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La luz vuelve al IVA del 21%: qué notarán los hogares desde el lunes

La medida marca el inicio de la retirada de parte del escudo aprobado durante la crisis energética
El IVA de la luz y el gas regresa al tipo general del 21% a partir del lunes.
El IVA de la luz y el gas regresa al tipo general del 21% a partir del lunes. / Magnific

Actualizado hace 6 minutos

A partir del próximo lunes, 1 de junio, los consumidores volverán a pagar el tipo general del IVA en las facturas de la luz y el gas después de varios meses de rebajas fiscales vinculadas a la crisis energética. La medida supone el fin de una de las principales herramientas puestas en marcha por el Gobierno para amortiguar el impacto del encarecimiento de la energía y llega en un momento en el que los precios de la electricidad y el gas se han moderado respecto a los niveles registrados durante los momentos más tensos de la crisis.

El regreso al tipo general del 21% en el IVA de la electricidad y el gas se acompañará además de la recuperación del impuesto especial sobre la electricidad, que volverá a situarse en su nivel habitual. Con ello, el Ejecutivo inicia el desmontaje progresivo de parte del escudo fiscal desplegado para hacer frente a las consecuencias de la inestabilidad energética internacional.

La decisión responde a la evolución reciente de los precios energéticos. El Gobierno considera que la caída registrada tanto en la electricidad como en el gas durante los últimos meses permite retirar algunas de las medidas extraordinarias aprobadas para contener la inflación. Así lo defendió a mediados de mayo el ministro de Hacienda, Arcadi España, quien aseguró que las rebajas fiscales se mantienen únicamente allí donde siguen siendo necesarias y recordó que los carburantes continúan beneficiándose de tipos reducidos debido a la persistencia de precios elevados.

No obstante, la retirada de estas ayudas coincide con un contexto internacional que continúa generando incertidumbre. Aunque las tensiones energéticas se han suavizado respecto a los momentos más críticos de los últimos años, distintos analistas advierten de que el mercado sigue condicionado por la situación geopolítica en Oriente Medio. La evolución del precio del gas, los niveles de almacenamiento europeos y la situación en el estrecho de Ormuz continúan siendo factores clave para la estabilidad energética de los próximos meses.

Se notará

Aunque resulta difícil calcular con exactitud cuánto aumentará cada factura, ya que dependerá del consumo de cada hogar, desde FACUA advierten de que la subida se dejará sentir en todos los bolsillos. Miguel Ángel Serrano, vicepresidente de FACUA, señala que "quien consuma más notará más la subida", aunque recuerda que se trata de un incremento que "todos los consumidores van a notar".

El efecto, sin embargo, no será igual para todos. Los hogares con menores ingresos serán los que tengan más dificultades para absorber el encarecimiento de la factura eléctrica. En este sentido, Serrano recuerda que el principal mecanismo de protección para los consumidores vulnerables sigue siendo el bono social, un descuento sobre la tarifa del precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC).

No obstante, desde FACUA advierten de que esta herramienta no elimina por completo el impacto de las subidas. Al tratarse de un descuento sobre el precio de la electricidad, los beneficiarios del bono social también acaban pagando más cuando aumenta el coste de la energía.

Por ello, la asociación insiste en que la rebaja fiscal aplicada durante los momentos más tensos de la crisis energética debería consolidarse de forma permanente y no limitarse únicamente a periodos excepcionales de fuertes incrementos en el precio de la electricidad.

El debate

Más allá del impacto inmediato que tendrá la medida en las facturas, la vuelta al tipo general del IVA reabre un debate que lleva años presente en las asociaciones de consumidores: si la electricidad debe considerarse un bien de primera necesidad y, por tanto, beneficiarse de una fiscalidad reducida.

Desde FACUA se muestran críticos con la decisión e insisten en que la organización lleva años defendiendo una rebaja permanente de este impuesto. "La energía eléctrica es un servicio básico para el consumidor, no es un bien de lujo y, por lo tanto, no puede tener el IVA más elevado", sostiene Serrano.

La organización reconoce que las rebajas fiscales aplicadas durante los últimos años responden a un mecanismo temporal destinado a amortiguar las subidas de la electricidad. Sin embargo, considera que el debate va más allá de las circunstancias puntuales del mercado energético y afecta a la propia consideración de la electricidad dentro del sistema tributario.

La asociación reconoce que los impuestos son necesarios para sostener los servicios públicos, pero considera que la recaudación debería obtenerse principalmente a través de impuestos directos dirigidos a quienes tienen una mayor capacidad económica. Por ello, cuestiona que la electricidad esté gravada con un IVA del 21%, un impuesto indirecto que afecta por igual a todos los consumidores independientemente de su nivel de renta.

La situación

Sin embargo, desde FACUA consideran que resulta difícil determinar si es el momento adecuado para retirar estas ayudas, ya que todavía existen factores que pueden provocar nuevas tensiones en el mercado y la evolución de los precios sigue siendo incierta.

Serrano recuerda que el actual sistema de fijación de precios de la electricidad puede dar lugar a incrementos significativos en determinados momentos del año. Por ello, FACUA mantiene desde hace años su rechazo al denominado sistema de subasta marginalista: “Funciona de manera que el último precio más caro de producción es el que marca todo el precio del mercado”.

La asociación considera que determinadas fuentes de generación, como la energía hidroeléctrica y la nuclear, deberían quedar fuera de ese mecanismo para reducir la volatilidad y amortiguar posibles repuntes del precio de la electricidad.

En cualquier caso, Serrano reconoce que el coste del kilovatio se ha moderado durante los últimos meses, circunstancia que explica la retirada de algunas de las ayudas fiscales. No obstante, evita dar por cerrada la etapa de incertidumbre energética. "Es difícil saberlo", admite al ser preguntado por la estabilidad del mercado.

En este sentido, apunta que la apuesta realizada por las energías renovables ha contribuido a contener mejor los precios que en otros países europeos y a reducir la dependencia de combustibles sujetos a la volatilidad internacional. Aun así, recuerda que los conflictos geopolíticos siguen influyendo en la evolución del petróleo, el gas y otros recursos empleados en la producción de energía, por lo que la situación continúa condicionada por factores externos difíciles de controlar.

Cómo prepararse

Aunque los consumidores no pueden evitar el incremento, sí existen algunas medidas para reducir su impacto en la factura. Desde FACUA la primera recomendación pasa por revisar la tarifa contratada y comprobar si realmente se ajusta a las necesidades del hogar.

Serrano recuerda que en el mercado español conviven la tarifa regulada (PVPC) y las ofertas del mercado libre, cuyas condiciones pueden variar considerablemente entre compañías. En este último caso, advierte de que algunos contratos incorporan servicios de mantenimiento, compromisos de permanencia u otros conceptos que pueden terminar encareciendo el recibo sin aportar un beneficio real al consumidor.

Una vez revisadas las condiciones, la organización recomienda apostar por un consumo responsable y por medidas que mejoren la eficiencia energética de la vivienda. Entre ellas figuran optimizar el uso de la climatización, sustituir progresivamente los aparatos más antiguos por otros de menor consumo o adoptar hábitos que permitan reducir el gasto eléctrico cotidiano. Serrano subraya que estos pequeños cambios pueden tener un efecto apreciable en el cómputo anual y contribuir a reducir el consumo energético de los hogares.

2026-06-01T06:22:14+02:00
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