Actualizado hace 5 minutos
Completar la historia industrial de Oñati pasa también por reconocer el trabajo, las experiencias y las aportaciones de las mujeres. Esa es la mirada que ha guiado la investigación 'Oñatiko fabriketan emakumeen (ezinbesteko) lana', realizada por Edurne Iriondo Plaza en el marco de la IV beca Selma Huxley Barkham puesta en marcha por el Ayuntamiento. La convocatoria nació con el propósito de contribuir a la memoria colectiva del municipio y dar cabida a realidades que a menudo han quedado en un segundo plano dentro del relato histórico. En esta cuarta edición, el foco se ha situado en las mujeres que trabajaron en las fábricas oñatiarras.
El trabajo abarca de 1866 a 2000. La fecha de partida coincide con el inicio de la actividad de la fábrica de fósforo o cerillas La Minerva de los Garay y con el arranque de la denominada Industria Moderna en Oñati. A partir de la documentación consultada y de los testimonios recogidos, Iriondo ha reconstruido la evolución de la participación femenina en la industria local. "La incorporación de las mujeres comenzó en los puestos de producción", explica. Más adelante, también accedieron a las áreas administrativas, aunque "en ambos ámbitos, salvo alguna excepción, permanecieron relegadas a los niveles inferiores de la jerarquía laboral". Según señala, a partir de la década de 1980 su participación comenzó a diversificarse y a extenderse a otras áreas de las empresas.
La conclusión de la investigadora es clara: "En todo el periodo estudiado, las mujeres han sido una fuerza de trabajo fundamental: con una presencia amplia en número de personas y de sectores en los que han trabajado; y, constante en la industria oñatiarra". Una aportación que, a su juicio, no se limita a los puestos que tradicionalmente aparecen asociados a la actividad fabril.
La autora de la investigación Edurne Iriondo, la alcaldesa Izaro Elorza y la técnica de Igualdad Jone Arriolabengoa.
Escasa denominación de los oficios
Iriondo, ondarrutarra y residente en Oñati, es profesora e investigadora de la Escuela de Ingeniería de Bilbao, en el Departamento de Ingeniería Mecánica, y actualmente está especializada en la investigación del Patrimonio Industrial. Durante el desarrollo de este trabajo, uno de los aspectos que más le ha llamado la atención ha sido "la escasa denominación de los oficios y las categorías laborales asignadas a las mujeres". La falta de concreción a la hora de identificar sus ocupaciones ha sido, por tanto, uno de los elementos que ha encontrado al acercarse a la documentación histórica.
La investigación ha querido ampliar, a su vez, la mirada más allá del interior de las fábricas. "Si se desea obtener una imagen completa del sistema productivo, es necesario incluir estas actividades", apunta Iriondo. Se refiere a trabajos como la limpieza, el servicio de comedor o la atención sanitaria, allí donde existían, pero, al mismo tiempo, a una importante actividad productiva que se desarrollaba fuera de las instalaciones industriales: en casas, garajes e incluso conventos. "En todas estas funciones, la presencia femenina ha sido ampliamente mayoritaria", señala, y considera por ello necesario visibilizarlas.
Los testimonios recabados permiten acercarse a algunas de esas experiencias desde la propia voz de las protagonistas. Iriondo ha entrevistado a dos mujeres que trabajaron en el ámbito de la limpieza industrial y a otras tres que, después de abandonar su empleo en la fábrica al casarse, llevaron a cabo trabajos productivos en casa. La posibilidad de contar con horarios flexibles les permitía compatibilizar esa actividad con las tareas de cuidados familiares.
Algunos de los productos fabricados en Oñati.
Lo que cuentan los archivos y quienes lo vivieron
La investigación combina fuentes documentales y testimonios orales. Para reconstruir la trayectoria histórica e identificar tanto los nombres de las trabajadoras como su número en los registros, Iriondo ha consultado distintos archivos: Oñatiko Udal Artxiboa; los Archivos Históricos de Gipuzkoa, en Oñati y Tolosa; el EAEko Sektore Publikoaren Artxibo Nagusia, en Gasteiz; el Archivo General de la Administración, en Alcalá de Henares; y Euskadiko Artxibo Historikoa, en Bilbao, entre otros.
A esta documentación se suman las entrevistas realizadas a 50 mujeres que trabajan o han trabajado en las fábricas de Oñati. Cinco empresas han aportado, además, datos sobre la distribución de sus plantillas.
El contraste entre los documentos y las vivencias personales ha permitido a la investigadora acercarse a una realidad que no siempre aparece con la misma claridad en las fuentes históricas. Entre los aspectos que más le han sorprendido aparece "el gran volumen de trabajo productivo que las mujeres afrontaban fuera del espacio fabril"
Hay otro elemento que ha llamado especialmente su atención: la presencia de la religión en algunas fábricas. Según los testimonios recopilados, las trabajadoras rezaban el rosario y el ángelus en sus puestos de trabajo durante el horario laboral. Son experiencias concretas que, incorporadas a la investigación, ayudan a dibujar cómo era el día a día de las mujeres en aquellos espacios de trabajo.
Los documentos y las entrevistas muestran, asimismo, la posición que ocuparon las mujeres dentro de las empresas. "Exceptuando algunos casos, durante décadas han desempeñado los puestos de trabajo con menor valoración económica, situados en la base de la jerarquía de la empresa y con escasas posibilidades de promoción profesional", reitera Iriondo. Esta situación no comenzó a cambiar de manera significativa hasta los últimos veinte años analizados.
La investigadora considera, por tanto, que recuperar estas trayectorias no consiste únicamente en incorporar nuevos nombres al relato de la industria oñatiarra, sino en reconocer la dimensión que tuvo su aportación. "En todo el periodo estudiado, las mujeres han sido una fuerza de trabajo fundamental", insiste. Lo fueron por su número, por la diversidad de sectores en los que trabajaron y por la continuidad de su participación en la industria local.
De la investigación a la exposición que se abrirá el viernes
El resultado de este trabajo ocupará también un espacio físico. La investigación se presentará este 10 de septiembre, a las 18.00 horas, en la sala de cine de la Kultur Etxea. Después del acto se inaugurará una exposición en Emakumion Etxia, donde podrán conocerse los principales resultados de la investigación, junto con una selección de productos fabricados en Oñati y algunos objetos utilizados por las mujeres durante su actividad laboral.
La muestra permanecerá abierta del 11 al 25 de septiembre, de lunes a viernes, de 10.00 a 13.00 y de 16.30 a 20.00 horas.
Visitas guiadas
La exposición contará con cuatro visitas guiadas gratuitas: el 15 de septiembre, a las 11.00 horas, en euskera; el 16, a las 11.00, en castellano; el 17, a las 18.00, en euskera; y el 23, a las 18.00, en castellano. No será necesario inscribirse previamente.
"Permitirán conocer una parte de la historia industrial de Oñati, visibilizando la gran presencia femenina fabril y comprender la importancia que la industria ha tenido y sigue teniendo en la evolución económica y social del municipio", concluye Iriondo.