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La OCDE vincula la distracción con los teléfonos móviles con el retroceso en el nivel de lectura

Mientras el alumnado de Euskadi registra los niveles de distracción por pantallas más altos del Estado, el análisis de PISA 2025 describe cómo la lectura digital breve influye en la capacidad de los jóvenes para abordar textos extensos
Estudiante sentado suelo usando teléfono móvil / E.Press

¿Qué hay detrás de los malos resultados en comprensión lectora del alumnado vasco de 15 años? El Instituto Vasco de Evaluación e Investigación Educativa (ISEI-IVEI) siempre ha puesto de manifiesto que los estudiantes logran mejores calificaciones en las evaluaciones externas cuando realizan las pruebas en su idioma vehicular o materno, ya que examinar en la lengua dominante elimina las dificultades de comprensión lingüística y permite reflejar con mayor precisión sus conocimientos académicos reales. El análisis de la OCDE completa esta foto e indica que la generalización de los smartphones ha modificado la forma en que el alumnado interactúa con los textos.

PISA presenta una paradoja digital en la escuela vasca, al ser el territorio del Estado español donde se registra un mayor nivel de distracción por el uso de tecnologías en clase. Esta realidad coexiste con diferencias en la disponibilidad de recursos digitales en sus centros y con cambios en los hábitos de estudio del alumnado.

El uso de la tecnología y las tasas de distracción

El uso de la tecnología en las aulas de Euskadi presenta diferentes vertientes. Según el informe, Euskadi registra la tasa de distracción digital más alta de todo el Estado español, alcanzando al 42,3 % de sus estudiantes. Este porcentaje de distracción refleja la proporción de alumnos de 15 años que declaran que sus compañeros se distraen utilizando recursos digitales en la mayoría o en todas las clases de ciencias. Esta tasa de distracción sitúa a la comunidad por encima del promedio del Estado español (29,2 %), así como de las referencias del promedio de la OCDE (28,4 %) y del de la Unión Europea (30,5 %). Además, la distracción digital en las aulas de Euskadi se registra de forma similar entre chicas (42,4 %) y chicos (42,2 %). Paralelamente, el uso de herramientas de inteligencia artificial para tareas escolares se sitúa en la región por debajo de la media del Estado español (0,22).

A nivel general, el sistema educativo de Euskadi cuenta con recursos en su infraestructura. Es uno de los tres únicos territorios, junto a Canarias y Navarra, donde las direcciones declaran una capacidad ligeramente positiva para mejorar la enseñanza a través de recursos digitales (+0,01), frente al promedio general del Estado español, situado en −0,30. Esta cifra muestra diferencias de recursos según la titularidad del centro. En Euskadi, los directores de los centros privados valoran su capacidad tecnológica de manera más positiva en comparación con la red pública. Según los datos del informe, las limitaciones en la enseñanza debido a recursos digitales insuficientes o de mala calidad se concentran en mayor medida en los centros públicos vascos que en los privados.

La explicación de la OCDE sobre la competencia lectora

La evolución de la comprensión lectora, con un descenso de 23 puntos en el Estado español desde 2015, se relaciona con el comportamiento digital y la disciplina en las aulas. El análisis de la OCDE indica que la generalización de los smartphones ha modificado la forma en que el alumnado interactúa con los textos. La lectura de novelas y formatos extensos en papel ha sido acompañada por una interacción digital frecuente con textos cortos, propios de redes sociales y aplicaciones de mensajería. De hecho, el informe constata que el alumnado "interactuaba cada vez más con textos a través de actividades en línea, como la búsqueda de información, chats y la lectura de noticias en Internet". Se destaca asimismo que "el alumnado que leía con más frecuencia libros en papel también tendía a obtener mejores resultados que aquellos que leían libros principalmente en dispositivos digitales".

Esta tendencia se asocia con variaciones en la atención concentrada y el incremento de los denominados "lectores apresurados" (alumnos que responden de forma rápida pero incorrecta), cuya proporción pasó del 7 % en 2018 al 12 % en 2025 a nivel internacional. Las tasas de éxito disminuyeron en las tareas de lectura que exigen evaluar, reflexionar o integrar múltiples datos procedentes de textos extensos y de varias fuentes, mientras que la localización de datos simples muestra estabilidad.

Además, la gestión de la disciplina influye en el tiempo lectivo, dedicando los docentes de secundaria un 16 % de su tiempo a mantener el orden en el aula en comparación con el 13 % registrado en 2018. El clima disciplinario general de convivencia en Euskadi se sitúa en una valoración de −0,22, en comparación con la media estatal de +0,05. Para la OCDE, el conjunto de estos factores "apuntan a un entorno (de aprendizaje) que ha cambiado, en el que la lectura sostenida, la participación activa, el apoyo pedagógico y el desarrollo acumulativo de competencias pueden haber pasado a ser más difíciles de mantener". Por ello, se recuerda en el documento que "la lectura ocupa un lugar central en esta interpretación, ya que es tanto un ámbito de aprendizaje fundamental por sí mismo como una base para el aprendizaje en todas las materias".

Respecto al uso de pantallas en clase, los datos muestran que en el conjunto del Estado español el porcentaje de estudiantes que declaró distraerse con dispositivos descendió del 32,8 % en 2022 al 29,2 % en 2025. La OCDE indica que esta evolución puede estar relacionada con la aplicación de normativas autonómicas de regulación del uso de móviles en los centros educativos. Euskadi, es de las pocas comunidades que han dado libertad a los centros para regular el uso del móvil en sus instalaciones. Kla consejera de Educación, afirmó ayer en la apertura del curso, que uno de los ámbitos prioritarios para su Departamento será reforzar la prevención y la salud digital del alumnado, promoviendo un uso equilibrado, consciente y adecuado de las pantallas, tanto dentro como fuera del ámbito educativo. En este sentido, la consejera de Educación subrayó que “queremos que nuestro alumnado aprenda a desenvolverse en el mundo digital con criterio, respeto y conocimiento”. Además, ha recordado que “nuestra responsabilidad es enseñar también a utilizar la tecnología y la inteligencia artificial de manera segura, saludable y ética”. Por ello, dijo que “el reto no es tener más tecnología en las aulas, sino saber utilizarla mejor”.

08/09/2026