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La radiografía de la Evaluación Diagnóstica 2026 (ED26) deja una lectura repleta de “matices” que trasciende el titular sobre el crecimiento general del rendimiento del alumnado vasco. Hay camino por recorrer y un evidente margen de mejora, pero las medidas adoptadas empiezan a dar sus frutos. La Estrategia Integral para la Mejora de los Resultados Educativos (2024-2028), activada por el Departamento de Educación en 2025, muestra ya sus primeros impactos positivos en el día a día de las aulas.
Nuevos programas educativos
Su diseño –articulado sobre la evaluación integral, mejora de la convivencia y un refuerzo prioritario de las competencias STEM y la comprensión lectora—, está transformando las dinámicas con acciones muy sobre el terreno. Por un lado, el programa Indartuz garantiza un acompañamiento extraescolar clave para el alumnado que necesita un impulso extra; por otro, los contratos-programa Eraldatzen inyectan recursos específicos en los centros de mayor vulnerabilidad o alta complejidad socioeducativa. Es precisamente esta suma de todos estos factores lo que está permitiendo afianzar un ecosistema escolar más inclusivo y orientado a garantizar el éxito académico de todo el estudiantado, según la consejera de Educación, Begoña Pedrosa.
El informe certifica una clara mejora en la solvencia académica del alumnado vasco, impulsada por un incremento continuado de estudiantes en el Nivel Avanzado. Sin embargo, al cruzar los datos con el nivel socioeconómico de los centros (ISEC), la titularidad, el modelo lingüístico y el género, la Evaluación Diagnóstica dibuja una educación a dos velocidades. Por un lado, el sistema demuestra capacidad para rescatar a los alumnos más vulnerables de las cotas más bajas de rendimiento. Por otro, persisten brechas de origen que frenan el acceso equitativo a la excelencia, con el uso y dominio del euskera en la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) como el principal escollo a superar.
Impacto del ISEC
El análisis socioeconómico confirma que la brecha de origen sigue marcando la distribución del éxito escolar, aunque con matices decisivos según la etapa y la asignatura. En la ESO, el ISEC actúa como un filtro determinante para alcanzar el Nivel Avanzado, donde los centros de mayor capacidad económica duplican en porcentaje a los de ISEC bajo en competencias como Matemáticas o Ciencias. No obstante, la red pública ha ejercido un notable papel reequilibrador en este ciclo. La fuerte inversión de recursos de apoyo ha permitido a los institutos con menor ISEC registrar las subidas más acusadas de toda la evaluación —con incrementos superiores a los diez puntos en Ciencias y Castellano—, logrando una trasvase efectivo de alumnado desde el Nivel Inicial hacia el Nivel Medio. Este movimiento demuestra que las políticas de equidad funcionan para consolidar los mínimos de competencia, aunque todavía resulta insuficiente para democratizar el acceso a los niveles de excelencia académica, que continúan mayoritariamente concentrados en la red concertada y en los entornos socialmente más favorecidos.
Rendimiento en 4º de la ESO
El comportamiento del euskera en la educación obligatoria exige un examen minucioso por la divergencia de sus resultados entre etapas. En 6º de Primaria, la inmersión lingüística en el modelo D muestra un rendimiento sólido, situando la media del alumnado en los 272 puntos frente a los 221 de los modelos A y B, y elevando el Nivel Avanzado al 24,4%. Sin embargo, al llegar a 4º de la ESO el escenario cambia de forma drástica hacia una severa polarización. La franja intermedia o Nivel Medio sufre un vaciado de más de siete puntos —cayendo al 45,8%— que alimenta por igual a los dos extremos: por un lado, hace crecer el Nivel Avanzado hasta el 23,9% y, por otro, dispara el Nivel Inicial hasta el 30,3%. Este fenómeno evidencia que el modelo educativo actual logra generar un núcleo de alumnado altamente competente en la lengua vasca, pero no consigue evitar que casi un tercio de los estudiantes finalice la etapa obligatoria sin los recursos lingüísticos necesarios, una brecha alimentada por la falta de uso informal fuera del aula y por las marcadas diferencias en la composición sociocultural de los centros.
Rendimiento 6º de Primaria
Diferencias de género
La variable de género atraviesa de forma transversal todas las disciplinas evaluadas, reproduciendo brechas tradicionales que se ensanchan a medida que el alumnado avanza de curso. En las competencias lingüísticas, las alumnas muestran una clara hegemonía en ambas etapas. En 4º de la ESO, las chicas aventajan en 18 puntos a los chicos en euskera (260 frente a 242 puntos) y en 11 puntos en Castellano (267 frente a 256 puntos), registrando una presencia significativamente mayor en las franjas de Nivel Avanzado. En el ámbito STEM, en cambio, la foto se diversifica: mientras que las alumnas lideran la competencia científica en Secundaria con 257 puntos frente a los 249 de sus compañeros, los chicos mantienen la delantera en Matemáticas Académicas (255 frente a 245 puntos). Estas diferencias sugieren que los sesgos de género continúan influyendo en las expectativas académicas y en los itinerarios educativos, condicionando el perfil del estudiantado en los niveles de máxima exigencia.
Variable, modelo lingüístico.
Las áreas de Castellano y Ciencias en la ESO emergen como los principales motores de mejora del informe, demostrando una notable capacidad de tracción en la red pública. En Castellano, el incremento de casi cinco puntos en el Nivel Avanzado (hasta alcanzar el 30,2%) responde al salto cuantitativo de los institutos públicos, que alcanzan los 258 puntos y recortan sustancialmente la distancia histórica con la concertada (264 puntos). De manera similar, la competencia científica consolida una tendencia ascendente donde el Nivel Inicial se reduce al 18,2% y el Nivel Avanzado se sitúa en el 29,0%. La clave de este avance radica en el progreso del alumnado de origen extranjero y de los centros con menor ISEC, lo que confirma que cuando la intervención pedagógica se intensifica en los primeros cursos de la ESO, el rendimiento global del sistema se eleva y las desigualdades de partida se matizan.
Reto en Matemáticas
El análisis de las Matemáticas en 4º de la ESO aporta una perspectiva valiosa al haber implantado por primera vez la evaluación diferenciada entre las opciones Académica y Aplicada. La prueba refleja que un 20,4% del alumnado se sitúa en el Nivel Avanzado global, pero oculta una profunda brecha según la modalidad elegida y el perfil social del centro. En las Matemáticas Académicas —orientadas al Bachillerato—, los centros de ISEC alto alcanzan una puntuación media de 268 puntos frente a los 238 de los de ISEC bajo, evidenciando una segregación temprana de los itinerarios formativos. En Primaria, por el contrario, la materia muestra un comportamiento mucho más homogéneo y estable, con un 24,1% de estudiantes en el tramo superior y una reducción sostenida del grupo de apoyo, lo que sugiere que las dificultades en el razonamiento lógico-matemático se agudizan en el tramo superior de la ESO con la elevación de la abstracción curricular.
Variable, red educativa.
Conclusiones del informe
En el apartado de conclusiones, el propio informe del Departamento de Educación sintetiza el diagnóstico de esta evaluación al constatar textualmente que "el alumnado que alcanza los niveles más altos de rendimiento experimenta un crecimiento constante en la mayoría de las competencias evaluadas", ponderando el valor del avance en la excelencia. Asimismo, el documento pone en valor el impacto de las políticas públicas redistributivas al señalar de forma explícita que "la evolución positiva en las áreas de Ciencias y Castellano en la ESO demuestra la eficacia de las medidas de apoyo en la reducción del alumnado en Nivel Inicial, especialmente en los centros de ISEC bajo y entre el alumnado de origen extranjero". No obstante, el análisis oficial concluye fijando la atención en el reto lingüístico más urgente del sistema, advirtiendo de forma literal que "la competencia en euskera en 4º de la ESO muestra una preocupación evidente por la pérdida de peso del Nivel Medio y el incremento del Nivel Inicial, lo que exige reforzar los planes de uso y dinamización lingüística en las aulas".