Los delitos de odio registrados en el Estado español aumentaron un 23,6% en el año 2025 hasta las 2.417 infracciones penales, lo que representa la cifra más alta de la serie histórica desde que se empezaron a medir este tipo de incidentes, en 2014.
Así se desprende del informe sobre la evolución de los delitos e incidentes de odio en el Estado español 2025, elaborado por el Ministerio del Interior, y que se ha presentado en la sede del Centro Tecnológico de Seguridad (CETSE), en El Pardo (Madrid).
Incremento de los delitos de odio
Aunque han subido todos los delitos de odio excepto la discriminación generacional, los incidentes de racismo y xenofobia se sitúan a la cabeza de la lista, con 934 hechos, lo que supone un aumento del 16,1 % con respecto al año anterior.
En segundo lugar se sitúan los delitos por orientación sexual e identidad de género, con 571 contabilizados, mientras que en tercer lugar aparecen los delitos por ideología, con 241 y que representan un incremento del 64 % respecto al año anterior.
El mayor incremento en la tipología de delitos se produce en la islamofobia, con un aumento del 133 % con respecto al año anterior, y después le siguen la disfobia -odio a personas con discapacidad-, con un 90 %, y el antisemitismo, con un 86,5 %.
El informe apunta a un incremento de los hechos de islamofobia en el ámbito digital, con un aumento del 450 %, y también aumenta la participación de los menores en los delitos, tanto a nivel de víctimas como de autores.
Más de 1.000 detenidos y el 65 % de casos resueltos
Los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado detuvieron o investigaron por delitos de odio a un total de 1.018 personas, un 78,5 % hombres, y que representa un aumento del 12,5 % con respecto a 2025 en cifras totales.
Además, el 65,6 % de los casos han sido esclarecidos, según los datos de Interior.
Por autonomías, la ciudad de Melilla se sitúa a la cabeza en la tasa de delitos por cada 100.000 habitantes, con 21,9, por delante de Navarra, con 15,6, y de la otra ciudad autónoma, Ceuta, con 10,8.