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Hay caminos que no se recorren para llegar a un destino, sino para recordar que nadie debería tener que recorrerlos en soledad. La salud mental es uno de ellos: una realidad que atraviesa la vida de las personas, aunque no siempre se sepa nombrarla, comprenderla o mirarla de frente.
Durante demasiado tiempo, el sufrimiento emocional ha permanecido detrás de puertas cerradas, envuelto en silencios, prejuicios y miedos que han dificultado pedir ayuda y sentirse comprendido. Sin embargo, aquello de lo que no se habla no desaparece; simplemente, se vuelve más invisible.
Romper ese silencio exige abrir espacios, tender la mano y comprender que el bienestar emocional forma parte de la vida de todos, sin distinciones. En ese camino, ASAFES lleva medio siglo acompañando a personas con problemas de salud mental y a sus familias, defendiendo sus derechos y contribuyendo a construir una sociedad más consciente y libre de estigmas.
“ Muchos trastornos mentales graves se detectan durante la adolescencia y la juventud ”
Ahora, con motivo de su 50 aniversario, la asociación quiere trasladar ese compromiso a las calles de Vitoria-Gasteiz con una marcha abierta a la ciudadanía el próximo domingo 25 de octubre. Una invitación a caminar juntos, a mirar más allá de los prejuicios y a recordar que la salud mental no es una realidad ajena, sino una parte inseparable de la vida humana. Porque, a veces, avanzar como sociedad comienza con algo tan sencillo –y tan necesario– como dar un paso al lado de quien más lo necesita.
Las inscripciones siguen abiertas
Las personas interesadas en sumarse a esta iniciativa todavía están a tiempo de inscribirse en ASAFES, que mantiene abierto el plazo de participación para la marcha del domingo 25 de octubre.
La convocatoria busca reunir a vecinos y vecinas de Vitoria-Gasteiz y de otros puntos de Álava en una jornada de sensibilización y compromiso colectivo, en la que cada participante contribuirá a dar visibilidad a la salud mental y a recordar la importancia de construir una sociedad más empática, inclusiva y consciente de una realidad que puede afectar a cualquier persona.
Vanesa Vadillo posando para una entrevista.
50 años de evolución
Vanesa Vadillo, gerente de ASAFES, conoce de cerca la evolución que ha experimentado la atención a la salud mental durante el último medio siglo. La asociación nació en los años setenta, cuando las familias comenzaron a organizarse para defender los derechos de las personas con problemas de salud mental, que entonces sufrían una mayor exclusión social.
Desde entonces, el trabajo conjunto de familiares y profesionales ha contribuido a mejorar su calidad de vida, favorecer su integración y ampliar los recursos disponibles. Sin embargo, cinco décadas de avances no han conseguido borrar todos los prejuicios.
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Vadillo señala que enfermedades como la esquizofrenia o el trastorno bipolar todavía se asocian injustamente con la violencia y la peligrosidad, una percepción que hace necesario seguir sensibilizando a la sociedad y recordar que, detrás de cada diagnóstico, “hay personas con una historia, una familia, un proyecto de vida y capacidades que merecen ser reconocidas”.
Las distintas realidades de la salud mental
Esa mirada más humana resulta fundamental para comprender también la diversidad de realidades que conviven bajo el paraguas de la salud mental. ASAFES atiende a personas con psicosis y trastorno bipolar, diagnósticos que históricamente han tenido una presencia destacada en la asociación, pero también a personas con depresiones graves y trastornos de personalidad, especialmente el trastorno límite de la personalidad.
“ Avanzar como sociedad comienza con algo tan sencillo –y tan necesario– como dar un paso al lado de quien más lo necesita ”
A ellas se suman jóvenes que presentan indicios de un posible trastorno mental, aunque todavía no cuentan con un diagnóstico definitivo. Según explica Vadillo, muchos trastornos mentales graves se detectan durante la adolescencia y la juventud, etapas en las que suelen aparecer los primeros brotes.
Su origen, sin embargo, no responde siempre a una misma causa: algunas enfermedades pueden estar relacionadas con experiencias traumáticas en la infancia, mientras que en otras existe también un componente genético.
Más visibilidad, nuevos retos
La mayor visibilidad que ha adquirido la salud mental en los últimos años, especialmente a raíz de la pandemia, ha contribuido a que se hable de ella con más naturalidad. Sin embargo, Vadillo advierte de que esta apertura también plantea un reto: diferenciar el sufrimiento emocional que puede acompañar a determinadas situaciones vitales de los trastornos mentales que requieren atención especializada.
Un divorcio, un duelo o una pérdida pueden generar un profundo malestar sin que necesariamente exista una enfermedad mental. La gerente de ASAFES considera importante evitar que estas experiencias cotidianas se patologicen y, al mismo tiempo, encontrar recursos adecuados para quienes necesitan herramientas para afrontarlas.
En este sentido, valora positivamente la iniciativa piloto de Osakidetza para incorporar psicólogos en atención primaria, una vía que puede contribuir a atender estas situaciones y evitar una mayor saturación de la red especializada de salud mental.
“ La salud mental trasciende a quienes conviven con un diagnóstico: es una cuestión que afecta al conjunto de la sociedad ”
Precisamente, esa necesidad de distinguir entre realidades diferentes no resta importancia al sufrimiento emocional, sino que pone de manifiesto la importancia de ofrecer a cada persona el apoyo que necesita. Para Vadillo, la sociedad debe seguir avanzando en la normalización de la salud mental, pero también aprender a comprenderla sin simplificaciones.
ASAFES quiere contribuir a esa labor con su marcha solidaria del próximo domingo 25 de octubre en Vitoria-Gasteiz, una iniciativa con la que busca romper tabúes, desmontar falsas creencias y acercar la asociación a quienes todavía no conocen su trabajo.
La gerente anima a la ciudadanía a implicarse y recuerda que la salud mental trasciende a quienes conviven con un diagnóstico: es una cuestión que afecta al conjunto de la sociedad y cuyo cuidado requiere compromiso colectivo. Las inscripciones para participar en la marcha continúan abiertas en ASAFES.
En imágenes: Asafes celebra su 50 aniversario
Los retos de futuro
El reto de futuro pasa, por tanto, por consolidar los avances alcanzados sin perder de vista a las personas que siguen necesitando apoyo. La experiencia de ASAFES a lo largo de estos 50 años pone de relieve el papel que desempeñan las familias y los profesionales en la defensa de los derechos, la autonomía y la calidad de vida de quienes conviven con un trastorno mental.
También recuerda que la sensibilización no puede limitarse a hablar de salud mental con mayor naturalidad, sino que debe traducirse en una comprensión más profunda de las distintas realidades que engloba. Reconocer las dificultades sin olvidar las capacidades, combatir los estereotipos y garantizar una atención adecuada a cada necesidad son algunos de los desafíos que siguen sobre la mesa.