Actualizado hace 50 minutos
Aritz Elustondo se merecía otra despedida como futbolista de la Real Sociedad. Pero la tarde se fue complicando hasta acabar en desastre. Y eso que la Real empezó marcando por medio de Aihen muy pronto, en el minuto dos ante un Valencia que todavía no se había puesto a jugar.
Pero está claro que esta Real Sociedad se ha empeñado en afear el tramo final de la temporada. Desde que ganó la Copa es un equipo sin sangre, sin capacidad de jugar al fútbol y todo un coladero en defensa. El encuentro de ayer es otra demostración de impotencia, o de desconexión total y absoluta antes de tiempo. Ha sumado tres puntos de los últimos 18 y sus números en el último mes y medio son de descenso.
Pellegrino Matarazzo estaba muy descontento en la rueda de prensa posterior al partido, aunque el fue parte importante a la hora de repartir culpas. Dispuso de una alineación titular con varios futbolistas que no cuentan desde hace tiempo y cuyo futuro parece fuera del club, y esto se notó en el terreno de juego en grado sumo.
También buena parte de la culpa debe ser para unos jugadores que lograron darle la vuelta al marcador y ponerse 3-2, incluso el Valencia sufrió la expulsión de Cömert, uno de sus centrales, para ponérselo todavía más fácil al conjunto txuri urdin. Pero ni con estas. Apareció el habitual coladero en el que se ha convertido la defensa de la Real para encajar dos goles y perder el encuentro.
A falta de la última jornada, es el equipo más goleado de toda la categoría, y su entrenador ha sido incapaz de buscar una solución mínima a este grave contratiempo. La pegada le ha salvado la temporada a la Real, pero las carencias están a la vista de todos. Lo malo es que todos los contrarios se las saben.