Polideportivo

Las ciudades del Mundial reclaman a la FIFA millones prometidos y no cobrados

Las once sedes estadounidenses aseguran que el organismo les garantizó una aportación de un millón de dólares por ciudad, pero los pagos siguen pendientes
Gianni Infantino y Donald Trump, presidentes de la FIFA y Estados Unidos, respectivamente. / Europa Press

La Copa del Mundo de 2026 terminó el pasado 19 de julio, pero la FIFA todavía tiene cuentas pendientes con las ciudades estadounidenses que albergaron el torneo. Las once sedes que acogieron partidos reclaman al organismo presidido por Gianni Infantino una aportación económica que, según cuatro responsables de los comités locales consultados por The Athletic, fue prometida verbalmente durante la preparación del campeonato y que todavía no ha sido pagada.

La cantidad asciende a un millón de dólares por ciudad. No existe, según apunta el medio, un anuncio público de la FIFA que confirme esa aportación. El origen se remonta a abril de 2025, cuando Infantino anunció que cada una de las once ciudades estadounidenses recibiría un millón de dólares como legacy contribution, destinado a construir pequeños campos de fútbol y financiar proyectos sociales.

Cuando las mismas ciudades se preparaban para recibir el Mundial, los responsables preguntaron si recibirían la compensación. Según los cuatro representantes de los comités locales citados por The Athletic, miembros de la dirección de FIFA les aseguraron en diferentes reuniones que sí. Aquellas garantías, siempre según estas fuentes, fueron verbales y nunca se tradujeron en un compromiso de carácter público.

Ahora las ciudades esperan que FIFA cumpla lo que consideran una promesa. El máximo organismo internacional, contactado por el citado medio de comunicación, declinó hacer comentarios sobre el asunto.

Más desprestigio para la FIFA

La reclamación llega además en un momento especialmente incómodo para FIFA. El presupuesto oficial para la competición ascendía a 3.756 millones de dólares. La FIFA concentró los principales ingresos procedentes de derechos audiovisuales, patrocinio, entradas y otras actividades comerciales, mientras las administraciones locales tuvieron que asumir una parte importante de los costes de seguridad, transporte, logística y servicios públicos.

El caso de Kansas City permite poner cifras a esa factura. Según la información publicada por The Athletic, su comité organizador recibió 42,5 millones de dólares del estado de Misuri, 28 millones del estado de Kansas y 14,8 millones de la propia ciudad de Kansas City, además de otros 1,5 millones procedentes de fondos públicos. En total, 86,8 millones de dólares de inversión pública. La ciudad acogió seis encuentros.

Kansas City no fue una excepción en cuanto a las exigencias. Las ciudades estadounidenses habían mostrado preocupación por los costes derivados de acoger el torneo y por el desequilibrio entre las obligaciones económicas y los ingresos que FIFA esperaba obtener.

Ingresos récord

La entidad que preside Infantino presupuestó para 2026 unos ingresos de 8.911 millones de dólares, con el Mundial como principal fuente de ingresos. Sólo los derechos audiovisuales estaban presupuestados en 3.925 millones. The Guardian calculó que la FIFA podría cerrar el ciclo 2023-2026 con unos ingresos de alrededor de 13.000 millones de dólares, un incremento muy significativo respecto al ciclo anterior. De hecho, los ingresos se incrementaron al doble respecto a Rusia 2018 y un tercio en relación a Catar 2022.

La polémica aparece mientras Infantino atraviesa además uno de los momentos más delicados de su presidencia. La FIFA se encuentra bajo presión después del fracaso de su plan para vender una participación en los derechos comerciales del Mundial a inversores privados.

04/08/2026