La identidad, la tradición y la memoria festiva de Vitoria-Gasteiz se convirtieron este lunes en las grandes protagonistas de la solemne gala de entrega de los prestigiosos premios Celedones de Oro, celebrada en el Palacio de Congresos Europa de la capital alavesa. Este emblemático encuentro sirvió para homenajear oficialmente la labor de dos referentes indispensables en la conservación y difusión del patrimonio inmaterial de la ciudad: la modista del Departamento Municipal de Cultura, Txaro Iturralde Sáez de Vicuña, y la centenaria Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Vitoria-Gasteiz.
Con esta ceremonia, la comunidad gasteiztarra volvió a volcarse en la puesta en valor de sus costumbres más arraigadas y de las personas y agrupaciones que hacen posible mantener vivo el espíritu festivo local.
Homenaje al trabajo de conservación de Gasteiz
El evento estuvo impulsado por la Institución Celedones de Oro, entidad que cuenta con la presidencia de Elena Martínez de Madina, en colaboración directa con las instituciones locales. El acto dispuso asimismo del respaldo explícito del Departamento de Cultura del consistorio gasteiztarra, área que dirige Gaizka Uraga.
Durante el desarrollo de la ceremonia en el Palacio de Congresos Europa, se puso de manifiesto que este reconocimiento público tiene como objetivo central honrar a quienes constituyen pilares fundamentales para el fomento, cuidado y mantenimiento del legado cultural inmaterial de la capital alavesa. La entrega de los Celedones de Oro ratificó de este modo el compromiso colectivo de las instituciones vitorianas con la salvaguarda de sus raíces festivas y el reconocimiento a trayectorias vinculadas estrechamente a la vida municipal.
Txaro Iturralde: más de cuatro décadas vistiendo las fiestas
El primer gran reconocimiento individual de la noche recayó en la figura de Txaro Iturralde Sáez de Vicuña, cuya trayectoria profesional ha destacado por una dedicación caracterizada por la constancia y la discreción en el consistorio. Iturralde ejerce como modista del Departamento Municipal de Cultura desde el año 1982. A lo largo de este extenso periodo, que abarca más de cuatro décadas de trabajo ininterrumpido, ha volcado su oficio en la confección, el cuidado meticuloso y la restauración continua de las prendas tradicionales que lucen los personajes más representativos de las celebraciones patronales.
De manera específica, por las manos de Txaro Iturralde han pasado las vestimentas de los personajes emblemáticos que recorren las calles gasteiztarras en las fechas señaladas. Su labor artesanal ha abarcado la confección y reparación de los ropajes de la Comparsa de Gigantes, los cabezudos, la singular figura del Gargantúa y, de modo muy especial, los trajes del icónico personaje de Celedón. Gracias a su dedicación continuada, el vestuario festivo municipal ha logrado conservarse en condiciones impecables a lo largo de los años para el disfrute visual de la ciudadanía de Vitoria-Gasteiz.
La centenaria Comparsa de Gigantes y Cabezudos
Junto al reconocimiento a la veterana modista municipal, los premios Celedones de Oro otorgaron su galardón colectivo a la Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Vitoria-Gasteiz. Esta agrupación festiva posee un carácter municipal y acumula una dilatada trayectoria histórica tras ser creada originalmente en el año 1917. Con más de un siglo de existencia a sus espaldas, la comparsa gasteiztarra se ha consolidado como una de las instituciones culturales más queridas por la población local.
El galardón reconoce de forma explícita el papel de esta comparsa centenaria como un símbolo indiscutible de la alegría popular intergeneracional que une a pequeños y mayores en las calles gasteiztarras. A través de sus salidas e itinerarios durante los festejos, la agrupación ha sabido mantener plenamente vigente el espíritu de los tradicionales aldeanos, preservando viva la esencia histórica de la identidad de Gasteiz a lo largo de sucesivas generaciones de vitorianos.
Consolidación de la memoria festiva en Vitoria-Gasteiz
La gala vivida en el Palacio de Congresos Europa reeditó el papel de los Celedones de Oro como el principal espacio de encuentro entre la memoria histórica y la labor presente a favor de las costumbres de la capital alavesa. Al unir en un mismo palmarés la labor artesanal silenciosa de Txaro Iturralde y la andadura centenaria de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos, el acto subrayó la relevancia de proteger tanto el trabajo técnico tras bambalinas como las expresiones colectivas de calle.