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La industria española del automóvil atravesó un ligero bache en el primer semestre del año. La producción de vehículos descendió un 1,7 % entre enero y junio, hasta los 1,19 millones de unidades. Un retroceso que responde “a los ajustes de la producción para incorporar los nuevos modelos electrificados y la menor demanda del mercado europeo”, según explicó la patronal de fabricantes Anfac.
La fabricación de turismos fue la más afectada, con una caída del 2,4 % hasta las 952.056 unidades. En cambio, la producción de vehículos comerciales e industriales cerró el semestre con una leve mejoría al crecer un 0,8 % hasta las 247.486 unidades configuradas.
La desaceleración también se dejó sentir en junio, cuando las cadenas de montaje español ensamblaron 205.142 vehículos, un 4,9 % menos que un año antes. De ellos, 163.308 fueron turismos, con un descenso del 4,3 %, mientras que la producción de vehículos comerciales e industriales retrocedió un 7,2 %, hasta las 41.834 unidades.
"Las fábricas españolas están en plena transformación de sus líneas de producción para fabricar los nuevos modelos electrificados. Es un proceso exigente, que explica ajustes puntuales como los de este mes, pero que es también la mejor garantía de futuro para nuestra industria”, señaló el director general de Anfac, José López-Tafall. En este sentido, reclamó “mantener costes energéticos competitivos, apoyar la innovación y dar certidumbre regulatoria es imprescindible para que la producción siga anclada en nuestro país".
La fabricación de vehículos alternativos —que engloba modelos de gas natural, híbridos convencionales, híbridos enchufables y eléctricos— creció un 12,7 % en el primer semestre y ya representan el 43,7 % de toda la producción estatal. Sin embargo, los vehículos electrificados, que incluyen únicamente eléctricos e híbridos enchufables, cayeron un 4 %, con 113.144 unidades y una cuota del 9,4 %.
Caen las exportaciones
El menor ritmo de fabricación también tuvo reflejo en el comercio exterior. La patronal detalló que, entre enero y junio, las exportaciones descendieron un 3,3 %, con algo más de un millón de vehículos enviados a mercados internacionales, lo que supone el 85 % de toda la producción española. Solo el pasado junio, las ventas al exterior retrocedieron un 9,6 %, hasta las 165.755 unidades.
Europa continuó absorbiendo la práctica totalidad de las exportaciones españolas, con una cuota del 91,9 %. Francia se mantuvo como el principal destino, con 30.044 vehículos, aunque registró un descenso del 10,9 %. Alemania ocupó la segunda posición con 29.728 unidades (-0,1 %) y Reino Unido la tercera, con 20.206 vehículos y una caída del 20,8 %. Entre los principales mercados solo Polonia, Bélgica y Austria aumentaron sus compras, mientras Turquía protagonizó el mayor retroceso, con un desplome del 34,8 %.