Actualizado hace 8 minutos
Vallecas estalla contra Raúl Martín Presa. El Rayo ha regresado este sábado a su estadio después de 147 días coincidiendo con la visita del Athletic y el partido se ha suspendido después de que una lluvia de objetos, lanzados en su mayoría desde el sector donde se ubican los Bukaneros, haya imposibilidad la disputa del choque.
El encuentro se ha suspendido definitivamente a las 14.50 horas, 50 minutos después de que comenzara, pero tras un tiempo hábil de juego que no ha llegado si quiera al cuarto de hora. Las protestas hacia el máximo dirigente y propietario del Rayo han comenzado antes incluso del pitido inicial del colegiado, José María Sánchez Martínez. Cánticos contra la figura del presidente rayista, insultos incluidos, han dado sonoridad al mediodía en Vallecas, donde ya se respiraba en el ambiente que algo iba a suceder.
Después de varios minutos de cánticos contra Martín Presa, en el minuto 14 del partido, coincidiendo con un córner a favor del Athletic en el fondo donde se ubican los Bukaneros, una lluvia de pelotas de goma lanzadas desde la tribuna donde se ubican los Bukaneros, y aviones de papel, estos caídos al terreno de juego desde los tres graderíos del estadio de Vallecas, han parado el choque por primera vez.
José María Sánchez Martínez, el colegiado del partido, ha parado el encuentro, ha llamado a los futbolistas de ambos equipos y ha ordenado la suspensión del choque por unos minutos. Han sido unos diez, tiempo suficiente para retirar las pelotas y los aviones del césped. Una vez limpio el terreno de juego el Athletic ha llegado a lanzar el córner, en el que Yuri Berchiche ha estado a punto de marcar, dicho sea de paso, pero un nuevo lanzamiento de pelotas ha obligado a un parón mayor. Este, de unos 20 minutos, en el que los jugadores se han llegado a retirar incluso a los vestuarios.
Suspensión definitiva
Después de que se haya informado por megafonía que los jugadores saldrían a calentar en 10 minutos y que cinco después se reanudaría el partido, se ha repetido la historia y el choque se ha suspendido definitivamente.
El árbitro ha llamado a los capitanes de ambos equipos, a los entrenadores y también a los delegados para explicarles la situación después de que una mujer haya accedido al campo acompañada por un agente de la Policía Nacional. Tras una conversación de casi un minuto, Iñaki Williams ha sido el encargado de comunicar a sus compañeros que el partido no se jugaría.