidrios, Cenicientos, Navalagamella, Navas del Rey, Rozas de Puerto Real, Aldea del Fresno, Chapinería y Colmenar del Arroyo. En Ávila, las evacuaciones concluyen en Fresnedilla, Burgohondo, Higuera de las Dueñas, Pedro Bernardo y la zona sur de Navaluenga.
El ministro Fernando Grande-Marlaska anunció además a última hora de la tarde que se levantaba la evacuación de las localidades madrileñas de Fresnedillas de la Oliva y de Zarzalejo y el confinamiento de Santa María de la Alameda y de Pelayos de la Presa, con la excepción esta última de dos urbanizaciones.
La desescalada se extendió igualmente a los confinamientos. Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias recuperaron la movilidad, aunque en la tarde de este martes seguían existiendo zonas donde el riesgo aconsejaba mantener las restricciones. En Ávila también recuperan la normalidad Navaluenga Centro y Navas del Marqués.
Esta desescalada supuso un balón de oxígeno para miles de familias que abandonaron sus hogares con apenas unos minutos de margen y con el temor de que las llamas alcanzaran sus pueblos. Solo en la Comunidad de Madrid, unas 20.000 personas pudieron regresar a sus viviendas tras la evolución favorable del incendio de la Sierra Oeste, mientras que otras 14.000 dejaron de estar confinadas. En total, alrededor de 34.000 madrileños recuperan buena parte de su rutina, aunque todavía unas 21.000 personas siguen sujetas a órdenes de evacuación o confinamiento.
Las autoridades insistieron, no obstante, en que el regreso debía realizarse con cautela. En Ávila se establecieron accesos concretos para facilitar la entrada a las localidades y evitar interferencias con los trabajos de extinción, que continuaron desarrollándose sin descanso. Y es que el incendio seguía muy vivo en buena parte de la provincia.
La mejoría también llegó a la Comunitat Valenciana. La Generalitat levantó el confinamiento en toda la localidad castellonense de La Vall d'Uixó, una de las poblaciones más afectadas por el incendio declarado hace cuatro días. No obstante, el resto de restricciones en los municipios afectados permanecían vigentes al menos hasta el final del día.
El incendio castellonense continúa siendo uno de los de mayor dimensión del verano. El fuego ha devastado ya unas 8.500 hectáreas y mantiene un perímetro cercano a los 72 kilómetros, obligando a mantener un importante despliegue de medios terrestres y aéreos que trabajan para consolidar su estabilización.
Buenas noticias en Castilla-La Mancha
También Castilla-La Mancha pudo rebajar el nivel de alerta. El Ministerio del Interior levantó la declaración de emergencia nacional en la provincia de Toledo y el Gobierno autonómico redujo del nivel 3 al nivel 2 el operativo especial activado por los incendios.
El presidente regional, Emiliano García-Page, defendió que el esfuerzo coordinado de los servicios de emergencia permitió contener el avance del fuego. "Habiendo conseguido objetivamente poner una frontera, una defensa extraordinaria, para evitar que esos incendios vayan al sur", destacó.
Según explicó, "al salir del nivel 3 recuperamos el control, sobre todo nuestros operativos, sobre todo nuestros dispositivos, sobre todo para poder atender con total tranquilidad otros incendios en la provincia de Toledo y en el conjunto de la región".
García-Page destacó igualmente que Toledo había quedado protegida "con mínimos daños y sobre todo sin ningún tipo de afección a inmuebles, a núcleos de población", mientras que en Guadalajara "se han salvado todos los núcleos de población y la vida de todo el mundo". A pesar de ello, recalcó que Castilla-La Mancha "sigue en guardia", colaborando en los incendios de Burgohondo, Madrid y otros puntos donde siguen trabajando los operativos.
Marlaska llama a la prudencia
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quiso enviar un mensaje de prudencia coincidiendo con el regreso de los evacuados. Desde el puesto de mando avanzado instalado en Navalcarnero pidió a los vecinos que este martes regresaban a sus casas que respetaran las indicaciones de los servicios de emergencia.
"Pido cooperación y colaboración al conjunto de la sociedad y de la ciudadanía. Sé que han estado esperando este momento, pero dos horas no es mucho tiempo para hacerlo con la misma tranquilidad y seguridad", señaló.
El ministro recordó que quienes vuelven a sus casas lo hacen a lugares "realmente damnificados" por el fuego y recomendó utilizar mascarillas y otras medidas de autoprotección debido a la presencia de humo y cenizas.
Según explicó Marlaska, los esfuerzos se centran ahora en consolidar el terreno ganado durante la noche pasada, especialmente en el entorno del pantano de San Juan. "Estamos conteniendo el incendio en esa zona y se está trabajando en el día de hoy de una forma denodada", señaló, confiando en que la estabilización definitiva pueda alcanzarse "en un futuro próximo".
Marlaska quiso agradecer además el "trabajo extraordinario" realizado por los más de 400 efectivos que trabajaron durante toda la noche, entre miembros de la UME, bomberos y personal de distintos servicios de emergencia, un esfuerzo que permite afrontar las próximas horas "con un resultado que nos permite ser más optimistas".