Política

La reunión Pradales-Sánchez se aplaza tras el verano ante la falta de acuerdo sobre las transferencias

El lehendakari y el presidente español han hablado en las últimas horas y han tomado la decisión "de común acuerdo". La cita sigue sin fecha concreta y solo se celebrará si hay "contenido político suficiente", aclara Ubarretxena
El lehendakari, Imanol Pradales, con el presidente español, Pedro Sánchez, en unas conferencias sobre el gobierno abierto celebradas en Gasteiz en octubre de 2025
El lehendakari, Imanol Pradales, con el presidente español, Pedro Sánchez, en unas conferencias sobre el gobierno abierto celebradas en Gasteiz en octubre de 2025 / Europa Press

Actualizado hace 16 segundos

No ha habido sorpresa de última hora, y las previsiones se han cumplido. El lehendakari Pradales ha aplazado la reunión con el presidente español, Pedro Sánchez, un encuentro que estaba previsto que tuviera lugar este mes. El Gobierno español tenía en su poder desde principios de junio las propuestas del departamento de Maria Ubarretxena sobre las transferencias de los puertos de Bilbao y Pasaia y un paquete relacionado con la Seguridad Social, pero el Estado no envió su respuesta por escrito hasta el viernes de la semana pasada y el tiempo se ha echado totalmente encima de este proceso. No existían garantías de que el nudo se desatara en menos de dos semanas, y este jueves se ha confirmado lo que ya era un secreto a voces: no habrá comisión bilateral este mes.

La decisión ha sido rápida y no han esperado a que se agote julio, como ya apuntó Grupo Noticias. Y se ha escenificado sin golpes sobre la mesa y como una decisión "de común acuerdo". El lehendakari y el presidente español han hablado "en las últimas horas", según ha podido saber este medio de comunicación, y han decidido aplazar su encuentro. Se ha hecho público en sendas notas de "fuentes" enviadas por ambas partes por separado y con algunas expresiones coincidentes. Pradales no iba a participar en una fotografía sin contenidos de calado, y Sánchez se queda por ahora sin esa imagen de normalidad y concordia con los socios, que le hubiera dado oxígeno en un momento de reveses judiciales contra el PSOE y su entorno familiar. Ahora bien, hay aplazamiento y no hay ruptura, ya que esperan celebrar la cita tras el verano, por ahora sin una fecha concreta a expensas de que surjan acuerdos de calado que justifiquen esa convocatoria. El desenlace se ha confirmado tras la enésima reunión de la consejera Maria Ubarretxena en Madrid, en el Ministerio de Política Territorial que dirige el socialista Ángel Víctor Torres. El Estado se compromete a realizar "todos los esfuerzos" desde "las diferentes áreas" del Gobierno para alumbrar acuerdos de contenido político, y la parte vasca mantendrá una actitud "propositiva y de diálogo". Ese es el resumen, en esencia, de las notas enviadas por ambas partes, donde no hay reproches ni se revelan cuáles son los obstáculos concretos que impiden el acuerdo.

Otro aplazamiento

Este no es un hecho inédito en lo que va de legislatura. Ambos gobiernos ya tuvieron que suspender la Comisión Mixta de Transferencias que iba a tener lugar en diciembre del año pasado y la trasladaron a enero. También en ese caso, el escollo tenía que ver con un paquete relacionado con la Seguridad Social y, muy en particular, con el seguro escolar, la primera materia en la que acordaron que la comunidad autónoma pasara a asumir las funciones de la Tesorería General. Las materias que aspira a gestionar ahora la parte vasca son las mutuas colaboradoras, la incapacidad temporal y las prestaciones contributivas familiares por nacimiento, riesgos y cuidados. Se busca también un acuerdo sobre la capacidad de gestión que pueden tener las instituciones vascas en los puertos de interés general de Bilbao y Pasaia. Es cierto que ya se tuvo que aplazar una Comisión Mixta de Transferencias, pero ahora se aplaza una Comisión Bilateral, el máximo órgano de colaboración permanente que presiden Pradales y Sánchez. Y se hace sin una fecha alternativa concreta.

El PNV exige voluntad política

Tampoco es del agrado del PNV que estas demoras se conviertan en la tónica habitual, menos aún cuando el calendario de transferencias está incumplido y prorrogado de facto desde el 31 de diciembre de 2025, y el Estatuto de Gernika data de 1979. Pradales ya solicitó en enero otra forma de encarar estas conversaciones, con mayor impulso político y menos negociaciones al límite. El propio lehendakari tuvo que contactar con Sánchez hace dos semanas para conseguir que el Gobierno español enviara sus documentos sobre estas materias, papeles que se recibieron el viernes. En cualquier caso, viendo que la puerta sigue abierta y los contactos ahora mismo se suceden con mayor fluidez, Ubarretxena no ha querido gesticular más de lo necesario ni romper la baraja. Tampoco tiene muchas más opciones, ya que el Ejecutivo vasco tiene que mantener la interlocución con el Gobierno español que se encuentre en ejercicio en cada momento, porque es la única forma de canalizar los compromisos pendientes.

En el caso del PNV como partido, no puede apoyar una moción de censura porque esa operación exige contar con los votos de Vox, y la única alternativa es un adelanto electoral que solo puede decidir Sánchez. Mientras tanto, las distintas votaciones del Congreso le dan margen para presionar. Fuentes jeltzales consultadas por Grupo Noticias se limitan a constatar que "no celebrar la bilateral es coherente" con la posición que han trasladado en público y en privado: "sin contenido no tenía sentido celebrar una reunión". A partir de ahí, insisten en que "los acuerdos están para cumplirse". "Y es cuestión de voluntad política. No avanzar no es una opción".

Desde la parte socialista del Gobierno Vasco, que es la que tendrá que asumir las materias de la Seguridad Social y que habitualmente da cuartelillo a Sánchez porque es el líder de su partido a nivel federal, el vicelehendakari Mikel Torres también había insinuado este aplazamiento por la mañana en Onda Vasca. Y no lo convirtió en un motivo de desencuentro con el PNV e incluso lo presentó en positivo, como una oportunidad de seguir trabajando y alcanzar mejores acuerdos.

Los anuncios del Ministerio y de Autogobierno

A la hora de comunicar la decisión, se adelantó por unos segundos el Ministerio de Política Territorial. Anunció que ambas partes han decidido "de común acuerdo celebrar tras el periodo estival la Comisión Bilateral de Cooperación", y que ambos gobiernos "se emplazan a seguir trabajando para que la próxima convocatoria redunde en una agenda con contenido político que se materialice en nuevos acuerdos". "El Gobierno de España confía en que el trabajo conjunto permita seguir avanzando en el autogobierno y en la cogobernanza. Seguiremos haciendo todos los esfuerzos desde las diferentes áreas del Gobierno de España, coordinados por Política Territorial, para continuar en la senda emprendida en 2018, que ha permitido materializar con el Gobierno Vasco una treintena de traspasos de competencias y ampliaciones de funciones y medios. Creemos en el fortalecimiento del autogobierno y el desarrollo del Estatuto de Gernika, que está repercutiendo positivamente en la sociedad vasca", dijeron.

Desde el departamento vasco de Autogobierno, coincidieron en presentar esta decisión como una medida adoptada "de común acuerdo", y también calcaron las expresiones sobre la necesidad de trabajar para que la próxima convocatoria alumbre una agenda de "contenido político". "El Gobierno Vasco reafirma su voluntad y compromiso de mantener una actitud propositiva y de diálogo con el objetivo de lograr el cumplimiento íntegro del Estatuto de Gernika y en el desarrollo de una agenda bilateral que redunde en el interés y el bienestar de Euskadi", concluyeron. Ubarretxena declaró a su salida del Ministerio que la comisión se celebrará a la vuelta del verano "siempre que se den las condiciones para ello" y que exista "contenido político suficiente para cerrar acuerdos concretos y de calado". La parte vasca seguirá siendo "firme en los principios y pragmática en la acción". Ubarretxena aseguró que tanto Pradales como Sánchez han compartido que es preferible seguir negociando. En los últimos días, Sánchez había cumplido su compromiso de convocar la Junta de Seguridad para alcanzar acuerdos sobre las expulsiones y la prohibición de las navajas, y también se celebró la Comisión del Concierto para que el Estado financie el 50% de la dependencia, pero eran cuestiones preacordadas desde hacía meses y solo había que rematar las concreciones. El cumplimiento de las transferencias, la parte más compleja y que estaba más verde, seguía sin concretarse.

El compromiso

El cumplimiento del Estatuto de Gernika responde a un compromiso doble: por un lado, Sánchez se comprometió a zanjarlo en dos años improrrogables en su acuerdo de investidura con el PNV, y el plazo está incumplido; por otro, el presidente español acordó una serie de bloques y plazos con el lehendakari que también se han rebasado y se han topado muy a menudo con las resistencias de los equipos técnicos del Estado, que han intentado reinterpretar los acuerdos políticos alcanzados entre ambos, como ocurrió con algunas materias de la Seguridad Social el pasado año.

Al margen de las materias que se negocian ahora mismo, quedan pendientes la gestión de las pensiones desde una ventanilla vasca, los paradores de turismo, o clarificar si Euskadi puede asumir alguna competencia sobre el régimen electoral municipal. La legislatura de Sánchez aguantará como mucho hasta julio de 2027, si decide agotarla al máximo. La parte vasca ha reivindicado todo este tiempo que ya existe un camino pautado para seguir asumiendo materias de la Seguridad Social, como sucede con el acuerdo sobre el seguro escolar. También pactaron las prestaciones contributivas del paro, y las no contributivas por cuidado familiar y subsidios de desempleo.

2026-07-23T15:10:51+02:00
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