El Ayuntamiento de Orduña continúa dando pasos para seguir fortaleciendo su gestión económica y mejorar los servicios públicos de la ciudad. De hecho, el pleno extraordinario celebrado este miércoles ha servido para presentar el informe de seguimiento del Plan Económico-Financiero aprobado en 2025, que confirma la buena salud de las cuentas municipales. Y es que los datos confirman que el consistorio ha cumplido los tres objetivos fijados por la normativa foral: estabilidad presupuestaria, regla de gasto y nivel de endeudamiento.
Estos resultados han sido posibles gracias a las medidas que contemplaba el propio plan económico-financiero, en la que se renunciaba a una inversión de 330.000 euros y al préstamo asociado para su financiación.
La ejecución de las cuentas confirma así el cumplimiento de los compromisos adquiridos y la consolidación de una gestión económica saneada y responsable, con superávit y una deuda muy baja (situada en el 9,15% de los ingresos no financieros, muy lejos del límite legal del 60%).
Casi 70.000 euros para la residencia
Precisamente, la buena evolución de las cuentas municipales ha permitido al Ayuntamiento seguir impulsando actuaciones de mejora en servicios esenciales, como la inversión aprobada en el pleno destinada a la residencia municipal de personas mayores. Asciende a 69.637,26 euros, va a ser financiada con los ahorros generados por la administración local y va a permitir acometer mejoras en las instalaciones del centro, con la adquisición de nuevas camas, la incorporación de sillas de baño y la construcción de un acceso peatonal. Estas intervenciones van a contribuir a mejorar el confort, la accesibilidad, la calidad de la atención y el bienestar de las personas residentes.
Implantación de la tasa turística
Asimismo, se ha dado luz verde de manera provisional a la ordenanza fiscal que regulará el impuesto sobre estancias turísticas en Orduña, en aplicación de la normativa foral aprobada por la Diputación Foral de Bizkaia. Así, a partir del próximo 1 de enero, las personas que pernocten en alojamientos turísticos del municipio deberán abonar este impuesto, cuya gestión corresponderá a los propios establecimientos, que actuarán como intermediarios en la recaudación.
Esta ordenanza afectará a hoteles, pensiones, apartamentos turísticos, casas rurales, agroturismos, albergues, campings y viviendas de uso turístico, e incorporará diferentes exenciones destinadas a proteger situaciones de especial vulnerabilidad, así como desplazamientos por motivos sanitarios, educativos o sociales.