“Esto es inaceptable”, afirmó el consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, el pasado 30 de julio a la hora de denunciar la invasión competencial que, a juicio del departamento que dirige, supuso la detención en Bilbao por parte de la Policía Nacional de dos hombres por los incidentes en la capital vizcaina el día de la final del Mundial de fútbol. Una actuación que provocó incluso la interposición de una queja formal ante el Ministerio del Interior por lo que el Gobierno Vasco cree una intromisión en las competencias de la Ertzaintza, que ostenta la condición de policía integral en la CAV.
Zupiria expresó este malestar por primera vez a preguntas de los periodistas tras el Consejo de Gobierno del 28 de julio, cuando afirmó que la Policía española actuó “por encima de sus funciones” con esos arrestos por la presunta agresión a un joven que vestía una camiseta de la selección española, durante el partido que disputaron España y Argentina el 19 de julio, día de la final.
Para argumentar esta posición, el consejero esgrimió un amplio corpus normativo, empezando por el Estatuto de Gernika de 1979 y, sobre todo, el acuerdo suscrito en febrero de 1989 entre los gobiernos español y vasco que marcaba las labores de la Ertzaintza, la Policía Nacional y la Guardia Civil en Euskadi. En el mismo se reconoce a su vez el carácter integral de la Policía vasca.
Consultados sobre esta denuncia del Departamento de Seguridad, el sindicato ESAN de la Ertzaintza afirmó que “respetamos plenamente las competencias de todas las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Y exigimos exactamente lo mismo: respeto absoluto a las competencias que corresponden a la Ertzaintza”.
“ Respetamos las competencias de todas las FSE y exigimos lo mismo, respeto absoluto ”
ESAN
A este respecto, Sergio Gómez, secretario general de ErNE, aseguró a este medio que “nuestra posición siempre ha sido clara, somos un sindicato que promueve una Policía vasca democrática, profesional y eficaz al servicio de la sociedad vasca”. “Defendemos igualmente -prosiguió- las competencias totales en materia de seguridad de la Euskal Polizia, tanto de la Ertzaintza como de las diferentes udaltzaingoak”.
Gómez apostilló, eso sí, que “entendemos que la colaboración entre diferentes policías es fundamental, y de hecho, en la policía de base eso ya se produce. Con lo cual abogamos por dar el mejor servicio al ciudadano, que es nuestro usuario final”.
“ Defendemos las competencias totales en materia de seguridad y que las policías colaboren ”
ErNE
De forma diferente lo ven desde Euspel, central mayoritaria tras las elecciones del pasado 26 de marzo, y es que fuentes del sindicato aseguraron que “no entramos en cuestiones políticas cuando tenemos tantos problemas policiales que solucionar”. Ahí incluyen la escasez de la plantilla, la calidad de los materiales a disposición de los agentes y “la pérdida de autoridad”.
Un portavoz autorizado abunda sobre este último aspecto señalando que “cada vez hay más agresiones a ertzainas y somos nosotros los que, como sindicato y con nuestros propios abogados, nos presentamos como acusación particular porque el departamento no lo hace”. Concluye que “ahí debería girar el foco de la consejería”.
“ Cada vez hay más agresiones a ertzainas y ahí debería girar el foco de la consejería ”
Euspel
Dichas agresiones alcanzaron su punto álgido entre la madrugada y la mañana del domingo 9 de agosto, con los nueve ertzainas y dos agentes locales que resultaron contusionados en distintas actuaciones policiales en Eibar, Gasteiz y Arrasate. Como resultado de las mismas también hubo 14 detenidos, y el Departamento de Seguridad condenó “firmemente todas las agresiones sufridas” por los agentes.
Por último, el sindicato Sipe se mostró muy crítico con el consejero de Seguridad. “Deje de tirar balones fuera, asuma su gestión y su responsabilidad y, si no es capaz de solucionar los problemas de la Ertzaintza, dimita. La Ertzaintza no puede seguir sosteniéndose exclusivamente sobre el esfuerzo y el sacrificio de sus agentes”, le trasladó.
Enumeró que “cuando faltan efectivos, se llama a los ertzainas en sus días libres; cuando existen problemas de organización, se pide a las unidades que hagan más con menos; y cuando los agentes lo denuncian, la respuesta suele ser justificar el problema en lugar de solucionarlo”. Sipe concluyó por ello que “no hay que buscar culpables fuera, los problemas de la Ertzaintza están dentro de su departamento”.
Sobre las agresiones a ertzainas, acusó al departamento de mantener un “doble discurso”. “Cada vez que un ertzaina resulta agredido aparecen declaraciones públicas calificando los hechos de inadmisibles. Pero ya sabemos que una agresión es inadmisible, lo que necesitamos es que esa indignación se traduzca en hechos: necesitamos prevención, efectivos suficientes, medios adecuados, respaldo institucional y protección jurídica efectiva”.
Falta de colaboración
El paso de los días no ha hecho que las aguas vuelvan a su cauce, y el pasado jueves el viceconsejero de Seguridad, Ricardo Ituarte, incidió en las críticas del departamento al defender que la Ertzaintza es la competente para investigar los hechos que se produjeron tras la final del Mundial. Recordó que hay 60 personas, “entre detenidos, investigados e identificados”, por la Policía vasca en relación con esos altercados.
En una entrevista en Radio Euskadi, insistió en que no pueden “entender” que la Policía Nacional no les haya informado de las denuncias que se habían presentado en sus comisarías. Por ello, opinó que “el ánimo de colaboración que se está ofreciendo por la Ertzaintza no ha existido” por parte de la Policía española. “No se trata de una cuestión formal. Estamos hablando, no voy a decir ya de entorpecer una investigación, pero sí de no aportar todos los datos necesarios para que la investigación pueda ser llevada a cabo por la Ertzaintza”, censuró.
Los sindicatos de la Policía Nacional Jupol y el Sindicato Unificado de Policía (SUP) defendieron la actuación de este cuerpo y argumentaron que, al ser delitos de odio, constituye una competencia “compartida” en Euskadi. Aseguraron por ello que los agentes actuaron en todo momento dentro del marco de sus competencias y sin excederse en el ejercicio de sus funciones.
Un argumento rechazado por Ituarte, que subrayó que “hay un acuerdo de limitación de servicios, que data del año 89, en el cual dice taxativamente cuáles son las funciones de la Guardia Civil y la Policía Nacional, y son terrorismo, resguardo fiscal, extranjería y el resto, lo dice literalmente, son competencias de la policía integral de este país”.
La denuncia pública del Departamento de Seguridad también ha tenido eco en la esfera política, y así la parlamentaria del PP vasco Ainhoa Domaica afirmó que Zupiria “busca titulares para tapar el asalto del PNV a la Ertzaintza y su nefasta gestión en Seguridad”. En un mensaje en las redes sociales, añadió que lo hace “culpando a la Guardia Civil y Policía Nacional por su exitosa labor en Euskadi”.
Esta controversia tiene lugar en pleno parón estival de las negociaciones de nuevos traspasos competenciales en las que están inmersos ambos gobiernos. Tras las últimas quejas del Ejecutivo de Gasteiz por los incumplimientos de Moncloa, se pospuso “de común acuerdo” para después de verano la Comisión Bilateral en la que se dirimirán las competencias aún por transferir a Euskadi. Entre ellas los puertos o la más compleja, la gestión económica de la Seguridad Social. de 2011 a la media del resto de comunidades autónomas.