Nuestra profesora de matemáticas particular, Laura Sánchez, ha reflexionado en su píldora matemática semanal sobre la percepción cognitiva del azar. Laura expone que, ante un lanzamiento de moneda donde previamente se han obtenido diez caras de forma consecutiva, la probabilidad de que en la undécima ocasión vuelva a salir cara o cruz se mantiene estrictamente en el 50% para cada opción, desmintiendo la creencia intuitiva de que el universo tiende a compensar los resultados de forma inmediata: "El azar es libre y no nos debe nada y las matemáticas lo prueban".
Laura ha resuelto su píldora desde Chile, lo que ha aprovechado para, utilizando la curvatura de las trayectorias de los aviones mostradas en las pantallas de viaje, ilustrar las limitaciones de las representaciones bidimensionales y desmontar los argumentos terraplanistas. Al ser la Tierra una esfera, la distancia más corta es siempre una línea que se dobla, introduciendo el concepto de la geometría hiperbólica, que rige en las superficies con forma de silla de montar o de patata frita tipo Pringles.
En estos entornos espaciales singulares, según detalla Laura, "los ángulos ya no suman 180º sino menos y las líneas se van abriendo", unas propiedades geométricas que, lejos de ser abstractas, se manifiestan de manera visible en elementos de la naturaleza como la lechuga rizada, los arrecifes de coral y la propia estructura profunda de internet. Recuerda, las matemáticas no son solo para lo que sirven, sino todo lo que no existiría sin ellas, como ese mapa invisible que nos enseña que nuestros caminos pueden abrirse hacia el infinito según el suelo que pisemos.