La Ertzaintza, en colaboración con la Policía Local de Trapagaran y la Policía Nacional, ha llevado a cabo este martes el desalojo de una fábrica abandonada situada en el barrio de Galindo, en Trapagaran, ante el grave riesgo que suponía el estado del inmueble para las personas que pernoctaban en su interior.
El operativo se desarrolló en un pabellón industrial declarado en estado de ruina por las autoridades municipales debido al deterioro de su estructura. Según ha informado el Departamento de Seguridad del Gobierno vasco, la intervención se realizó para evitar posibles daños a las personas que utilizaban el edificio como refugio.
En el dispositivo participaron agentes de la Comisaría de Sestao y de la Unidad de Brigada Móvil de la Ertzaintza, además de efectivos de la Policía Local. La actuación contó también con apoyo de la Policía Nacional.
Durante la operación fueron identificadas 22 personas, con edades comprendidas entre los 18 y los 68 años, que se encontraban en el interior del inmueble. Entre ellas, una persona presuntamente menor de edad fue trasladada a dependencias policiales con el objetivo de confirmar su identidad.
Además, los agentes procedieron a la detención de un hombre de 34 años, sobre el que pesaba una requisitoria judicial de detención en vigor.
La intervención requirió también la presencia de los Bomberos, que tuvieron que acceder a una zona de difícil acceso del edificio para rescatar a tres perros que permanecían en el interior de la nave abandonada.
El desalojo se enmarca dentro de las actuaciones preventivas impulsadas por las autoridades para evitar situaciones de riesgo en edificios industriales abandonados y en mal estado de conservación en Bizkaia.