La Fiscalía solicita 29 años de prisión para un sacerdote católico de la Diócesis de Ourense acusado de agredir sexualmente de forma reiterada a sus dos sobrinas, que eran menores de edad cuando comenzaron los hechos. El Ministerio Público le atribuye dos delitos continuados de agresión sexual con acceso carnal y sostiene que actuó aprovechándose de su relación familiar y de su posición de superioridad moral y física, tanto por su condición de sacerdote como por la corta edad de las víctimas.
Según recoge el escrito de acusación, el procesado, tío paterno de ambas, se habría aprovechado de la confianza que la familia había depositado en él y de su ascendencia personal, religiosa y moral para cometer los abusos de manera continuada. La Fiscalía considera que estas circunstancias, junto con la edad de las menores, facilitaron que el acusado realizara reiteradamente actos contra su libertad sexual.
El Ministerio Público ha solicitado que el juicio, que se celebrará en la Audiencia Provincial de Ourense, tenga lugar a puerta cerrada para preservar la intimidad y la dignidad de las víctimas y sus familiares. La medida también pretende evitar que la publicidad del procedimiento pueda condicionar sus testimonios y limitar posibles daños adicionales, dado que ambas perjudicadas sufren un trastorno por estrés postraumático derivado de los hechos denunciados.
Agresiones denunciadas durante varios años
En el caso de la primera víctima, los hechos investigados se sitúan entre junio de 2000 y diciembre de 2008, cuando tenía aproximadamente entre 8 y 17 años. Según la Fiscalía, las agresiones comenzaron en la época de su Primera Comunión y, desde los 12 años hasta los 17, el acusado la habría violado de forma reiterada en distintos lugares a los que podía acceder por su relación familiar o su condición sacerdotal.
Entre esos espacios figuraban domicilios familiares, dependencias vinculadas al ámbito religioso y otros lugares donde podía generar situaciones de aislamiento o especial confianza con la menor. En cuanto a la segunda sobrina, el escrito fiscal sitúa los hechos entre 2004 y 2009, cuando tenía entre 8 y 13 años, periodo durante el cual el sacerdote habría cometido agresiones similares de manera reiterada.
Indemnizaciones de 260.000 euros
Por los hechos relacionados con la primera víctima, la Fiscalía reclama 15 años de prisión y una indemnización de 150.000 euros, mientras que por los delitos atribuidos contra la segunda solicita otros 14 años de cárcel y una compensación de 110.000 euros. En ambos casos, las cantidades corresponden a los daños morales y psicológicos, las secuelas y los perjuicios personales derivados de las agresiones denunciadas.
El Ministerio Público también solicita la inhabilitación absoluta durante el tiempo de las condenas y establece a la Diócesis de Ourense como responsable civil subsidiaria del pago de las indemnizaciones.
Asimismo, reclama la prohibición de acercarse a menos de 500 metros de las víctimas o comunicarse con ellas durante diez años, además de la inhabilitación especial para ejercer cualquier profesión o actividad que implique contacto con menores. La Fiscalía también pide que el ADN del acusado sea incorporado a la base de datos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.