Con la consecución de la Conference League por parte del Crystal Palace, y con el Arsenal a las puertas de poder conseguir la Champions League, la Premier League demuestra su poderío económico y deportivo frente al resto de clubes europeos: podrían monopolizar todas las competiciones europeas este año, y llevarán nueve equipo la próxima a Europa.
La constatación definitiva de este dominio abrumador se vivió el otro día en el Red Bull Arena de Leipzig, donde el Rayo Vallecano sucumbió al poderío inglés. Un solitario tanto de Jean-Philippe Mateta al inicio de la segunda mitad bastó para que el conjunto del sur de Londres, dirigido por Oliver Glasner, tocara el cielo europeo por primera vez en su dilatada historia.
El mérito de los londinenses es innegable, pero la lectura subyacente resulta demoledora para el resto del continente: un equipo que ha finalizado en la decimoquinta posición de la liga inglesa es capaz de plantarse en Europa y levantar un título continental ante uno de los equipos revelación de LaLiga.
Ese éxito del Palace no es un caso aislado, sino el penúltimo episodio de una serie que arrancó hace apenas una semana en Estambul. El pasado 20 de mayo, el Aston Villa se proclamó campeón de la Europa League. Los de Unai Emery aplastaron al SC Friburgo alemán con un incontestable 3-0. 'Los 'villanos', que además han logrado clasificarse para la próxima Champions tras una campaña doméstica soberbia, demostraron una superioridad insultante en la segunda competición continental, un torneo que tradicionalmente servía de refugio para el talento español o italiano, pero que ahora parece un trámite para los británicos.
Y la guinda del pastel podría llegar en menos de cuarenta y ocho horas. El Puskás Aréna de Budapest será el escenario este sábado de la gran final de la UEFA Champions League, donde el Arsenal se medirá al Paris Saint-Germain. A pesar de que los parisinos llegan como favoritos a la cita, si los londinenses alzan la orejona, sellarían un pleno inglés sin precedentes en el formato moderno.
Un abismo financiero
El secreto a voces detrás de esta hegemonía no es otro que el brutal abismo financiero que separa a la Premier League del resto. Los astronómicos contratos televisivos, tanto nacionales como internacionales, sumados a la entrada sistemática de capital extranjero y una estructura comercial imbatible, han convertido al campeonato inglés en una especie de Superliga Europea.
Mientras clubes históricos de las otras cuatro grandes ligas hacen malabares de ingeniería financiera para cuadrar sus presupuestos e inscribir jugadores, los equipos de la clase media o baja de Inglaterra disponen de unas cuentas que igualan e incluso superan a los mejores equipos del Estado español, Alemania, Francia o Italia.
Mikel Arteta celebra junto a Leandro Trossard el avance del Arsenal en la Champions League.
Y, como es lógico, el músculo económico se ha transformado en un avasallador músculo deportivo. Las plantillas son mucho más profundas, tienen a los mejores jugadores, y entrenadores de élite europeos, quieren ir a su liga aunque no vayan a un 'top 5'.
El caso del Rayo Vallecano es el ejemplo perfecto para ilustrar esta brecha. Mientras que el modesto equipo franjirrojo opera con uno de los presupuestos más bajos, sustentado por una masa social muy arraigada en Vallecas y una política de fichajes austera, el Crystal Palace recibe anualmente una inyección económica por derechos de televisión que supera holgadamente a la de muchos históricos del campeonato español.
Esta desigualdad estructural transforma los torneos continentales en un David contra Goliat, donde el ingenio táctico ya no siempre es suficiente para contrarrestar las plantillas diseñadas a golpe de talonario. La fuga de talento hacia Inglaterra es una realidad, ya no solo de jugadores contrastados, sino también de jóvenes promesas y directores deportivos.
Nueve equipos ingleses en Europa
La consecuencia directa de esta hegemonía es la cantidad de equipos que la Premier League llevará a Europa la próxima temporada. Las islas enviarán a la friolera de nueve equipos, igualando el récord que ya ostentaban de esta misma campaña.
La próxima edición de la Champions League contará con Arsenal, Manchester City, Manchester United y Aston Villa, a los que se sumará el Liverpool gracias a la plaza extra obtenida por el coeficiente de rendimiento europeo.
Por su parte, en Europa League estarán Bournemouth, Sunderland y Crystal Palace, que ha conseguido su billete internacional tras el título conquistado frente al Rayo. Finalmente, el Brighton & Hove Albion, que cerró el curso liguero en la octava posición, será el encargado de representar a Inglaterra en la Conference League.
El 'Calcio' de los 90, único precedente
Observar a tres clubes de un mismo país ganar todas las competiciones continentales en una única temporada es casi inalcanzable. Si el Arsenal vence al PSG, Inglaterra alcanzará el primer éxito total en la era contemporánea de los tres torneos. Algo que en más de setenta años de historia de los torneos de la UEFA, ha sucedido únicamente una vez.
Esta proeza sucedió en 1990, un periodo en el que la Serie A era sin duda la liga más próspera y poderosa del mundo. El legendario AC Milan de Arrigo Sacchi, comandado por Van Basten, Gullit y Rijkaard, conservó su título en la Copa de Europa al derrotar al Benfica en Viena.
La Sampdoria de Vujadin Boškov, con Gianluca Vialli y Roberto Mancini en la delantera, se proclamó campeona de la desaparecida Recopa de Europa venciendo al Anderlecht en Gotemburgo.