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La harina como fuente de proteína a base de insectos ya es una realidad

Ausolan lidera el proyecto Inseknior de desarrollo de nuevos alimentos
La harina como fuente de proteína a base de insectos ya es una realidad
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Un consorcio liderado por Ausolan, empresa líder en restauración colectiva, BCC Innovation, Centro Tecnológico especializado en Gastronomía, Insekt Label Biotech, startup especializado en el desarrollo de ingredientes alimentarios sostenibles derivados de los insectos y Leartiker, han desarrollado el proyecto INSEKNIOR.

Amaia Agirre, responsable del departamento de I+D de Ausolan recuerda que se busca estudiar fuentes alternativas y sostenibles de proteína alimentaria empleando insectos, en concreto la especie Tenebrio Molitor, para personas de la tercera edad; con el objetivo de desarrollar una nueva gama de productos que tenga en cuenta sus necesidades nutricionales. Y es que los insectos, para la alimentación humana, se posicionan como una fuente sostenible de proteínas y grasas de calidad.

El objetivo es lanzar al mercado la primera harina de insectos que cumpla con los requisitos de seguridad alimentaria marcada por la EFSA y la Comisión Europea, así como promocionar y poner en conocimiento del público la calidad alimentaria de los productos insectícolas. Inseknior cuenta con financiación del Gobierno Vasco y está cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

Tras dos años de trabajo, se ha llevado a cabo una cata en la que se han testado tres prototipos líquidos y otros tres semisólidos, así como un análogo cárnico en formato hamburguesa. Todos ellos han sido elaborados con harina 100% de Tenebrio y una variedad de materias de origen vegetal.

La apuesta por estas soluciones permitirá reducir el impacto medioambiental de los productos finales gracias al uso de una materia prima versátil, local y sostenible como las harinas de insectos.

Se prevé que para mediados de siglo la población mundial, ronde los 9.000 millones de personas y no es sencillo que la producción de alimentos crezca al mismo ritmo que lo hace la población. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 26 % de la superficie del planeta se destina al cultivo de pastos para ganado y el 33% de las tierras cultivables producen cosechas destinadas a la ganadería. La ganadería resulta responsable de la emisión del 18 % de los gases de efecto invernadero, y prescindir de más superficie arbolada para conseguir más tierra cultivable no haría más que agravar el problema del cambio climático. Dado que no sería posible aumentar la producción ganadera, toca buscar una alternativa a estos alimentos y los insectos se presentar como la solución a este problema.

08/11/2022